Cómo hacer que un perro deje de defecar y orinar en casa
La llegada de una nueva mascota al hogar es una auténtica celebración. Pero con ella surgen nuevos problemas, el principal de los cuales es la necesidad de inculcar al animal modales y habilidades adecuadas. Si el perro defeca y orina en casa, hay que deshacerse urgentemente de ese hábito. ¿Cómo hacer que el perro deje de defecar en casa, cómo conseguir que no marque las esquinas y entienda en qué lugares puede ir al baño y en cuáles — no? No es tan sencillo como parece a primera vista.
Con estos problemas puede encontrarse no solo el dueño que ha adquirido un cachorro, sino también aquel que hace tiempo ha acostumbrado a su perro a las normas de comportamiento. Para cambiar la situación, hay que armarse de paciencia y conocer los principios básicos para que la mascota abandone el mal hábito.

Contenido
Causas
Todas las razones por las que el perro defeca y marca las esquinas en el piso o la casa se dividen en dos grandes grupos: de naturaleza fisiológica y psicológica.
Fisiológicas
La razón más común es la corta edad del cachorro. Desde los primeros días, todos los cachorros están en cuarentena debido a las vacunas, por lo que no se les saca a la calle. Al llegar a manos de su dueño definitivo, el pequeño quizá ni siquiera sepa lo que se espera de él.
Para los cachorros en los primeros meses de vida, la necesidad de orinar o defecar es una completa sorpresa, por lo que hacen sus necesidades allí donde les sorprende esa necesidad. La mayoría cree que su baño está en el lugar donde se encuentra su pañal personal o los trozos de periódico que se cambian. Si se retiran estos elementos, el cachorro se sentirá confuso, pero orinará allí donde encuentre el sustituto más adecuado, por ejemplo, en la alfombra o en la cama.
Incluso después de que empiecen a sacar al pequeño a pasear, no se da cuenta de inmediato de que allí puede ir al baño. Puede pasear y divertirse alegremente, pero defecará u orinará solo después de regresar a casa.
La vejiga del cachorro en los primeros meses de vida es todavía muy pequeña en volumen, por lo que no es capaz de soportar intervalos de ocho horas entre paseos. Hacer que el cachorro deje de defecar en casa antes de los tres meses de edad es prácticamente imposible, por lo que no es recomendable empezar el adiestramiento antes de que cumpla tres meses.

Entre otras causas fisiológicas, se destacan las siguientes:
- Trastorno digestivo. A veces, cuando tiene diarrea, el perro simplemente no puede esperar para salir a la calle.
- Alteraciones en la alimentación. Pueden ser productos de mala calidad, no frescos, desequilibrados o totalmente inapropiados para la dieta de un perro.
- Envenenamiento. Puede ocurrir tras la ingestión de objetos o productos de limpieza doméstica, venenos, medicamentos.
- Reacción a medicamentos.
- Cambio de dieta. Aparece al comprar comida de otro fabricante o al realizar una transición brusca de alimento seco a húmedo, o viceversa.
- Infecciones parasitarias. Pueden provocar hinchazón, trastornos e incontinencia.
- Enfermedades víricas o procesos inflamatorios en los órganos internos.
- Celo sexual. Está relacionado con fluctuaciones hormonales que a menudo provocan estas manifestaciones. Los animales comienzan a marcar activamente las esquinas, tal como los obliga su reflejo sexual.
Si se sospecha que las causas por las que el perro defeca y orina en casa se encuentran entre las anteriores, lo más adecuado es acudir a una consulta con el veterinario.
Psicológicas
Es bastante difícil enseñar al perro a no defecar y orinar en casa después de haber sufrido estrés psicológico. Los factores desencadenantes pueden ser los siguientes:
- Traslado a nuevos dueños. Para el animal es una conmoción muy fuerte que requiere tiempo para volver a un estado equilibrado.
- La llegada de un niño o una nueva mascota a la familia, o por el contrario, la muerte o el traslado de uno de los miembros de la familia.
- Susto después de ruidos fuertes, disparos, un accidente de coche.
- Manipulaciones médicas que causaron fuertes dolores.
- Falta de atención por parte del dueño. A menudo, en estos casos, la atención negativa se vuelve mejor para el animal que su ausencia total, por lo que el perro no solo defeca en la casa, sino en la cama o el sofá donde duermen los dueños.
- Limpieza insuficiente del lugar del incidente. El olfato del perro es miles de veces más agudo que el humano. Si la marca o el charco se han limpiado con productos de limpieza domésticos comunes con fragancia, una persona puede no oler el olor. Pero el perro captará claramente el olor de la orina o las feromonas, que señalan: «este es el lugar para el baño». Por lo tanto, volverá al mismo lugar una y otra vez. Es necesario utilizar productos enzimáticos especiales que descompongan completamente las moléculas de los olores orgánicos, en lugar de enmascararlos.
- Dificultades para fijar el hábito. El proceso de aprendizaje del uso del baño es la formación de una conexión neuronal estable. Esta conexión se rompe si: las acciones del dueño son inconsistentes (hoy lo saca por mucho tiempo, mañana por 5 minutos; hoy lo elogia, mañana no le presta atención); se regaña al perro después del hecho. El animal no puede relacionar su acción, realizada una o dos horas antes, con su enfado. Él entiende solo lo que sucede aquí y ahora. Por lo tanto, el castigo por un charco encontrado lo interpreta como «el dueño se enfada porque esto está en el suelo», no como «el dueño se enfada porque yo lo hice». Esto lleva a miedo al dueño e intentos de esconder las «pruebas del delito» en lugares más recónditos.

Recomendaciones principales
Para enseñar a no ir al baño en lugares no autorizados, se debe usar un enfoque diferente para cachorros y perros adultos.
Para cachorros
Un dueño atento, por el comportamiento del cachorro, puede entender que pronto va a orinar o defecar.
Para los pequeños, las recomendaciones principales son las siguientes:
- Cuando el animal comienza a inquietarse de forma extraña, buscar un lugar o simplemente corre hacia donde suele ir al baño, significa que hay que prepararse para salir inmediatamente.
- Los paseos deben organizarse con horario fijo, al menos 5 veces al día.
- Al aire libre se debe pasar suficiente tiempo, de lo contrario la mascota no tendrá tiempo de orinar y defecar.
- El perro debe estar activo, ya que el ejercicio acelera el metabolismo y estimula la evacuación intestinal.
- Hay que llevar agua y dársela al cachorro con frecuencia. Esto asegurará que orine.
Hay que recordar que después de despertarse, comer o jugar activamente, el pequeño debe ir al baño. Se debe aprovechar ese momento para enseñarle a no orinar en casa.

Para perros adultos
En este asunto es muy importante la paciencia, ya que la impaciencia y la agresión por parte de la persona solo pueden perjudicar. Las recomendaciones principales son las siguientes:
- si el adiestramiento se ha realizado incorrectamente, se deben aplicar las mismas reglas que para los cachorros.
- Si el animal intenta demostrar con su desobediencia el dominio sobre el dueño, se debe comenzar con el adiestramiento.
- Los sprays para tratar las superficies donde el perro suele ir al baño han demostrado ser eficaces. Son inofensivos para las personas y sus mascotas, no dejan manchas, pero eliminan las ganas de hacer sus necesidades en lugares no autorizados.
Recompensa
Durante el proceso de corrección, la motivación principal para el perro puede ser el elogio cuando hace todo correctamente.
Puede haber varios métodos de refuerzo positivo:
- decir palabras amables al dirigirse a la mascota, elogiarlo;
- ofrecerle golosinas;
- mostrar claramente su alegría.
Cuál de los métodos es más adecuado para un animal concreto, lo puede determinar el dueño observando las reacciones de su mascota.
A veces, para el adiestramiento, se utiliza con éxito una palabra que será la orden para que la mascota vaya al baño. Se repite en voz alta y claramente cada vez que el perro lo hace correctamente. Después de un tiempo, la mascota entenderá por qué se dice esa palabra.

Sistema de acciones paso a paso: del diagnóstico a la solución
Para resolver el problema de manera eficaz, es necesario un enfoque sistemático. El siguiente plan de acción ayudará a recuperar o afianzar los hábitos de higiene.
Paso 1: Diagnóstico veterinario
Este es el primer punto obligatorio, especialmente si el problema surgió repentinamente en un perro adulto previamente adiestrado. Excluya las causas médicas:
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Cistitis, enfermedad de cálculos urinarios.
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Trastornos intestinales causados por la alimentación o parásitos.
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Diabetes, enfermedades renales.
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Problemas de edad (incontinencia en perros mayores).
Sin eliminar el problema médico, todos los intentos de readiestramiento serán inútiles.
Paso 2: Organización de la rutina y el espacio
El perro es un animal de rituales. Una rutina diaria clara le ayuda a anticipar los eventos y controlar los impulsos.
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Alimentación programada: Alimente estrictamente a la misma hora 2-3 veces al día. El funcionamiento del tracto gastrointestinal se sincroniza con la rutina, y usted podrá predecir exactamente cuándo el perro necesitará ir al baño (generalmente entre 15 y 30 minutos después de comer).
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Paseo regular: Saque al cachorro o al perro adulto en readiestramiento siguiendo un horario estricto: inmediatamente después de dormir, después de cada comida, después de juegos activos, antes de acostarse y cada 2-3 horas durante el día.
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Restricción del espacio: Dejar que un perro no adiestrado deambule libremente por todo el apartamento es una responsabilidad demasiado grande. Utilice un transportín, una jaula (parque) o restrinja el movimiento a una sola habitación. El instinto de no ensuciar su «guarida» funciona a la perfección. Poco a poco se puede ampliar la zona.
Paso 3: Reacción y comunicación correctas
Sus acciones en el momento del «error» y del éxito son de vital importancia.
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Si lo sorprende in fraganti: Interrumpa la acción con un sonido brusco pero sin asustar («¡Eh!», «¡No!») y saque inmediatamente al perro al exterior o al lugar designado (al empapador). Felicítelo efusivamente y dele una golosina si termina allí.
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Si descubre las consecuencias después del hecho: No castigue. Limpie en silencio y minuciosamente lo que el perro hizo usando un limpiador enzimático. Su tarea es borrar para él todo recuerdo de ese lugar como baño.
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Elogio generoso por el éxito: Cada vez que el perro hace sus necesidades en el lugar correcto, felicítelo efusiva y emocionalmente, reforzando la acción con la golosina más sabrosa. Forme una asociación positiva.
Tabla comparativa de causas y soluciones
| Causa de los fracasos | Acciones erróneas del dueño | Estrategia correcta |
|---|---|---|
| Problema médico | Intentos de adiestramiento y castigo | Visita inmediata al veterinario y tratamiento |
| Limpieza insuficiente | Limpieza con productos que contengan lejía o aromatizados | Uso de limpiadores enzimáticos especializados |
| Incoherencia | Paseos irregulares, horarios de alimentación variables | Establecer y mantener una rutina diaria clara |
| Falta de comprensión de la motivación | Castigo después del hecho | Tomar la iniciativa, interrumpir y redirigir al lugar adecuado |
Cómo castigar correctamente
Para corregir un hábito perjudicial, es muy importante castigar al animal correctamente. No se pueden ignorar los errores, pero tampoco conviene excederse con los castigos, ya que el dueño se asociaría exclusivamente con emociones negativas.
Para que la mascota entienda que estamos descontentos con ella, se debe actuar de la siguiente manera:
- usar un tono de voz severo, reprender al animal;
- se debe retirar su juguete favorito, mostrando y explicando en la medida de lo posible el motivo, y devolverlo solo después de que la mascota haya hecho sus necesidades en la calle;
- es importante enseñar al perro órdenes como «No» o «Fu», para que pueda entender rápidamente que sus acciones no son aprobadas.
Lo que no se debe hacer
Para evitar que el perro haga sus necesidades en casa, es muy importante comportarse adecuadamente. Si el perro no logra acostumbrarse a orinar y defecar en la calle, significa que el dueño está cometiendo errores importantes en el entrenamiento.
Lista de lo que no se debe hacer:
- Golpear a la mascota o frotar su nariz en el charco o la caca. Esto no solo es inhumano, sino que también puede agravar el problema con nuevo estrés. Además, la mascota asustada podría llegar a comerse sus propias heces para ocultar el hecho.
- Gritar fuerte. Esto le hará entender al animal que hacer sus necesidades delante del dueño tiene consecuencias, por lo que buscará esconderse para hacerlo. El aislamiento del perro en esos momentos dificultará explicarle lo que se espera de él.
- Ser incoherente. Es necesario seguir un horario estricto de paseos, no ignorar los «errores» y no olvidar elogiar cuando todo se haga correctamente.
La aplicación de estas sencillas reglas permitirá corregir el hábito del animal de hacer sus necesidades o marcar esquinas en casa. Es importante recordar que la clave del éxito es la paciencia y la constancia. No todo tiene que funcionar rápidamente: cada perro necesitará su tiempo, pero al final cualquier animal puede acostumbrarse a hacer sus necesidades en la calle.
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