Pastor vasco

El Pastor vasco es una raza de perro pastor criada en España, concretamente en el País Vasco. Hoy en día sigue siendo utilizada por la población local para el pastoreo y la protección del ganado. Se cree que desciende de perros pastores centroeuropeos. Hasta los años 90 nadie la consideraba una raza independiente, y a los pastores no les interesaba el reconocimiento público. Se empezó a prestar atención al Pastor vasco a principios de los 90, tras su triunfal actuación en competiciones internacionales de pastoreo.

Historia del origen

Se sabe con certeza que el pastor vasco se cría en el norte de España desde hace muchos siglos. En frescos y cuadros del siglo XVIII se pueden encontrar imágenes de perros muy similares, y el estudio de restos hallados en excavaciones confirma la teoría de su antiguo origen. En los años 50 del siglo XX, muchos vascos viajaban a trabajar como pastores por contrato a Estados Unidos. Se sabe que algunos llevaban sus perros. Probablemente, sus ayudantes de cuatro patas contribuyeron a la formación del pastor australiano, pero los cinólogos aún siguen debatiendo sobre ello.

A finales de los años 80, los perros de los vascos causaron sensación en varios concursos internacionales de pastoreo. Tras ello, el gobierno concedió una beca para un proyecto de investigación sobre estos perros. Los cinólogos buscaron registros de todo el País Vasco, realizaron estudios genéticos y demostraron la diferencia del pastor vasco con la pirenaica, la catalana y otras.

La Real Sociedad Canina de España reconoció al Pastor vasco en 1996 (en español: Euskal Artzain Txakurra). Ninguna de las asociaciones internacionales de cinología ha reconocido la raza.

Apariencia

El Pastor vasco es un perro de constitución armoniosa, con un cuerpo robusto, de formato moderadamente alargado. Dentro de la raza se distinguen dos variedades: de pelo liso y de pelo duro. Para cada una se ha redactado su propio estándar, pero básicamente solo se diferencian en el tipo de pelo. El dimorfismo sexual es evidente.

  • Altura a la cruz: 47-61 cm;
  • Peso: 17-36 kg.

Cabeza alargada, proporcionada. Hocico en forma de pirámide truncada. Trufa siempre negra. Stop claramente marcado. Labios bien ajustados. Dientes fuertes, con dentición completa. Ojos ovalados, de tamaño mediano, con párpados negros. Iris de color marrón o ámbar. Orejas de tamaño mediano, de forma triangular, semierguidas o caídas. Cuello cilíndrico, corto, fuerte, que se ensancha hacia el cuerpo.

Cuerpo de formato moderadamente alargado. Espalda fuerte y larga. Lomo recto y relativamente corto. Grupa bien desarrollada, igual en largo y ancho, ángulo de inclinación variable entre 30 y 40 grados. Pecho moderadamente ancho, no muy profundo. Línea inferior ligeramente recogida. Cola que llega hasta el corvejón, muy móvil. Extremidades secas, fuertes, con tendones desarrollados y marcados. Patas ovaladas. Se admite la presencia de espolones.

Según el tipo de pelo, en la raza se distinguen dos variedades:

  • Pelo liso: pelo de textura fina, longitud media, pegado al cuerpo. Muy corto en el hocico y en la parte frontal de las extremidades. En la parte posterior de las patas y en la cola forma flecos.
  • Pelo duro: pelo bastante áspero, erizado, de textura gruesa. Algo más largo en la cabeza, orejas, parte superior del cuerpo y cola.

Colores para cualquier variedad: rojo en diferentes tonalidades, leonado.

Carácter y comportamiento

El Pastor Vasco es enérgico y equilibrado, posee un marcado instinto territorial y pastoril, y forma un estrecho vínculo con su dueño. Siempre se mantiene a la vista. Se le entrena fácilmente y se adapta al trabajo en diversas áreas. Desconfía de los extraños, pero sin mostrar agresividad manifiesta. Con los amigos de la familia es muy afable y cariñoso. Se lleva bien con los niños si se le socializa adecuadamente.

El Pastor Vasco es adecuado para el pastoreo y, además, es un buen perro de familia y compañero para una persona activa. Puede competir en varios deportes: agility, rally, flyball y otros.

Cuidados y mantenimiento

El Pastor Vasco no es exigente en cuanto a mantenimiento y alimentación. No es adecuado para vivir todo el año en el exterior en regiones con heladas prolongadas. Se sentirá bien en una casa o apartamento, siempre que reciba un muy buen ejercicio físico.

A diario, el Pastor Vasco debe pasear durante varias horas. La posibilidad de correr libremente y realizar ejercicios variados le ayudará a mantenerse en forma. La falta de estos puede provocar un comportamiento destructivo.

El cuidado incluye procedimientos de higiene estándar: desparasitación, cepillado, baño, limpieza de oídos y corte de uñas según sea necesario.

Salud y esperanza de vida

Los Pastores Vascos son una raza saludable. La esperanza de vida es de 13 a 15 años. No hay datos sobre enfermedades de la raza debido al escaso número de perros y a la falta de estudios.

Compra de un cachorro de Pastor vasco

Hoy en día hay en todo el mundo solo unos 700 ejemplares registrados de la raza de ambas variedades. En el período de 2011 a 2019 nacieron oficialmente solo 470 cachorros, y en 2019, 49. Debido a esto, la raza está en la lista de aquellas que están en peligro de extinción. Fuera de España prácticamente no se encuentra.

En 2016 se fundó en España una asociación sin ánimo de lucro llamada Asociación de Amigos del Pastor Vasco. Reúne a criadores y propietarios, se dedica a la promoción de la raza, al registro y a la ayuda en la venta de cachorros.

Precio

El precio medio de un cachorro depende del pedigrí y de las cualidades de trabajo de los padres. Por término medio, es de 500 euros.

Fotos y vídeos

En la galería se pueden ver más fotografías de perros de la raza Pastor Vasco. En las imágenes se muestran ambas variedades (de pelo liso y de pelo duro) de diferentes colores.

Vídeo sobre la raza de perro Pastor vasco

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