El gato ha dejado de ir al arenero: ¿por qué y qué hacer?
Si la gata ha dejado de ir al arenero, pocos dueños saben qué hacer. Algunos se apresuran a deshacerse del animal para no tener que limpiar los charcos ni recoger las heces por todo el piso. Para resolver el problema, primero hay que determinar la causa y luego buscar una solución.

Contenido
Características del organismo y problemas de salud
Al ver que el animal hace sus necesidades en un lugar inapropiado, algunos dueños se apresuran a reeducarlo. Este enfoque es completamente erróneo, ya que primero hay que averiguar por qué la gata ha dejado de usar el arenero. A veces la causa radica en cambios de comportamiento provocados por factores naturales o en un problema de salud.
Cambios hormonales
A menudo, las mascotas bien educadas comienzan a hacer sus necesidades en los rincones de la casa cuando cambian los niveles hormonales. Esto suele ocurrir durante la pubertad o el celo. Así el animal marca su territorio. Este comportamiento es especialmente característico en los gatos.
Reñir a la mascota por esto no tiene sentido, ya que tal comportamiento está programado por la naturaleza. Él realmente no entiende que está haciendo algo malo, por lo tanto será difícil reeducarlo. Si usted no planea usar al gato para la cría, entonces lo más sensato es llevarlo a esterilizar. Algunas personas usan hormonas para suprimir el celo, pero este método puede provocar el desarrollo de cáncer y otros problemas de salud.
Instinto natural
Casi todos los animales tienen el instinto de defender su territorio. En los gatos domésticos, este instinto no suele manifestarse, pero hay excepciones. Casi siempre, los animales comienzan a marcar el territorio y a dejar charcos en todas las esquinas, orinar detrás de los sofás e incluso en la cama, si aparece otro gato en la casa. Así defienden su derecho al territorio y le hacen entender al rival que no invada sus dominios.

Diversas patologías
Si la gata ha empezado a orinar en lugares inapropiados, la causa puede ser la siguiente:
- Atonía – fenómeno que se acompaña de la atrofia de las paredes de la vejiga urinaria. El animal no puede controlar el proceso de micción. La mayoría de las veces, la patología se desarrolla en animales de edad avanzada; con menos frecuencia, la causa radica en procesos inflamatorios y otras patologías del sistema urinario.
- Cistitis – inflamación de la vejiga urinaria, que se acompaña de dolor intenso. Debido a los espasmos, el animal no puede orinar. A veces logra hacerlo sobre una manta suave o en un lugar recóndito.
- Enfermedad por cálculos urinarios – patología en la que puede producirse una obstrucción de las vías urinarias. Además, la mascota siente un dolor intenso.
- Pielonefritis, urocistitis y otras enfermedades del sistema urinario pueden causar incontinencia urinaria.

¡Importante! Si sospecha que el animal tiene patologías del sistema genitourinario o que la gata ha dejado por completo de orinar, acuda de inmediato al médico y realice los exámenes necesarios.
La gata puede dejar de usar el arenero para defecar si tiene diarrea o estreñimiento. En el primer caso, puede no llegar a tiempo al arenero y, por lo tanto, dejar «rastros» por toda la casa. En ambos casos, la causa puede radicar en una alimentación inadecuada, el uso de alimentos de baja calidad o el desarrollo de enfermedades del sistema digestivo por otras razones.
Factores conductuales y psicológicos
Entre las razones comunes por las que los gatos dejan de usar el arenero se incluyen:
- Venganza. Si los sentimientos de la mascota son heridos, por ejemplo, ha llegado un niño u otro animal a la casa, o ha sido ofendida de otra forma (realización de procedimientos desagradables, etc.), puede defecar en un lugar inadecuado por despecho.
- Estrés. Después de vivir sacudidas, el comportamiento del gato puede cambiar radicalmente. Esto se observa sobre todo cuando se muda a un nuevo lugar de residencia, pero otras situaciones de estrés también pueden provocar el problema: la llegada de visitas, la realización de obras de reparación y ruido excesivo, la asistencia a exposiciones, etc.
- Timidez. Y aunque este comportamiento no es característico de todas las gatas, algunos individuos pueden hacer sus necesidades solamente en un lugar oculto, para que nadie los vea.

Problemas con el arenero
Si la gata está bien educada y de repente se niega a hacer sus necesidades en el lugar debido, la causa puede radicar en el arenero. Los siguientes factores pueden provocar problemas:
- Tamaño y forma del arenero. Al elegir el arenero para su gato, tenga en cuenta su tamaño y las características de su carácter. Si para un gatito es adecuado un arenero con bordes bajos, para un adulto es mejor elegir un arenero espacioso donde pueda cavar. Algunas mascotas gustan de aislarse, por lo tanto conviene elegir una estructura cerrada.
- Cambio del arenero. Si decide sorprender a su mascota con un nuevo arenero, podría no aprobar su intención, incluso si las dimensiones y el color coinciden exactamente con el arenero anterior. Como signo de protesta, defecará en las esquinas.
- Ubicación de la bandeja. Coloque la bandeja de manera que el gato tenga libre acceso a ella, pero elija un lugar tranquilo y sin paso.
- El sustrato. Si el gato está acostumbrado a un tipo de sustrato, cambiarlo puede tener consecuencias nefastas. A veces, por el contrario, al animal no le gusta el sustrato, por lo que tendrá que experimentar con diferentes tipos hasta encontrar la opción óptima.
- Limpieza de la bandeja. A menudo los gatos se niegan a usar el arenero si está sucio. El olor del detergente o del ambientador también puede disuadirlos.

¡Importante! Si la causa está relacionada con la bandeja, no existe una solución universal al problema, ya que todos los animales son individuales.
Consejos útiles
Si el gato ha dejado de orinar en la bandeja o empieza a defecar en lugares inapropiados, primero descarte causas médicas. Acuda al veterinario y realice las pruebas necesarias; si es necesario, siga un tratamiento.
En otros casos, para resolver el problema, siga estos sencillos consejos:
- Si es necesario, experimente con bandejas y sustratos.
- Si en la casa viven varios gatos, coloque varias bandejas para evitar la competencia.
- En una casa grande, es mejor colocar los areneros en diferentes lugares.
- Al lavar la bandeja, no use detergentes con olor fuerte. Es mejor que el olor sea neutro.
- Bloquee los lugares donde el gato ensucia. Si no es posible, use productos específicos para disuadirlo.
- Si nota que el gato quiere ir al baño (por ejemplo, empieza a escarbar), llévelo al lugar destinado para ello.

No hay que golpear al animal ni restregarle el hocico en sus excrementos. El miedo solo puede empeorar la situación. Solo se debe regañar a la mascota si se le sorprende in fraganti. En otros casos, no entenderá por qué le gritan.
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