Cómo enseñar a un gatito a usar el arenero
Los primeros días de una pequeña mascota en casa siempre conllevan preocupaciones adicionales para sus dueños. No solo hay que comprarle comida, determinar los lugares para alimentarse y descansar, sino también enseñar al gatito a usar el arenero. ¿Cómo hacerlo con el mínimo estrés para el animal y sus nuevos dueños?

Contenido
Etapa preparatoria
Normalmente, se empieza a enseñar al gatito a usar el arenero a las 4-6 semanas de edad. Y si llega a casa con más edad, desde el primer día. Lo ideal es que, incluso antes de que la mascota llegue al hogar, se resuelvan las siguientes cuestiones:
- Comprar el propio «arenero». Los criterios principales al elegir son la ausencia de olor extraño y la comodidad para el gatito. Para este fin, servirá el recipiente más simple sin bordes altos, para que la mascota pueda subir cómodamente para «sus necesidades». En las primeras etapas, no es recomendable elegir un diseño automático, ya que emite un zumbido al limpiarse y puede asustar al pequeño. Las opciones con rejilla tampoco son muy adecuadas para la enseñanza inicial: primero, por la imposibilidad de satisfacer el instinto natural de enterrar sus excrementos; segundo, por la probabilidad de dañarse las patas al intentarlo.
- Elegir arena. Para enseñar a los gatitos es mejor usar arenas sin polvo, preferiblemente sin olor adicional (aromatizante). La opción óptima son las virutas de madera prensadas. Los gránulos de sílice, aunque se consideran de los de mayor calidad, no son muy adecuados para los pequeños, ya que hacen ruido al enterrar, lo que puede no gustarle a la mascota. No se deben usar gránulos de arcilla bentonita. En caso de ingestión accidental, puede provocar una obstrucción del tracto digestivo.
Si el gatito fue recogido de su madre gata, y no de la calle, se puede pedir que den un poco de arena de su lugar anterior. Al llegar a casa, se debe añadir al arenero doméstico. El olor familiar ayudará a la mascota a adaptarse más rápido al nuevo lugar.
- Elegir el lugar. Importan dos criterios clave: libre acceso en cualquier momento y ausencia de factores que distraigan o asusten. No debe colocarse cerca de los cuencos de comida ni en una zona de paso. Entre las opciones más habituales se encuentran el baño o un rincón apartado del pasillo. Pero en el primer caso, tendrá que acostumbrarse a dejar la puerta abierta.

Durante los primeros días de adiestramiento, se recomienda limitar los desplazamientos de la mascota a una sola habitación, colocando en sus extremos las zonas de alimentación y de ir al baño. Esto le permitirá no perderlo de vista y reaccionar rápidamente cuando el pequeño quiera hacer sus necesidades en un lugar inapropiado. Una vez que la mascota se haya acostumbrado, el arenero podrá trasladarse gradualmente a un lugar más adecuado.
Elección del arenero
En las tiendas de animales se ofrece una gran variedad de areneros, que se diferencian en diseño, tamaño y estructura. Los más populares y económicos son los recipientes de plástico normales. Al elegir uno, es mejor optar por los de profundidad media, para que durante su uso el gatito no esparza el relleno fuera del arenero, pero al mismo tiempo pueda entrar fácilmente.
También se venden modelos con rejilla. Esta opción es adecuada para gatitos que no les gusta el relleno. Sin embargo, esta modificación tiene un inconveniente importante: después de cada deposición, la rejilla y el recipiente deben lavarse; de lo contrario, el mal olor se extenderá demasiado rápido por toda la habitación.
Si el espacio del piso lo permite, se puede comprar un arenero cerrado. Los animales usan este tipo de baño con más ganas, ya que durante el proceso prefieren la intimidad. Además, esta estructura impide la propagación del olor. Pero también es más difícil de limpiar.

Entre las opciones modernas se incluye el arenero automático. No solo tiene un aspecto atractivo, sino que también libera a los dueños de la mascota de muchos procedimientos desagradables de mantenimiento. El principal inconveniente es su elevado coste.
Elección de la arena
Algunos dueños todavía, como se dice a la antigua, usan arena como relleno para la bandeja de arena del gato. Esta opción tiene varios inconvenientes. En primer lugar, no es segura ni para las personas ni para los animales, ya que la arena puede contener larvas de gusanos y otros parásitos. En segundo lugar, la arena no absorbe el olor, y los gatos suelen esparcirla, por lo que habrá que recogerla constantemente. En tercer lugar, ¿dónde encontrar tanta arena, si hay que cambiarla a diario?
También hay dueños que acostumbran a sus mascotas a 'ir' a trozos de papel o a trapos. Creemos que sobra hablar del olor que reina en la casa.
Las opciones propuestas son extremos. Hoy en día, en las tiendas de animales hay una gran variedad de rellenos especiales para areneros de gatos. Su precio es razonable, por lo que es totalmente lógico olvidarse de la arena, los papeles y todo tipo de trapos en las bandejas.
Los rellenos se dividen en:
- Minerales. Son gránulos de arcillas bentoníticas y paligorskitas. Absorben muy bien tanto la humedad como los olores. A menudo se les llama aglomerantes, debido a su capacidad de agrupar las heces del animal en un terrón, que luego se puede desechar fácilmente sin tener que cambiar todo el contenido de la bandeja.
No se recomienda usar arenas aglomerantes para gatitos pequeños. Durante el juego, pueden tragar un terrón, lo que a menudo provoca trastornos gastrointestinales e incluso obstrucción del tracto digestivo.
- De madera. Con frecuencia se colocan en la bandeja virutas de madera granuladas. Se pueden usar tanto para ejemplares pequeños como adultos. Las ventajas evidentes son el precio asequible y la naturalidad. Entre las desventajas se puede destacar el alto consumo (ya que requiere cambios frecuentes).

- De maíz. Otro tipo de arena ecológica, que se caracteriza por su bajo precio, pero que aún no está tan extendida como las dos anteriores. Entre los inconvenientes: absorbe mal los olores e incluso desprende un aroma específico que puede ahuyentar a la mascota.
- De sílice. Es el tipo de arena para gatos más caro, que destaca por sus excelentes propiedades absorbentes. Basta con cambiarlo una vez al mes, lo cual es una gran ventaja para el dueño del animal. Sin embargo, a algunas mascotas no les gusta debido al sonido crujiente que produce al usarlo.\
Dónde colocar el arenero
No basta con comprar una bandeja que le guste a la mascota, sino que además hay que colocarla en el lugar adecuado; de lo contrario, no se conseguirá que el gatito la use. A los gatos no les gusta hacer sus necesidades delante de sus dueños, por lo que la bandeja debe colocarse en un rincón tranquilo. No debe colocarse cerca de los cuencos de comida. En cambio, el cuarto de baño o el trastero son ideales para instalar el arenero, pero no olvide mantener siempre la puerta abierta.
Proceso de enseñanza
Una vez que todos los preparativos estén completos, se puede comenzar a acostumbrar al gatito a la bandeja con arena. Las siguientes recomendaciones ayudarán a hacerlo rápidamente:
- Presentarle la «bandeja». Nada más llegar a casa, hay que colocar al gatito en la bandeja, dejar que la huela y la explore. La siguiente acción ayudará al animal a entender la finalidad de este objeto: hay que coger su patita y raspar la arena con ella.
- Observar y ayudar. Generalmente, los gatos hacen sus necesidades después de comer o dormir. Entre 10 y 20 minutos después de la comida o del despertar, hay que llevar a la mascota a la bandeja y esperar a que haga sus necesidades. Como ayuda, también se puede cavar la arena con su patita. Además, si se observa que el gatito empieza a rascar o escarbar el suelo con las patas, quizás se agacha, maúlla o da vueltas en el mismo sitio, también hay que trasladarlo con cuidado a la bandeja. Lo principal es evitar el bullicio, los gritos y los movimientos bruscos. Este comportamiento puede asustar al pequeño y crear asociaciones negativas con el momento de ir al baño, que simplemente se negará a acercarse.
- Reforzar. En esencia, enseñar al gatito a usar la bandeja es desarrollar un reflejo condicionado que requiere refuerzos motivacionales adecuados para fijarse. Por cada acierto se puede recompensar a la mascota con palabras cariñosas y caricias.

- Consolidar el hábito. Aunque la tarea de aprendizaje parezca completada a primera vista, el gatito aún puede dejar a veces un «regalo» en un lugar inapropiado. En ese caso, hay que secar el charco con una servilleta, llevarlo a la bandeja y mostrárselo a la mascota. Lo mismo debe hacerse con el «montoncito». Para reducir la probabilidad de que se repita el error, hay que limpiar bien el lugar y desinfectarlo.
Si ocurre un «accidente» en un lugar inapropiado, se puede colocar allí la bandeja durante un tiempo e ir moviéndola gradualmente hacia su ubicación habitual. Otra opción es colocar allí cuencos con comida y agua, ya que el gato no orinará en el lugar donde come. También se pueden colocar algunas cáscaras de naranja o tratar la zona con un producto de aroma cítrico, que los felinos tanto detestan.
Posibles errores y problemas
Si a pesar de todas las recomendaciones no se consigue que el gatito use la bandeja, no hay que considerarlo incapaz de aprender. Quizás en algún punto del proceso de adiestramiento se cometió un error que a primera vista pasa desapercibido. Entre los más típicos:
- Lugar inadecuado. La proximidad de objetos ruidosos (desagüe, lavadora en funcionamiento) u otros factores que espantan (por ejemplo, una botella de champú que se cayó una vez) pueden disuadir al gato de acercarse a la bandeja durante mucho tiempo.
- Material inadecuado. Es poco probable que la mascota quiera usar un arenero donde no le guste el olor, el sonido crujiente o las sensaciones táctiles. Entre la variedad de arenas disponibles en el mercado es importante elegir la opción adecuada para cada animal.
- Bandeja inadecuada. Puede deberse a la propia estructura (por ejemplo, bordes demasiado altos donde es incómodo entrar) o a un olor desagradable (del propio recipiente o tras lavarlo con lejía u otros productos químicos).

- Uso de ambientadores u otros aromas en la habitación. Los animales no comparten el placer humano por aromas como el «Brisa marina» y más bien sienten rechazo por el conjunto de sustancias químicas que los componen.
- Falta de limpieza oportuna. Los gatos son por naturaleza muy limpios, por lo que con una arena sucia no retirada a tiempo, difícilmente surgirá el deseo de usar la bandeja.
El proceso de enseñar al gatito a usar la bandeja requiere paciencia y suavidad. No se debe gritar, ponerse nervioso ni usar la fuerza. Normalmente, unos pocos días son suficientes para que el pequeño recuerde exactamente cómo y dónde debe hacer sus necesidades.
Vídeo con útiles consejos del veterinario sobre cómo enseñar al gatito a usar la bandeja:
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