Ataxia en perros: qué es, síntomas y tratamiento
La ataxia en perros es la falta o alteración de la coordinación, que no es una enfermedad independiente, sino que se desarrolla como consecuencia de otras enfermedades. Con mayor frecuencia, esta sintomatología es característica de daños en el cerebro, el tronco encefálico y las estructuras vestibulares del oído interno. Por eso, lo principal que hay que entender sobre la ataxia en perros es que se trata de un signo de una enfermedad neurológica grave que requiere un diagnóstico oportuno y un tratamiento inmediato para prevenir complicaciones concomitantes más serias.

Contenido
Causas del trastorno
Las causas de la aparición de alteraciones patológicas en perros se dividen en 2 tipos:
- congénitas – están condicionadas por características genéticas y se transmiten por herencia;
- adquiridas – aparecen como síntoma de diversas enfermedades.
Los movimientos descoordinados de las extremidades, el tronco y la cabeza del perro pueden ser consecuencia de estas alteraciones patológicas:
- Neoplasias de tipo maligno y benigno que afectan las células cerebrales o comprometen las terminaciones nerviosas.
- Traumatismos con daño en la médula espinal y el cerebro.
- Enfermedades infecciosas que afectan los tejidos cerebrales.
- Lesiones cerebrovasculares del cerebro que surgen por falta de oxígeno y nutrientes, o como consecuencia de hipertensión arterial, desequilibrio hormonal, alteraciones en el sistema de hemostasia, etc.
- Procesos inflamatorios en las partes media e interna del oído, que afectan directamente la capacidad de mantener el equilibrio.
- Intoxicación del organismo con sustancias tóxicas, incluidos los productos de desecho de parásitos, que puede llegar a desarrollar encefalopatía causante de la destrucción de las células cerebrales.
- Enfermedades oftalmológicas que cursan con deterioro de la visión.
- Avitaminosis, déficit de oligoelementos (principalmente calcio) y de glucosa, lo que conlleva un empeoramiento de la respiración y nutrición celular, desarrollo de debilidad muscular y alteraciones de las funciones cerebrales.
- Deshidratación del organismo, en la que los tejidos musculares carecen de agua y pierden su elasticidad.

Todas estas causas deben ser analizadas minuciosamente, ya que, cuando se desarrolla ataxia en perros, los síntomas y el tratamiento siempre dependen de la enfermedad subyacente que la causa. Por lo tanto, ante la menor sospecha, es necesario acudir inmediatamente a la clínica veterinaria para un examen completo. Cuanto antes se identifique y se controle la causa, menor será el riesgo de complicaciones y más favorable el pronóstico.
Tipos de ataxia
Dependiendo de la localización del foco de la lesión, la patología se divide en los siguientes tipos:
- Cerebelosa. Es el cerebelo el que controla la coordinación de los movimientos, regula el equilibrio y el estado de los músculos. La ataxia cerebelosa en perros puede ser estática, cuando los movimientos se ven afectados debido a una pérdida significativa de tejido muscular, o dinámica, en la que se pierde por completo la coordinación.
- Vestibular. El animal no puede orientarse en el espacio si se daña el tronco encefálico o se inflama la sección del oído interno. En este caso, todas las superficies se perciben como inclinadas, por lo que el movimiento se produce con inclinación, a menudo en círculos. La mascota se vuelve letárgica; al cambiar bruscamente de dirección, puede vomitar.
- Sensitiva. Si el animal no puede moverse con normalidad debido a la rigidez de las articulaciones, la causa pueden ser lesiones de la médula espinal. Estas son provocadas por procesos oncológicos, inflamatorios y otros procesos negativos en los discos intervertebrales.
- Frontal. Este tipo de trastorno se desarrolla cuando se ve afectado prácticamente cualquier lóbulo del cerebro (excepto el parietal). Se caracteriza por una marcha inestable con inclinación hacia atrás y colocación de las patas en una línea.
- Sensorial. Esta patología se manifiesta muy raramente; puede observarse en intoxicación del organismo, lesión de la médula espinal, trastornos difusos de los nervios periféricos. Se caracteriza por la pérdida de sensibilidad en las extremidades, que aumenta al cerrar los párpados.

Además de las patologías causadas por razones de carácter neurológico, puede desarrollarse un síndrome psicógeno. El animal enfermo comienza a moverse como un patinador: sus patas se desplazan con movimientos deslizantes en curva, se cruzan y no se doblan en las articulaciones.
Es importante entender que este trastorno se desarrolla de forma estrictamente individual, con un conjunto e intensidad de síntomas diferentes en cada caso concreto. La mayoría de las manifestaciones negativas son características de la forma mixta de la patología, que se desarrolla en el contexto de varios tipos de enfermedades al mismo tiempo.
Sintomatología general
El signo más común de la patología, independientemente de las causas de su desarrollo, es una marcha incorrecta e inestable con alteración de la coordinación.

También aparecen con frecuencia otros síntomas generales:
- náuseas, vómitos, falta de apetito;
- inclinación de la cabeza;
- empeoramiento del estado de ánimo;
- pérdida de control de las funciones corporales, por ejemplo, incontinencia urinaria;
- movimiento ocular anormal;
- colocación incorrecta de las patas;
- tambaleo, balanceo, giros.
En la ataxia progresiva en perros, los síntomas se intensifican significativamente y pueden aumentar en cantidad. La mascota comienza a comportarse como «ebria»: se cae, gira la cabeza, no puede cambiar la dirección del movimiento, choca incluso contra obstáculos grandes. Estos procesos patológicos se desarrollan en animales adultos mayores de 6 años.
Hay que tener en cuenta que la sintomatología de la ataxia es similar a la epilepsia, para la que también son característicos los sobresaltos, los mareos, los tirones convulsivos, pero generalmente se observan cuando el animal está muy concentrado, por ejemplo, durante la comida o el movimiento intencionado. En el siguiente vídeo se puede ver cómo se comporta un perro con ataxia.
Grupo de riesgo
La ataxia hereditaria se manifiesta con mayor frecuencia en perros de raza amstaff y otros terriers (escoceses, scotch, airedale, kerry blue, jack russell). También están predispuestos al desarrollo de la patología:
- border collie;
- cocker spaniel;
- pastores ingleses antiguos y pastores australianos;
- crestados chinos.
La forma hereditaria de la enfermedad se detecta en los cachorros hacia el final del primer mes de vida. Apenas pueden apoyar las cuatro patas al mismo tiempo, son torpes al caminar y se caen de lado. Si todos estos síntomas persisten a la edad de seis meses, es necesario examinar al cachorro con un veterinario. También se debe acudir al médico si el cachorro se retuerce de forma poco natural al comer y no puede alcanzar el comedero.

Los dueños de animales del grupo de riesgo deben saberlo todo sobre la ataxia en perros: qué enfermedad es y cómo se manifiesta. Además, hay que realizar una prueba de ADN a la mascota y, en caso de confirmación del diagnóstico, proporcionar los cuidados adecuados siguiendo recomendaciones preventivas.
Métodos de diagnóstico
A pesar de los síntomas claramente expresados, diagnosticar con precisión la ataxia solo es posible en una clínica veterinaria. El principal método de diagnóstico es la resonancia magnética del cerebro.

Para descartar/detectar otras enfermedades o concurrentes, si es necesario, se realizan estudios adicionales:
- análisis de laboratorio;
- ecografía, TC, radiografía de órganos internos;
- examen de oídos;
- prueba de Romberg para la coordinación.
Tras examinar al animal y analizar los resultados de las investigaciones, el veterinario selecciona el tratamiento adecuado para eliminar las causas y prevenir las consecuencias negativas.
Tratamiento
Al detectar la ataxia en perros, el tratamiento siempre se realiza según un esquema individual, que se determina por las causas de su desarrollo:
- La forma congénita no tiene cura, ya que el estado del cerebelo no se puede cambiar. En lesiones graves del cerebro se recomienda la eutanasia para que el animal no sufra. Si el trastorno es relativamente leve, la calidad de vida de la mascota se puede mejorar con los cuidados adecuados.
- Las enfermedades infecciosas se tratan con antibióticos y antivirales.
- En caso de intoxicación por sustancias venenosas o helmintos, se realizan procedimientos de desintoxicación y se lleva a cabo una terapia antiparasitaria.
- La avitaminosis, la falta de nutrientes y la deshidratación se corrigen normalizando la alimentación y administrando preparados de glucosa por vía intravenosa.
- El tratamiento de las lesiones cerebrovasculares se basa en el uso de medicamentos orientados a mejorar el estado funcional del tejido nervioso y estimular el flujo sanguíneo.
- La patología causada por el crecimiento de tumores, traumatismos y algunas enfermedades oculares se elimina mediante intervención quirúrgica. El resultado de la operación depende de la naturaleza de la patología y puede proporcionar una mejora significativa, hasta la recuperación completa.

En cualquier caso, para aliviar los síntomas de ataxia en perros durante el tratamiento, se utilizan analgésicos, complejos vitamínicos económicos, calmantes y otros medicamentos necesarios en cada caso.
Particularidades del cuidado
Si se diagnostica ataxia en la mascota, hay que tener en cuenta que se trata de una enfermedad en la que la calidad de vida de los perros se reduce significativamente. El animal pierde la orientación espacial, se vuelve completamente dependiente del dueño y, sin la atención adecuada, puede morir a causa de lesiones.
Al animal enfermo que continúa llevando una vida activa hay que protegerlo de posibles lesiones. Para ello se recomienda:
- mantenerlo en casa o en un recinto especial;
- colocar la cama del perro lejos de objetos que puedan causar lesiones;
- fijar los cuencos de comida y agua en una base que evite que se vuelquen.

Es importante proporcionar a la mascota una dieta equilibrada compuesta por alimentos de fácil digestión y que contenga suficientes nutrientes.
Medidas de prevención
Los trastornos congénitos solo pueden prevenirse mediante el descarte de cachorros con predisposición hereditaria. Para reducir el riesgo de adquirir un animal enfermo, es necesario acudir a criaderos de confianza. Además, se recomienda:
- observar constantemente el comportamiento del cachorro;
- cumplir las normas de higiene para protegerse de infecciones;
- asegurar una tenencia segura para evitar lesiones;
- mantener una actividad normal (paseos, juegos);
- equilibrar la dieta, no permitir deficiencias de nutrientes;
- acudir al veterinario a tiempo si se detectan problemas de salud en el perro.
Es especialmente importante que los dueños de razas de riesgo sigan estas recomendaciones.

En la mayoría de los casos, la ataxia en perros no tiene cura. Pero con una detección temprana, un tratamiento adecuado y los cuidados necesarios, se puede normalizar el estado de la mascota y evitar consecuencias peligrosas.
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