Ataxia en gatos: síntomas, causas y tratamiento

La ataxia (del griego antiguo ataxía, que significa desorden) es un trastorno neurológico causado por una alteración de la actividad cerebral que provoca pérdida de la orientación espacial, alteraciones de la motricidad y falta de coordinación de los movimientos musculares. La ataxia en gatos puede ser congénita o manifestarse como síntoma de enfermedades neurológicas, algunas de las cuales son potencialmente mortales.

Ataxia en gatos

Qué es la ataxia en gatos, tipos de la enfermedad

Esta patología, según la localización de la lesión cerebral, se divide en varias variedades.

Ataxia propioceptiva (sensitiva)

Este tipo de ataxia suele desarrollarse debido al bloqueo de los impulsos propioceptivos profundos (que transmiten el estado del sistema muscular) hacia el cerebro. El proceso patológico puede localizarse en las columnas y ganglios de la columna vertebral, en las raíces espinales, o en partes del bulbo raquídeo, la corteza cerebral o el tálamo. Las causas son lesiones, procesos inflamatorios o tumorales en la médula espinal. El síntoma principal de la ataxia sensitiva en gatos es la paresia (disminución de la fuerza muscular) de las extremidades: el gato controla mal las patas y la cola, le cuesta realizar movimientos bruscos y pasos largos, y su marcha se vuelve insegura.

Ataxia vestibular

El aparato vestibular es responsable de la coordinación de los movimientos. Las causas de la ataxia vestibular pueden ser:

  • otitis media que afecta al tímpano y a la mucosa de la trompa auditiva;
  • neuritis de los nervios craneales;
  • neoplasias en la zona del oído interno;
  • síndrome vestibular periférico (lesión funcional del laberinto del oído interno).

En esta forma de ataxia en gatos se observan:

  • inestabilidad de la postura corporal en el espacio debido al mareo,
  • marcha con balanceo del tronco,
  • extensión antinatural de la cabeza hacia atrás al caminar,
  • nistagmo anómalo (movimientos oculares rápidos e involuntarios),
  • temblor generalizado (que afecta a todo el cuerpo).

Ataxia cortical (frontal)

Ocurre cuando se altera la función de la corteza de las partes anteriores del cerebro. Las principales causas de desarrollo son enfermedades degenerativas del cerebro: tumores o abscesos de los lóbulos frontales, hidrocefalia. La ataxia frontal se caracteriza por una alteración del equilibrio y la coordinación de los movimientos del tronco, las piernas y la cabeza. Para no caerse, el gato intenta caminar separando mucho las patas. En casos graves se observan vómitos, pérdida de apetito.

Tratamiento de la ataxia

Ataxia cerebelosa

El cerebelo sirve como centro de coordinación de los movimientos. Cuando se daña esta parte del cerebro, el gato presenta una marcha tambaleante, puede moverse en círculos, chocando con objetos, y le cuesta meter el hocico en el comedero. A menudo se observa temblor dinámico (que se manifiesta durante el movimiento) o estático (visible también en reposo) de las extremidades o la cabeza. También es signo de daño cerebeloso el nistagmo: movimientos oscilatorios rápidos de los globos oculares. A veces se observa anisocoria (diferente tamaño de las pupilas).

Si la ataxia cerebelosa se desarrolla intraútero en los gatos, sus signos son visibles inmediatamente después del nacimiento del gatito. En la forma locomotora de ataxia, se observa una marcha torpe y saltarina; en la forma estática, músculos débiles que sostienen mal el cuerpo. La ataxia cerebelosa congénita no tiene cura, pero por lo general tampoco progresa, por lo que las mascotas conservan la memoria y las capacidades mentales hasta el final de su vida, e incluso pueden tener descendencia sana.

Causas de la ataxia en gatos

La ataxia en gatitos se diagnostica con mayor frecuencia si su madre sufrió durante el embarazo el «moquillo felino» — panleucopenia. El virus de esta enfermedad afecta a las células del cerebelo de los fetos, provocando un retraso en su desarrollo (hipoplasia cerebral).

Las causas de la patología en un gato adulto pueden ser:

  • enfermedades infecciosas que afectan al SNC;
  • enfermedades infecciosas otorrinolaringológicas;
  • encefalitis autoinmune o infecciosa;
  • tumores del cerebro o de la médula espinal;
  • traumatismos en la cabeza, columna vertebral, orejas;
  • picaduras de garrapatas;
  • intoxicaciones por sustancias venenosas;
  • efecto secundario de medicamentos en caso de sobredosis;
  • hipoglucemia (caída brusca del nivel de azúcar en sangre);
  • daño nervioso en la diabetes;
  • deficiencia de vitamina B1 en el organismo;
  • predisposición genética. Hay más probabilidades de desarrollar ataxia en animales cuyos padres padecieron esta enfermedad.

Paresia en el gato

Grados de gravedad de la ataxia

En la forma leve de la enfermedad, no se observan problemas que dificulten gravemente la vida del gato. Se mueve con bastante seguridad, pero levanta las patas delanteras en alto sin doblarlas, y puede tener algunas dificultades al levantarse desde la posición de echado.

En la ataxia de gravedad moderada, se observa un cambio notable en la marcha del gato, rigidez de movimientos. Le cuesta subir y bajar escaleras, y para mantener el equilibrio coloca las patas traseras muy separadas. Los giros bruscos le provocan mareos y a menudo se cae. El animal tiene problemas para comer y beber, y le cuesta meter el hocico en el cuenco.

Trastornos del sistema nervioso en el gato

Los síntomas clínicos de un grado severo de trastorno neurológico se manifiestan como alteración de la coordinación motora y pérdida de orientación espacial. Se observa inclinación de la cabeza hacia atrás o del cuerpo hacia un lado, temblor (sacudidas) de las extremidades, nistagmo (movimientos oculares involuntarios desordenados), náuseas. El animal ya no puede caminar por sí mismo, y a menudo tampoco comer.

Diagnóstico

Dado que muchos síntomas de ataxia en gatos son similares a los signos clínicos de otras enfermedades, tanto de naturaleza orgánica como funcional, su diagnóstico, además de un examen neurológico cualificado y el estudio de la anamnesis (duración y gravedad de los síntomas, lesiones previas), incluye un conjunto de pruebas de laboratorio e instrumentales:

  • Análisis de sangre y orina. Ayudan a evaluar las funciones de los órganos, detectar la presencia de infecciones y determinar la deficiencia de vitaminas y minerales.
  • Análisis del líquido cefalorraquídeo (LCR). Proporciona información sobre procesos inflamatorios en los órganos del SNC.
  • Otoscopia. Se realiza si se sospecha otitis media o perforación del tímpano.
  • Radiografía, TAC o RM. Con ellas se detecta la presencia de neoplasias en el oído y la cabeza, la reducción del tamaño del cerebelo, la otitis interna.

TAC para el gato

Tratamiento

La ataxia se puede curar si sus causas subyacentes son eliminables, o aliviar el estado del animal mediante terapia sintomática si no es posible eliminar las causas. Así, el tratamiento de la ataxia cerebelosa en gatos no se realiza debido a la irreversibilidad del daño en los tejidos cerebrales, pero en casos de gravedad leve y moderada, el gato suele adaptarse a la vida.

En el caso de un grado severo de trastorno neurológico manifestado por cambios orgánicos significativos en las estructuras cerebrales, los veterinarios a menudo recomiendan la eutanasia del animal.

Gato en el veterinario

El tratamiento de la ataxia sensitiva, cortical y vestibular depende de la causa que desencadenó su desarrollo.

  • En caso de etiología infecciosa, se aplica terapia antibacteriana.
  • En caso de etiología vascular y lesiones traumáticas de la médula espinal o del cerebro, se administran fármacos que activan los procesos de inhibición en el SNC, agentes vasoactivos que mejoran los procesos metabólicos en los tejidos cerebrales, diuréticos que alivian el edema, y Cerebrolisina, que elimina las alteraciones metabólicas en el SNC.
  • En caso de intoxicación, se prescribe a la gata un fármaco absorbente: carbón activado, Polisorb, Sorbex.
  • En el caso de la ataxia vestibular, la terapia puede incluir la administración de agentes antimicrobianos, antiinflamatorios y antifúngicos.
  • Si los resultados del examen mostraron que la causa del trastorno neurológico fue una deficiencia de tiamina (vitamina B1), se prescriben a la gata suplementos vitamínicos.
  • La intervención quirúrgica está indicada en neoplasias en el cerebro o la columna vertebral, si su tipo y ubicación son operables.

Prevención

Para minimizar la probabilidad de que un gato desarrolle ataxia, se debe:

  • Adquirir gatitos de criadores de confianza, y de manos privadas, de reproductores que hayan pasado pruebas genéticas de ataxia.
  • Se puede prevenir la ataxia garantizando la seguridad del gato. Su mascota no debe tener acceso a los venenos domésticos ni a los productos químicos de limpieza. La prevención de lesiones accidentales se consigue evitando que el gato pueda caer desde una gran altura.
  • Elimine la posibilidad de que el animal se infecte con infecciones y parásitos. Para ello, debe someterse a revisiones preventivas periódicas y vacunarse según el calendario.

Medicamento contra parásitos para el gato

También es importante proporcionar al gato una alimentación correcta. Así, la hipo- y la hipervitaminosis pueden provocar ataxia: deficiencia de vitamina B1 o exceso de vitamina A. La vitamina B1 se encuentra en la carne y el pescado, pero el pescado de río crudo contiene una enzima que destruye la tiamina. La vitamina A se encuentra en grandes cantidades en el hígado, la mantequilla y las yemas de huevo; hacer hincapié en estos productos en la dieta del gato puede perjudicar su salud.

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