¿Es necesario y cómo jugar correctamente con un gato?
¿Juega usted con su gato? A muchos les gusta jugar con el minino mientras es pequeño, pero ¿para qué, se pregunta, jugar con un adulto? La respuesta es muy sencilla. Esto beneficiará tanto a usted como a su mascota. ¿No sabe cómo jugar con un gato? Entonces nuestro artículo es justo para usted.
Contenido
Por qué juega un gato
Para un gato, jugar no es solo un entretenimiento agradable, sino también una oportunidad para entrenarse. Estos juegos de entrenamiento comienzan desde el principio de la juventud de la mascota y duran toda la vida del pequeño depredador. Incluso un gatito muy pequeño empieza a imitar las conductas de sus padres, aprende a cazar con sus hermanos y hermanas o con el dueño. Incluso si no se juega con el gatito, él encontrará un pasatiempo y será bueno si no son sus cortinas favoritas o un ovillo de lana para tejer.
Los animales adultos, a través del juego, se liberan del estrés y la depresión. Si se entiende cómo jugar con un gato y se dedica de vez en cuando unos minutos a este proceso, se puede establecer un vínculo de confianza con la mascota. Además, jugar ayuda a controlar a los gatos propensos a un comportamiento agresivo. Por otra parte, jugar con un gato es una de las mejores maneras de reunir a dos animales que viven en la misma casa. Esto es especialmente importante si se está estableciendo una relación entre el nuevo y el antiguo peludo.
Cómo jugar con un gato en casa
El animalito se unirá al juego con gusto si el objeto de diversión le recuerda a su presa natural, por ejemplo, un ratón. En el entorno natural, la 'víctima' no se quedará dando vueltas cerca del hocico del gato. Por esta razón, hay que motivar a la mascota al juego, tirando y arrastando el juguete periódicamente. También se puede dejar el juguete en paz, y cuando la mascota empiece a perder interés, ponerlo repentinamente en movimiento. Puede estar seguro: el gato se unirá con alegría a la continuación de la diversión.
Trate de mover el juguete de manera que se cree la sensación de una presa que huye. Será aún mejor si la mascota se encuentra en una emboscada (debajo de la cama). El gato atacará desde el escondite. También se puede guardar el juguete en una altura inaccesible o en un escondite improvisado, y luego volver a mostrárselo al animalito. Pocos rechazarán una 'presa' así. No haga esperar mucho a la mascota. Periódicamente, déjele atrapar la presa. Deje que la arrastre y la manipule. Si nota que el gato está cansado, se ha tumbado y respira con frecuencia, es mejor posponer el juego: su mascota ha recibido su dosis de diversión por completo.
En cuanto a cómo jugar con un gato desde el punto de vista de la seguridad, desde luego hay que tener cuidado. Por ello, si con la mascota juega un niño, es mejor que esté cerca. Si nota que la gata se ha emocionado demasiado y puede arañar al pequeño, detenga el juego durante un rato.
¿Para qué jugar?

Juegos con un gato
- El juego del conocido lazo nunca pasa de moda entre la hermandad felina, así que puede usarlo sin problemas. Y si no tiene tiempo, simplemente ate una cinta a su pierna y ocupe sus quehaceres domésticos, deje que la gata retoce persiguiendo la cinta. Al elegir esta opción, tenga cuidado, no pise a la mascota que está jugando.

- Juegue con ella a la pelota de ping-pong. Puede simplemente hacerla rodar por el suelo, o puede lanzarla contra la pared y atraparla; al elegir esta opción, verá con sorpresa de qué piruetas es capaz su gata.

- Construya para ella un laberinto con cajas. Para ello, una varias cajas (puede ser con pegamento o grapadora), después de haber hecho agujeros en ellas, y ponga en algún sitio su golosina favorita.
A los gatos normalmente les gusta trepar por esos laberintos.

También use para jugar un puntero láser o la luz de una linterna. Por supuesto, hay muchísimas opciones de juegos y usted seguramente tiene sus juegos favoritos, así que, sin dejarlo para más tarde, juegue.
Razones por las que el gato no quiere
Si ha notado una disminución de la actividad lúdica en su mascota, puede haber varias razones. Una de ellas es un deterioro de la salud. Por eso, si ha notado que su querida y siempre juguetona gatita se ha puesto triste, llévela al veterinario. Tenga en cuenta que los problemas también pueden ser de carácter psicológico y a veces la mejor medicina son las caricias suaves. También puede que a la mascota no le guste el juguete o que no quiera jugar justo ahora.
El gato juega a los dedales
Añadir comentario