¿Se puede dar cebada perlada a los perros?
Rara vez la alimentación de un perro se basa solo en comida seca o latas compradas. A menudo se añaden verduras, carne cruda y cereales. En consecuencia, surge la pregunta: ¿se puede dar cebada perlada a los perros y en qué cantidades? Y, en general, ¿puede el estómago canino digerir las gachas tan bien como el cuerpo humano?

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¿Qué es la cebada perlada y cuáles son sus beneficios?
La cebada perlada es pariente directa de la cebada. Los granos se procesan mediante pulido, y si se observa con atención, externamente se puede encontrar similitud con las perlas. De ahí el nombre, que suena parecido a la palabra inglesa 'pearl'. Propiedades beneficiosas:
- Alto valor calórico. Favorece la saciedad rápida. Al cocerse, el cereal aumenta de tamaño 5 veces, por lo que se puede ahorrar mucho en su compra.
- Contiene muchas proteínas, vitaminas, macro y microelementos. También en la 'alcancía' de beneficios se incluyen magnesio, hierro, potasio y fósforo. Toda esta mezcla explosiva trabaja para fortalecer la inmunidad, el crecimiento de la masa muscular y aporta mucha energía al perro.
- Fuente rica en fibra. Mejora la digestión en dosis adecuadas.
- Tiene una estructura mucosa, por lo que es un buen remedio para combatir la diarrea. Es difícil de digerir por el estómago, obligándolo a trabajar intensamente. Debido a esta característica, algunos especialistas recomiendan incluir obligatoriamente la cebada perlada en la dieta de los animales.
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Posibles reacciones
Dado que la cebada perlada es difícil de asimilar por el organismo, no todos los perros pueden digerirla rápida y correctamente. En relación con esto, pueden surgir problemas con el funcionamiento intestinal:
- Diarrea. El estómago de los perros de algunas razas no logra procesar las gachas de cebada perlada, por lo que el perro defecará granos enteros, exactamente como entraron. A menudo esto ocurre directamente cerca del cuenco de comida de forma incontrolada.
- Alergia. Signos: picazón, aparición de manchas rosadas y rosado-rojizas en la piel, lagrimeo, caída del pelo. En casos raros, puede aparecer incluso otitis y otras enfermedades aparentemente no relacionadas con la alimentación.
- Estreñimiento. Reacción inversa, especialmente si se alimenta al animal con cebada perlada con frecuencia y en grandes cantidades. Las razas grandes de perros son las más propensas al estreñimiento, cuyo organismo está naturalmente inclinado a la torsión intestinal.
- Rechazo parcial o total de la comida. Las gachas no procesadas en el estómago crean una sensación de falsa saciedad. Como resultado, falta de apetito. Si se alimenta regularmente al perro con cebada perlada, puede desarrollarse obesidad, especialmente en animales de edad avanzada o con un estilo de vida sedentario.

Reglas para el consumo de cebada perlada
Lo mejor es alternar la cebada perlada con otros cereales más digeribles, como el trigo sarraceno, la avena o el arroz. Con una o dos tomas semanales de gachas de cebada perlada es suficiente. Lo óptimo es que, en la ración diaria, esta represente 1/3 del total de comida, preferiblemente mezclada con verduras o carne.
Importante: aunque el perro coma cebada perlada con gusto, hay que controlar estrictamente el tamaño de la ración, calculándola en función del peso del animal.
Para una mejor digestibilidad, se recomienda cocer el cereal en caldo de ternera.
Receta de preparación:
- Prepare un caldo con huesos de ternera. Cuélelo para que no queden huesecillos ni especias.
- Lave la cebada perlada y cúbrala con el caldo, de modo que el líquido supere el nivel del cereal en dos dedos.
- Cuando hierva, reduzca el fuego, tape el recipiente, añada un poco de sal y cueza hasta que esté totalmente cocida. El tiempo medio de cocción es de 2 horas. Añada agua si se evapora.
- Entre 5 y 10 minutos antes de que esté lista, agregue a la cacerola las verduras y la carne ya cocidas, para que se calienten y se mezclen con las gachas.

Importante: para que las gachas se cuezan más rápido, hay que remojarlas previamente en agua. Proporciones: 1 vaso de cereal por 1 litro de agua fría. Es recomendable dejar la «solución» en reposo durante la noche o entre 5 y 6 horas. La cebada perlada bien hinchada y ablandada se cocerá en unos 30 minutos.
Cachorros y perras lactantes — particularidades de la alimentación
Se puede alimentar sin problema a los cachorros de razas grandes con gachas de cebada perlada, mejor cocidas en leche. Esto permitirá saciar rápidamente el organismo en crecimiento, pero el cereal no debe introducirse en la dieta más de 1 o 2 veces por semana. Tampoco se recomienda alimentar con cebada perlada a cachorros menores de 6 meses.
A las perras gestantes y lactantes se les puede dar el cereal en pequeñas porciones, ya que la proteína que contiene sirve como principal material de construcción para el organismo. Dado que la cebada perlada favorece el aumento de peso, a los animales con sobrepeso debe administrarse en cantidades limitadas.
Según las estadísticas, los estómagos más sensibles a la cebada perlada son los de perros de razas miniatura (yorkshire terriers, chihuahuas, toy terriers), así como los pastores alemanes. Por lo demás, no existen restricciones específicas para el consumo de estas gachas.
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