Cómo enseñar al perro órdenes: lista de órdenes
Algunos dueños creen que no es necesario adiestrar a un perro en órdenes si no participa en concursos y exposiciones. Pero esta es una postura totalmente equivocada. Una mascota educada y obediente no solo es motivo de orgullo, sino también la posibilidad de no tener problemas de comportamiento durante el paseo o en otras situaciones. Esto es relevante no solo para las razas grandes o de pelea, sino también para los perros pequeños de compañía, que también pueden causar muchas molestias al dueño, a las personas que lo rodean y a otros animales.

Qué órdenes se pueden enseñar
Más bien es una pregunta retórica, ya que los perros aprenden bien y, con la debida atención y paciencia, pueden adquirir cualquier habilidad. Algunos desean que la mascota traiga objetos, y otros exigen que custodie la vivienda. Lo principal que hay que destacar: debe responder a su nombre, oír y obedecer al dueño cuando recibe una orden o ve un gesto de advertencia. No puede haber una lista única para razas no de servicio, por lo que todo depende del dueño y sus preferencias personales. No obstante, existe una lista de órdenes básicas que desarrollan la agilidad, la obediencia y la inteligencia del animal.
«Ven aquí»
Una de las órdenes básicas que debe practicarse hasta la perfección, ya que en algunos casos puede salvar la vida de la mascota. Al principio se dice cuando el perro ya corre hacia el dueño, y posteriormente, usando objetos atractivos (golosinas, juguetes). La orden se da con voz tranquila desde una distancia corta, y cuando el alumno la domina un poco, se debe aumentar la distancia y, idealmente, conseguir que la ejecute incluso cuando el dueño está fuera de su campo de visión (por ejemplo, en otra habitación).
No se debe usar la orden «Ven aquí» antes de hacer cosas desagradables para el animal (cortarle las uñas, regañarle por algo, etc.).
«Siéntate»
Otro comando obligatorio que permite detener al perro en el momento necesario y adoptar la posición sentada. Al principio se pronuncia en los momentos en que el cachorro empieza a sentarse por sí mismo, y posteriormente, a petición del dueño después de pronunciar la orden. Para aprenderlo, hay que mostrar y dejar oler al animal una golosina, luego levantarla por encima de la cabeza y pronunciar la orden. Se puede ayudar al mismo tiempo al animal presionando suavemente la zona del sacro.
«Ven aquí» y «Siéntate» son las dos habilidades más importantes que deben realizarse a la primera, independientemente de la situación y el estado de ánimo. Sin haberlas aprendido, no se debe soltar al perro sin correa durante el paseo.
«Junto»
Esta habilidad será útil para que el animal no asuste a los transeúntes en lugares públicos y siga al dueño. Se recomienda comenzar la sesión cuando ya haya paseado lo suficiente y no se distraiga con factores externos. El aprendizaje se realiza en movimiento, con la correa sujeta a 20-30 cm del collar. El dueño camina a paso moderado y pronuncia claramente «Junto». Si el perro se separa de la pierna o se enreda entre los pies, hay que devolverlo a su lugar con la correa y repitiendo la orden, y al hacerlo correctamente, recompensarlo con una golosina. Con el tiempo, se puede acelerar o ralentizar el ritmo, pasar a correr o girar hacia un lado, y conseguir que el perro esté siempre al lado y se mueva en paralelo.
«Fu»
Una de las habilidades básicas que requiere la prohibición total de acciones incorrectas, y será útil cuando sea necesario enseñar al cachorro a no morder, saltar sobre las personas, recoger objetos prohibidos o perseguir a alguien. Inicialmente, la habilidad se practica con la correa floja, que se tensa bruscamente en el momento de pronunciar la orden.
No conviene abusar de esta orden para no convertir la vida del perro en una sucesión de prohibiciones. Repetirla con demasiada frecuencia corre el riesgo de que simplemente deje de reaccionar a ella.
«Lugar»
El animal debe tener un lugar fijo claramente designado, y debe conocer su ubicación. Para enseñarlo, hay que pronunciar «Lugar» y atraer al perro allí mostrándole una golosina. Cuando esté en el lugar requerido, felicítelo y entréguele el trozo de golosina. Normalmente, esta orden se utiliza en caso de comportamiento no deseado y significa algo así como el humano «vete», por ejemplo, si el perro pide comida en la mesa o salta sobre los invitados.
«Échate»
Esta orden no se usa tan a menudo como «Siéntate», pero también puede ser útil en determinadas situaciones, por ejemplo, en la consulta del veterinario, cuando hay que examinar a la mascota. Para enseñarla, se puede usar una golosina que se sostiene de modo que el animal se estire hacia adelante y hacia abajo y finalmente adopte la posición tumbada. Una segunda opción es, tras dar la orden, presionar con una mano la cruz y con la otra rodear las patas delanteras patas y empujarlas hacia adelante.
Es importante asegurarse de que el perro no se tumbe de lado y se acueste con cuidado, estirando las patas delanteras y recogiendo las traseras debajo de sí mismo.
«Quieto»
Esta habilidad no solo forma parte de la lista de estándares, sino que también se utiliza a menudo en la vida cotidiana. Por ejemplo, cepillar el pelaje o vestir al animal es mucho más fácil si está erguido y no se inclina hacia un lado. Como esta orden requiere mayor resistencia y concentración, el entrenamiento no debe comenzar antes de los 7 meses de edad. Tras decir la instrucción «De pie», hay que inclinarse hacia el perro que está sentado y levantarlo hasta la posición de pie, sujetándolo por debajo del vientre con la mano izquierda. Después de mantenerlo así durante 3-4 segundos, se le puede dar una golosina y felicitarlo.
«Da»
Al oír esta orden, el animal debe entregar el objeto que tiene entre los dientes o que guarda como propio (cuenco, juguete) y no permite que nadie se acerque. Se aprende bien desde cachorro con juguetes, así que cuando el cachorro se aferre a un juguete, hay que decirle firmemente: «Dame» y quitárselo. Si es necesario, se puede acariciar, zarandear al animal o abrirle las mandíbulas con la mano libre mientras se repite la orden. Al principio es importante devolver el juguete inmediatamente, y con el tiempo aumentar el intervalo entre la ejecución y la devolución del objeto.
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«Trae»
A pesar de que esta habilidad no es tan importante como «Ven», «Junto» o «Lugar», se puede enseñar desde una edad temprana para complementar las capacidades del alumno. Primero hay que sentar al alumno en su sitio e interesarlo por algún objeto (palo, pelota), y cuando intente agarrarlo, lanzarlo y decir: «Aporta». El entrenamiento se acompaña de un gesto que indica el objeto necesario.
«Libre»
Normalmente se usa para cambiar de actividad, después de haber realizado algún ejercicio. La orden no supone ninguna dificultad para el animal. Se dice la orden «Pasea» y se señala la dirección con un gesto. Si después de practicar otras habilidades se suelta al perro cada vez con la palabra «Pasea», no hará falta un entrenamiento específico.
«Da la pata»
Esta orden no tiene ninguna carga funcional, pero será muy útil cuando llegue el momento de cortar las uñas o lavar las patas después del paseo. Para dominar este truco útil, hay que sentar a la mascota frente a uno y mostrarle una golosina apretada en el puño. Instintivamente intentará cogerla primero con la lengua y luego con la pata. En ese momento hay que decir: «Dame la pata» y sostener la pata durante unos segundos en las manos, tras lo cual se puede felicitar al alumno y darle la recompensa comestible bien merecida.
«Ataca»
Esta orden merece una atención especial y se aprende solo después de que se ejecuten sin rechistar y al instante las demás órdenes. «Ataca» — es una habilidad protectora pero a la vez peligrosa, por lo que es mejor practicarla en presencia de un instructor profesional y no antes de los 6-10 meses de edad. Tras la palabra «Ataca», el perro debe atacar al objetivo.

Atención: solo se puede enseñar la orden «Ataca» a un perro psicológicamente sano y equilibrado.
Preparación
Antes de comenzar el adiestramiento, es importante ser consciente de que no existen mascotas tontas. Por supuesto, es preferible empezar a trabajar justo después de que el cachorro llegue a casa. A partir de los 3 meses se puede comenzar a aprender habilidades sencillas en forma de juego, ya que el pequeño absorberá la información rápidamente. Algunos creen que con la edad el animal se vuelve más tonto, pero no es así: a un animal adulto le resulta más difícil asimilar nueva información. Pero si se ha perdido el momento y el perro ha crecido, también se le puede enseñar órdenes en casa, si se actúa correcta y sistemáticamente, aunque simplemente llevará más tiempo.
Las principales condiciones para un adiestramiento exitoso incluyen una entonación de voz segura y fuerte, claridad en los gestos y suficiente paciencia, ya que al principio el animal puede no prestar atención ni a las órdenes ni a los gestos.
Elección del lugar de adiestramiento
Como lugar para las sesiones es adecuado un terreno ya conocido por el perro, donde no haya distracciones (coches, personas extrañas y animales). Si el lugar es desconocido, hay que darle tiempo para olfatear el nuevo territorio y asegurarse de que no hay peligros.
Elección del momento del adiestramiento
La hora para la sesión se elige en función de la rutina diaria y los planes personales, pero no es recomendable realizar las sesiones a mediodía en verano. Si es la única hora posible, se debe llevar suficiente agua. No se debe empezar la sesión justo después de dormir, de una comida copiosa o de la cena. La última comida debe ser varias horas antes del inicio del entrenamiento. Antes de comenzar la sesión, es recomendable pasear bien al animal o dar unas cuantas vueltas al estadio.
Elección de la golosina
Es importante llevar consigo la golosina favorita del perro, que lo motive a obedecer y ejecutar correctamente las órdenes. Pueden ser trozos de queso, carne cocida, pienso seco, galletas especiales compradas en la tienda de animales o cualquier otra opción.

Cómo alabar correctamente
La golosina y el elogio (con voz o mediante caricias) actúan como recompensa por el comportamiento correcto solo si se administran en el momento exacto de realizar la tarea. Un error común es retrasar la golosina, durante lo cual el perro podría realizar acciones no relacionadas con la orden. Por ejemplo, al aprender la orden «Ven aquí», la golosina se entrega tan pronto como el perro esté junto a las piernas, pero no cuando ya se ha acercado, se ha sentado o ha girado alrededor. De lo contrario, la recompensa se asociará con la última acción (sentarse, lamer la mano, apoyar las patas en el dueño, etc.)
Recomendaciones útiles
Si ha decidido no utilizar los servicios de adiestradores profesionales, sino adiestrar al perro en casa, es útil conocer al menos sus principales recomendaciones profesionales:
- Las sesiones se realizan a diario, aumentando gradualmente el tiempo y el número de repeticiones. Para empezar, bastará con 10-15 minutos.
- La orden se pronuncia con voz seria y severa; el elogio, con voz más suave y juguetona.
- La orden debe pronunciarse una, como máximo dos veces. La repetición múltiple no será efectiva, ya que el perro confiará en que puede obedecer a la décima vez, lo cual es inaceptable en situaciones críticas.
- Antes de dar la orden, se pronuncia el nombre de la mascota, que sirve como señal para captar su atención y para que ejecute las instrucciones posteriores.
- No se debe alzar la voz ni gritar, y menos recurrir al castigo físico, si el alumno se niega a cumplir la orden.
- Cada acción exitosa se recompensa con una golosina y elogios verbales.
- Las sesiones pueden realizarse en un mismo lugar; después de dominar la habilidad, se debe cambiar el lugar y el entorno.

Si se ha convertido en el dueño de una nueva mascota, es importante comprender que el cambio de entorno suele estresar al perro. Durante los primeros días, es fundamental establecer una buena relación, dedicarle más tiempo y alimentarlo solo con sus propias manos para ganarse su confianza. Si se invierte en el perro suficiente amor, atención y cuidado para enseñarle las habilidades básicas, se puede obtener una mascota bien educada que será leal a su dueño hasta la punta de la cola.
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- Cómo acostumbrar a un perro a la correa y al collar
- Cómo acostumbrar a un perro al bozal
2 comentarios
Serguéi
Gracias. De todos los sitios que he consultado, ustedes son los mejores. ¡¡¡ No muestran solo lo que el perro sabe hacer (sentarse, echarse, etc.), sino que explican de forma clara y paso a paso el algoritmo de trabajo para cada orden. ¡Enhorabuena!
Serge
Bueno, sí. Todo está muy bien. Claro, bien explicado, todo ordenado. PERO. La chica es tan encantadora y agradable que, al minuto, me sorprendo pensando que toda la información me pasa desapercibida. Estoy absorto por su encanto.
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