¿Cómo hacer que dos gatos adultos se lleven bien?
¿Está planeando tener una segunda mascota, o ya ha llegado un nuevo miembro a la familia y ha causado un fuerte descontento en la mascota que ya vive en casa? Descubra cómo lograr que dos gatos adultos se lleven bien y se reconcilien para que no se peleen, y que además tendrán que compartir el territorio y al dueño.

Contenido
¿Tener una segunda mascota?
Si la cuestión de tener un segundo gato en casa aún está en debate, conviene sopesar cuidadosamente todos los pros y los contras.
¡Importante! El mayor error es comprar un nuevo amigo para una mascota «que se aburre» que durante muchos años ha sido el único animal en el hogar.
En realidad, los gatos (machos y hembras) no necesitan comunicación constante con sus congéneres. Es más, un animal que durante un largo período se ha sentido el único dueño del territorio, probablemente no se alegrará con la repentina aparición de un invitado no deseado. Las razones del desagrado son obvias: el nuevo habitante, muy probablemente, será percibido como un competidor que ha invadido el territorio, la comida y el amor del dueño.
Si la llegada de un segundo peludo es una cuestión decidida, entonces elija correctamente un nuevo amigo para su mascota.
- Dos gatitos: la solución ideal. Cuanto antes aparezca un nuevo amigo en la vida de su mascota, mayor será la probabilidad de que se establezcan relaciones amistosas y equitativas entre los animales.
- Gata y gatito: una buena opción. La mayoría de las veces, el instinto maternal ayuda a establecer contacto en esta pareja. Pero tenga en cuenta que con una gata que no haya tenido experiencia de maternidad, esto puede no funcionar.
- Gato y gatito: una mala idea. En la naturaleza, los gatos suelen acabar con las crías.
- Gato (macho) y gata (hembra): una combinación no mala si planea dedicarse a la cría.
- Dos gatas adultas: también es bastante factible, aunque puede requerir un período de adaptación, cuya duración depende de las características de la personalidad de cada animal.
- Dos gatos adultos: la peor opción posible. La competencia es inevitable, y si a los animales castrados aún se les puede reconciliar, dos machos sexualmente maduros convertirán el apartamento en un verdadero campo de batalla.

Reglas básicas de convivencia
Sin duda, al llevar a casa un gatito dulce y cariñoso, usted ya se imagina lo bonito que será ver cómo los animales juegan, se acuestan con usted bajo la manta, corren a la cocina a la primera llamada… Pero, en realidad, todo puede no ser tan ideal. A la eterna pregunta de los criadores sobre cómo lograr que dos gatos se lleven bien en un mismo piso, hay una respuesta bastante obvia: su tarea es eliminar los factores de competencia y proporcionar a cada animal un espacio personal. Esto se puede hacer siguiendo cinco reglas simples:
- Cada animal, su propio conjunto (casa, cuenco, arenero, juguetes).
- No a la alimentación conjunta (al menos al principio). Lo ideal es alimentarlos de modo que estén de espaldas el uno al otro (en rincones distintos de la habitación), y mejor aún, en habitaciones diferentes.
- Cada uno, su propio arenero. Muchos criadores saben lo importante que es este punto para sus mascotas. Muchos animales no se acercarán al arenero si perciben un olor extraño. Por eso, durante la fase de adaptación, se recomienda no colocar los areneros juntos, y en el baño de la gata residente dejar un poco de sustrato usado.
- Respeto de los derechos de la «dueña de casa». Recuerde que para la primera gata es importante mantener al máximo el ritmo de vida habitual y garantizar su privacidad en sus lugares favoritos.
- Atención equitativa. Los gatos son celosos, por lo que no conviene alabar y acariciar excesivamente al nuevo en presencia de la gata residente, ni tampoco regañar a la dueña por alguna muestra de falta de hospitalidad.

Etapas de la presentación
Así pues, usted ya se ha familiarizado con las reglas sobre cómo actuar para lograr que dos gatos adultos se lleven bien, ha adquirido un segundo conjunto de todo lo necesario y está listo para intentarlo.
Etapa n.º 1 – familiarización con el olor
En los primeros días de la llegada del nuevo gato a casa, no conviene ponerlo cara a cara con el legítimo dueño o dueña del territorio. Durante las primeras 2 semanas es mejor mantener al recién llegado en cierto aislamiento, dejando salir a los gatos a las zonas comunes por turnos. Esta decisión tiene varias ventajas:
- los animales se irán acostumbrando al olor del otro;
- el recién llegado podrá explorar por sí mismo su nuevo hogar;
- el gato residente no sentirá una violación abrupta de sus derechos como propietario del territorio, así será más fácil lograr que se lleve bien con el gato o gata recién llegado.

Etapa n.º 2 – primer encuentro
Al igual que no existe un algoritmo universal para presentar, hacer amigos o reconciliar a dos gatos, tampoco hay parámetros de tiempo claros para cada una de las fases. A algunos les bastará con vivir tras una puerta cerrada solo 1 semana, mientras que otros animales mostrarán descontento por los nuevos olores incluso después de un mes de convivencia sin encuentros. Observe cómo reacciona el dueño o dueña del territorio al olor y la voz del nuevo animal. Son posibles diversas reacciones: indiferencia, interés, intentos de responder con maullidos, miedo, agresión (bufidos y postura amenazante).
¡Importante! El miedo y la agresión indican que el animal aún no está listo para el contacto directo, y conviene esperar para la presentación.
Pero incluso un interés evidente por quien se esconde tras la puerta no garantiza que el encuentro vaya bien, por lo que conviene prepararse para cualquier imprevisto. Por si acaso la amistad a primera vista no se logra, conviene tener preparado un pulverizador con agua, una manta y guantes gruesos.
Los criadores recomiendan:
- alimentar bien a los animales antes del encuentro;
- realizar la presentación en una habitación grande, retirando previamente todo lo que pueda ser derribado y roto;
- no sostener a nadie en brazos (por seguridad personal);
- al nuevo se le puede introducir en la habitación en un transportín;
- el primer contacto visual debe tener lugar a una distancia suficientemente grande;
- dar a los animales la oportunidad de decidir por sí mismos si están listos para dar un paso hacia el encuentro.
¡Importante! Nunca empuje a animales desconocidos uno contra el otro ni los coloque muy cerca de inmediato.
Tampoco conviene organizar el contacto a través de las paredes del transportín, ya que esto aumentará el estrés del recién llegado, que estará encerrado en el espacio reducido del transportín sin posibilidad de escapar en caso de agresión por parte del residente.
En la mayoría de los casos, el primer encuentro lleva mucho tiempo. Los animales necesitan observar al desconocido desde lejos, luego, reuniendo valor, acercarse y conocerlo mejor. No se preocupe si el primer encuentro termina con la huida de una de las mascotas o con indiferencia por parte del residente ya mayor. Con el tiempo, aumentando el tiempo de convivencia, usted podrá hacer que se hagan amigos y se reconcilien, o al menos enseñarles a vivir en casa sin peleas ni riñas.
Mucho peor es si alguna de las mascotas muestra agresión. Tras un encuentro fallido, conviene separar a los animales de nuevo durante un tiempo y repetir el intento cuando el estrés haya pasado (no antes de una semana).
Etapa n.º 3 – mayor acercamiento
Cuando el recién llegado ya ha sido aceptado, puede moverse libremente por la casa, tiene acceso constante a comida, agua y al arenero, el proceso de establecer relaciones entre los animales continuará. En esta etapa y en todo el tiempo posterior serán importantes:
- el respeto de la jerarquía establecida;
- el respeto de los límites del espacio personal;
- la misma actitud por parte del dueño (sin dar prioridad evidente a uno de los animales);
- juegos conjuntos;
- recompensas con sus golosinas favoritas (obligatoriamente al mismo tiempo, pero desde diferentes manos).
Por supuesto, existen casos difíciles. Los caracteres de los gatos, como los de las personas, son diferentes. Un gato que es cariñoso y dulce con su dueño puede no querer establecer contacto con el nuevo habitante del piso. En ese caso, la tranquilidad y seguridad de cada mascota dependerán de la habilidad del propietario para que sus caminos no se crucen. Pero no hay que dejar de intentar el acercamiento. Quizás su querido animal solo necesite un poco más de tiempo.
También le sugerimos ver el programa dedicado al tema de la reconciliación de dos gatos adultos en un mismo territorio:
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