Insuficiencia renal en perros: síntomas y tratamiento
La insuficiencia renal es una enfermedad peligrosa diagnosticada en perros de ambos sexos y de diferentes grupos de edad. En este material le explicaremos en detalle qué síntomas pueden indicar problemas renales en su mascota, cómo deben ser el diagnóstico y el tratamiento de la insuficiencia renal (aguda y crónica), así como qué alimentar al animal al que se le ha diagnosticado ERC.
Contenido
Etiología de la enfermedad
La insuficiencia renal es una condición peligrosa en la que los riñones pierden casi por completo la capacidad de producir orina. La enfermedad no solo afecta al sistema urinario, sino que también altera gravemente el funcionamiento de todos los sistemas del organismo del animal y puede ser mortal si no se brinda ayuda a tiempo.

Las causas del desarrollo de la patología pueden ser muy diversas:
- genética;
- enfermedades infecciosas;
- ERC (enfermedades renales crónicas);
- otras dolencias crónicas que afectan negativamente la función renal;
- intoxicación;
- neoplasias benignas o malignas del sistema urinario.
Desde el punto de vista médico, las causas de la enfermedad, en cuya etapa tardía se produce una insuficiencia renal completa, se dividen en tres tipos:
Sintomatología
Dependiendo de la forma de insuficiencia renal, los signos de la enfermedad pueden ser muy evidentes (esta sintomatología no se puede pasar por alto) u ocultos (la IRC puede manifestarse solo cuando los riñones ya han fallado por completo y el estado del animal empeora bruscamente hasta volverse crítico).
Forma aguda
En la insuficiencia renal aguda, el cuadro clínico permite sospechar inmediatamente problemas renales y realizar un diagnóstico rápido mediante la exploración correspondiente.
Los siguientes síntomas pueden indicar que los riñones del animal están fallando:
- letargo, apatía;
- pérdida de apetito o rechazo total del alimento;
- sed intensa, en cuyo contexto primero aumenta significativamente el volumen de orina del perro y luego se detiene por completo su producción;
- trastornos gastrointestinales (náuseas, vómitos, estreñimiento o diarrea);
- uremia (intoxicación del organismo por toxinas urémicas) y olor característico del aliento.

La sintomatología aparece de repente y progresa rápidamente. En pocas horas o entre 1 y 2 días después de la aparición de los primeros síntomas, la forma aguda puede provocar un estado de coma y la muerte del perro si no se recibe ayuda.
Si se acude a tiempo, el pronóstico es favorable: recuperación completa en varias semanas. Por lo general, el daño renal causado por el proceso agudo es reversible y la función del sistema urinario se restablece por completo con el tratamiento adecuado. A menudo, tras una insuficiencia renal aguda, los animales vuelven a una vida plena y no requieren tratamiento de por vida ni una alimentación especial.
Forma crónica
Para la forma crónica de la enfermedad en perros y gatos existe incluso un nombre específico: IRC (insuficiencia renal crónica).
A diferencia de la forma aguda, la insuficiencia renal crónica en perros no presenta síntomas claramente definidos, por lo que el diagnóstico es difícil y el tratamiento a menudo solo se inicia cuando está afectado más del 50% del tejido renal o los riñones han fallado por completo.
El cuadro clínico en la IRC es difuso, pero el propietario puede observar los siguientes síntomas en su mascota:
- disminución del nivel de actividad;
- disminución del apetito;
- trastornos del funcionamiento gastrointestinal;
- pérdida de peso a pesar de la estabilidad de la dieta y el ejercicio físico;
- sed intensa;
- cambio de color y volumen de la orina.

Naturalmente, tratar la IRC es mucho más difícil, y el pronóstico depende en gran medida del grado de afectación del órgano. A menudo, en la forma crónica los animales enfermos no se recuperan por completo, ya que los cambios en los tejidos son irreversibles.
Gracias a un enfoque integral que incluye una alimentación adecuada y una terapia farmacológica constante, en la mayoría de los casos se logra ralentizar significativamente el proceso de desarrollo de la insuficiencia renal (los riñones del animal no fallan, pero ya no funcionan como los de un animal sano).
Diagnóstico
Si en el proceso agudo la sintomatología permite sospechar inmediatamente una insuficiencia renal, en la IRC es prácticamente imposible establecer el diagnóstico sin un examen completo del perro.
Normalmente, el veterinario prescribe:
- análisis generales de sangre y orina;
- análisis de orina de proteína/creatinina y USG;
- análisis bioquímico de sangre;
- Ecografía de los órganos abdominales;
- ecodoppler;
- radiografía de la cavidad abdominal.

El médico decide qué pruebas realizar evaluando el estado del animal, los síntomas presentes y las enfermedades concomitantes.
Tratamiento
En la insuficiencia crónica aguda causada por microflora patógena, en el tratamiento complejo estará presente un fármaco dirigido a combatir el agente patógeno identificado.
Si la enfermedad está causada por causas prerrenales o posrrenales, el tratamiento complejo estará dirigido a lograr los siguientes objetivos principales:
- eliminación de la intoxicación (en estado grave, se realizan perfusiones o transfusiones de sangre en condiciones de hospitalización);
- normalización del funcionamiento de los órganos vitales (principalmente el hígado y el corazón);
- control del proceso inflamatorio;
- tratamiento de la enfermedad que ha causado la insuficiencia renal;
- restauración del equilibrio hídrico y salino del organismo;
- terapia complementaria (estimulantes de la hematopoyesis, probióticos, vitaminas).
Alimentación de perros con ERC
Lo primero que debe saber el propietario, cuya mascota ha sido diagnosticada con IRC, es qué se puede y qué no se puede alimentar a un perro con insuficiencia renal. Es importante entender que la dieta es un componente indispensable del tratamiento exitoso y del mantenimiento del correcto funcionamiento de los riñones.
En la dieta de un perro con IRC debe haber obligatoriamente:
- hasta un 80-85% de líquido;
- proteína animal de alta calidad y fácil digestión;
- ácidos grasos omega-3;
- frutas y verduras;
- cantidad reducida de fósforo y sal;
Para los perros con problemas renales, un factor muy importante es la ausencia total de almidón, cereales, colorantes y conservantes en los alimentos.
A los perros con IRC está terminantemente prohibido alimentarlos con conservas y productos semielaborados, vísceras, pescado y carne cruda.

Si le resulta difícil elegir la dieta adecuada para su mascota con IRC, elija una dieta veterinaria de calidad de un fabricante de confianza:
- Royal Canin Renal;
- Hill’s PD Canine K/D;
- Purina Veterinary Diets NF – Renal Function;
- Brit VD Renal Dog;
- Farmina Vet Life Natural Diet Dog Renal.
Estos alimentos se elaboran teniendo en cuenta las necesidades básicas del organismo del animal y no contienen componentes que puedan afectar negativamente la función renal.
Prevención
Si su mascota pertenece a razas que están genéticamente predispuestas a una enfermedad como la IRC (spaniels, boxers, shar peis, bull terriers), entonces debe seguir las siguientes recomendaciones de prevención:
- Realizar revisiones preventivas periódicas y controlar la función renal.
- Seleccionar para la mascota solo dietas de calidad con cantidad reducida de proteína.
- Reducir al mínimo la probabilidad de intoxicación colocando al perro un bozal durante el paseo y guardando en un lugar inaccesible de la casa cualquier medicamento o sustancia que pueda interesar al perro.
- Vigilar atentamente el estado de salud del perro y consultar al veterinario ante cualquier cambio en el comportamiento de la mascota.
- No abusar de los medicamentos sin recomendación del veterinario (muchos fármacos afectan negativamente a los riñones y al hígado).
Consejos del veterinario
https://www.youtube.com/watch?v=yv-_WtE5zxc&t=431s
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