Edema pulmonar en gatos

El edema pulmonar es una condición en la que la cantidad de líquido en el tejido pulmonar supera el nivel permitido. No es una enfermedad, sino un síntoma causado por alguna patología. El edema pulmonar es extremadamente peligroso; su presencia en un gato requiere atención médica inmediata.

Causas del desarrollo

El pulmón está formado por alvéolos que contienen oxígeno y la red de pequeños vasos que los rodean. Como resultado del intercambio gaseoso, el oxígeno pasa de los alvéolos llenos de aire a los vasos sanguíneos, y el dióxido de carbono se elimina de la sangre, expulsándose al exhalar.

La acumulación de líquido en los tejidos pulmonares se produce debido a una gran diferencia entre la presión hidrostática y la presión coloidosmótica en los capilares. La primera está dirigida desde el líquido intersticial hacia el interior del capilar, la segunda desde el interior del vaso. Si los alvéolos se llenan de líquido, el intercambio gaseoso se altera y, como resultado, todos los sistemas del cuerpo experimentan una falta aguda de oxígeno. Los edemas pulmonares, según las causas de su desarrollo, se dividen en dos grupos.

Edema pulmonar en gatos

Edema cardiogénico

Esta patología es causada por alteraciones de la actividad cardíaca. Puede desarrollarse en enfermedades como la tromboembolia pulmonar, miocardiopatía hipertrófica, cardiopatías orgánicas, hipertensión arterial, cardiosclerosis. La función cardíaca débil provoca estancamiento de sangre en los vasos pequeños y filtración de exudado hacia los alvéolos pulmonares.

Se considera que los gatos de razas artificiales son más propensos al desarrollo de edema pulmonar cardiogénico: Maine Coon, Scottish Fold, British Shorthair, Tonkinés, Cornish Rex, Persa, Abisinio, Peterbald, Sphynx.

Edema no cardiogénico

Este tipo de edema se caracteriza por un aumento de la permeabilidad de las paredes de los vasos pulmonares; sus causas no están relacionadas con patologías cardíacas. Pueden ser:

  • traumatismo o enfermedad aguda del cerebro;
  • enfermedades inflamatorias de los órganos internos, incluyendo neumonía;
  • intoxicación grave del organismo, desarrollada en el contexto de insuficiencia renal o descomposición de un tumor maligno;
  • envenenamiento por venenos biológicos y químicos;
  • shock anafiláctico causado por la mordedura de una serpiente o la picadura de un insecto venenoso;
  • asma, reacción alérgica;
  • sepsis, que provoca la obstrucción de los vasos linfáticos;
  • aspiración pulmonar debido a la entrada de sustancias extrañas en las vías respiratorias (por ejemplo, vómito);
  • dirofilariosis (helmintiasis causada por la parasitación de nematodos Dirofilaria).

Síntomas del edema pulmonar

Los signos de acumulación de líquido en los tejidos pulmonares de un gato pueden ser:

  • disnea,
  • respiración ronca por la boca con la lengua fuera,
  • postura con las extremidades muy separadas,
  • tos,
  • secreciones espumosas de la nariz y la boca,
  • arcadas,
  • palidez o coloración azulada de las membranas mucosas (cianosis),
  • disminución brusca de la actividad.

Si se manifiestan varios de estos síntomas peligrosos, es necesario llevar urgentemente al gato a una clínica veterinaria. El edema pulmonar progresa tan rápidamente que a menudo la cuenta se mide en horas e incluso minutos.

Diagnóstico

Si el estudio del historial y el examen clínico del gato enfermo hacen sospechar que ha desarrollado un edema pulmonar, se le prescribirán una serie de medidas diagnósticas. En estado crítico, se proporcionarán primeros auxilios al gato sin esperar los resultados de las pruebas de laboratorio e instrumentales. Estos pueden incluir inyecciones de medicamentos que reducen el edema y eliminan la hipoxia, el uso de una mascarilla de oxígeno y, en caso de agitación extrema, la administración de sedantes.

Para establecer el diagnóstico definitivo se emplean:

  • Radiografía (mostrará la presencia de exudado en los pulmones y el tipo de edema). La radiografía de tórax se realiza en proyección frontal y lateral. Para el edema cardiogénico es característico el aumento de la silueta cardíaca.
  • Ecocardiografía (para determinar el tamaño del órgano y sus características funcionales);
  • Análisis de sangre (clínico y/o bioquímico), necesarios para evaluar el estado del animal e identificar posibles causas del edema.

Tratamiento

El tratamiento del edema pulmonar en gatos se realiza en condiciones de hospitalización, en la mayoría de los casos en la unidad de cuidados intensivos. La terapia sintomática incluye:

  • Medidas para proporcionar oxígeno al animal. Para ello, se coloca al gato en una cámara de oxígeno o se utiliza una almohadilla de oxígeno; si es necesario, se aplica ventilación pulmonar.
  • Administración de medicamentos descongestionantes: Dexametasona, Prednisolona, Hidrocortisona, Diprospan.
  • Eliminación del exceso de líquido mediante diuréticos inyectables u orales. Para este fin, en veterinaria se emplean: Hidroclorotiazida, Indapamida, Furosemida, Torasemida, Amilorida, Espironolactona.
  • Para evitar el estado de estrés, se recetan tranquilizantes para gatos.

El gato respira con dificultad

El tratamiento radical del edema pulmonar requiere necesariamente eliminar la causa que provocó la acumulación de líquido en los tejidos pulmonares. En presencia de procesos infecciosos, se prescriben antibióticos o antivirales. Si la causa es una insuficiencia cardíaca, se emplean los fármacos cardiológicos correspondientes.

Para estabilizar el estado del gato con edema pulmonar se requieren de dos a tres días. Si los primeros auxilios y el tratamiento se realizaron a tiempo, el pronóstico suele ser favorable. Si el animal fue llevado a la clínica demasiado tarde, cuando la privación de oxígeno ha provocado cambios incompatibles con la vida en el organismo, el riesgo de muerte es alto.

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