Ecografía del corazón del gato

La ecografía del corazón en gatos es un procedimiento diagnóstico que se prescribe para determinar el estado del músculo cardíaco y los vasos sanguíneos. Puede utilizarse tanto durante el diagnóstico y tratamiento de una enfermedad como en un examen preventivo. Este método es el más informativo en comparación con la exploración convencional y la radiografía. Ayuda a obtener una imagen completa de lo que ocurre cuando existen síntomas sospechosos o una patología oculta.

Ecografía del corazón del gato

Qué es una ecografía

La exploración por ultrasonidos es un procedimiento seguro e indoloro que permite visualizar los órganos internos mediante ondas ultrasónicas de diferentes longitudes. Al llegar a los órganos o tejidos, el ultrasonido se refleja en ellos con una intensidad que depende de su densidad. Cuanto mayor es el coeficiente de reflexión, más brillante será la imagen en la pantalla del aparato.

La ecografía no causa daño al animal ni produce sensaciones dolorosas. Entre los aspectos negativos del procedimiento se encuentra el estrés que sufre la mascota al visitar la clínica veterinaria. Sin embargo, es difícil evitarlo durante la realización de medidas terapéuticas. Es importante que junto al gato esté una persona en quien confíe y en cuya presencia se sienta seguro.

Cuándo está indicado el procedimiento

La ecografía del corazón puede prescribirse a un gato en las siguientes situaciones:

  1. Cuando existen sospechas de una enfermedad cardiológica. El dueño del animal debe acudir a un especialista si observa sistemáticamente en su mascota los siguientes síntomas: tos, disnea, lengua frecuentemente fuera (esto es normal en perros, pero no en gatos), pérdida de conciencia, palidez de las mucosas. El médico realizará una auscultación del corazón (exploración con estetoscopio) y prescribirá un examen para determinar el estado.
  2. Con fines preventivos. Algunas razas (en particular, la británica, la siamesa, el Maine Coon) tienen predisposición a enfermedades cardíacas. Además, se debe visitar al veterinario para revisiones preventivas si la mascota tiene enfermedades crónicas, ha sido sometida a una cirugía o presenta problemas en los procesos vitales (por ejemplo, obesidad). Esto ayudará a detectar a tiempo una patología oculta y prescribir un tratamiento.
  3. Antes o durante la operación. Antes de una intervención quirúrgica, a menudo se examina el estado del corazón para determinar si soportará la manipulación prevista. Especialmente si existen sospechas de enfermedades cardíacas. La ecografía cardíaca en una gata antes de la esterilización puede utilizarse como medida de seguridad, ya que esta operación se realiza bajo anestesia y conlleva una alteración de la integridad de los tejidos. La ecografía cardíaca en un gato antes de la castración no suele prescribirse.
  4. Durante el embarazo. La ecografía cardíaca y abdominal puede estar indicada en una gata si se sospecha una patología cardiológica. El estudio permitirá ver cómo funciona el corazón durante este periodo de carga para el organismo, así como evaluar el estado de los fetos. El procedimiento también ayudará a tomar a tiempo la decisión sobre la necesidad de una cesárea.

Ecografía cardíaca en el gato

Preparación

La ecografía no requiere realizar de antemano manipulaciones especiales específicas. Dado que este procedimiento es sencillo, se realiza sin incisiones ni otras alteraciones de la integridad de los tejidos del animal. Por lo tanto, no se deben hacer preparativos complicados.

El dueño del gato solo necesitará afeitar la zona de la piel donde se realizará el estudio en sí. Para una visualización clara de los órganos internos, el transductor del equipo debe estar en contacto firme con la piel. El pelo solo interferirá y creará obstáculos, lo que puede llevar a conclusiones diagnósticas erróneas.

Es mejor consultar con el especialista que realizará el estudio las dimensiones del área que se debe liberar de pelo. Por lo general, se afeita una pequeña zona en el pecho y la axila. Si además del corazón se van a examinar otros órganos (por ejemplo, en la cavidad abdominal), también será necesario tratar el vientre de la mascota.

También será útil cortarle las uñas al gato para que no lesione al dueño ni al especialista.

En algunos casos, cuando se realiza una operación o un estudio diagnóstico (por ejemplo, una biopsia), el equipo de ultrasonidos es una herramienta auxiliar para controlar el estado. En este caso, puede indicarse anestesia al animal. Se prescribe no porque se le haga una ecografía al gato, sino porque se le realiza una manipulación quirúrgica bajo control ecográfico.

Antes de realizar un procedimiento tan complejo, es necesario no alimentar al animal durante las 12 horas previas. El uso de fármacos anestésicos a menudo provoca aparición de vómitos, que, en estado de depresión, puede acompañarse de aspiración pulmonar (penetración de material vomitado en las vías respiratorias). Esta situación es una complicación grave y pone en peligro la vida del animal.

Preparación del gato para la esterilización

Realización de la ecografía

La ecografía cardíaca de la gata suele realizarse en la clínica, aunque no se descarta la realización del procedimiento a domicilio (si el especialista dispone de un equipo portátil). Antes de la exploración, es necesario realizar todas las acciones que el veterinario haya indicado previamente.

Se coloca al animal sobre una superficie estable (una camilla) y el dueño le sujeta las patas. Si el animal está inquieto, se necesitará la ayuda de otra persona. Por ello, es mejor que el dueño invite a alguien de su entorno. También puede ayudar un empleado de la clínica veterinaria.

Si el animal está demasiado inquieto, se le pueden recetar sedantes. Estos calman el sistema nervioso, inhiben su actividad, pero no desconectan la conciencia.

El especialista aplica un gel especial y desliza el transductor del ecógrafo sobre la zona de la piel, mientras en la pantalla se forma una imagen. El veterinario evalúa el tamaño del corazón, sus contornos, el estado de los tejidos y vasos, la presencia de lesiones, neoplasias, etc. Sus conclusiones las registra en un informe diagnóstico. En clínicas con equipos modernos se puede obtener una grabación en vídeo o una foto del estudio para consultar con otro especialista (si así se desea).

Se le realiza una ecografía al gato.

Precio

El coste de la ecografía cardíaca para el gato dependerá de varios factores:

  • el alcance de la manipulación;
  • la realización de estudios adicionales (por ejemplo, Doppler para evaluar los vasos en detalle);
  • la calidad del ecógrafo;
  • la cualificación del especialista;
  • la política de precios de ese centro veterinario.

Por término medio, el precio es de 10-15 €.

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