¿A qué edad empiezan los gatos a salir?

Los propietarios que acogen en su casa a una pequeña gata siempre se preguntan cómo determinar el momento en que ella está lista por primera vez para aparearse con un gato. Este período está determinado por la preparación hormonal del organismo, que se manifiesta en la producción y liberación del óvulo del folículo. Cada propietario es responsable de cómo terminará el inicio de la madurez sexual para su mascota: algunos toman todas las medidas para evitar que la gata quede embarazada, mientras que otros no impiden la llegada de descendencia. Ambas partes tienen sus argumentos «a favor» o «en contra».

Para entender si la gata ha alcanzado la madurez sexual, los propietarios disponen de una gran cantidad de signos y plazos orientativos. A pesar de los datos medios, hay que recordar que el organismo de cada animal se desarrolla según ciclos individuales, por lo que no hay que sorprenderse si este período llega antes o después de las normas aceptadas.

La gata pide al gato

Edad media

En veterinaria existen dos conceptos paralelos: la madurez sexual (momento de la primera maduración del óvulo) y la madurez real (momento en que la gata es anatómica y fisiológicamente capaz de quedarse embarazada, gestar y parir gatitos viables). La principal dificultad reside en que estos períodos no ocurren simultáneamente y la gata puede quedarse embarazada antes de ser capaz de parir gatitos sanos.

La edad media en la que la mascota muestra la primera necesidad de contacto con un individuo del sexo opuesto suele darse en el primer año de vida: entre los 8 y los 11 meses. No es raro que en la práctica estos plazos puedan desplazarse ligeramente, por lo que también se considera normal la situación en la que el animal entra en celo por primera vez a la edad de seis meses. Infórmese también sobre cuánto tiempo después del parto una gata puede volver a quedarse embarazada.

Qué puede influir en los plazos

A veces los propietarios reaccionan de forma demasiado intensa ante el hecho de que la gata tenga su primer celo antes de lo previsto, considerándolo una patología. No estará de más mostrar la mascota al veterinario, pero hay que recordar que el organismo de cada animal se desarrolla en un ritmo tan individual como el humano, por lo que puede haber muchas otras causas para una maduración temprana.

En el período en que el animal mostró por primera vez signos de inquietud sexual pueden influir factores como:

  • raza de la gata;
  • características de la alimentación;
  • herencia;
  • condiciones de alojamiento;
  • ciertos medicamentos y vitaminoterapia;
  • enfermedades sufridas.

Gato en el veterinario

Los veterinarios afirman que este trastorno no afecta en absoluto al estado general de la mascota y no puede repercutir en su salud reproductiva en el futuro. Pero para descartar la posibilidad de tumores en los órganos genitales o un trastorno hormonal grave, se debe mostrar el animal a un especialista.

Signos de madurez sexual

Las personas que ya han sido testigos de cómo una gata está en celo dicen que es difícil pasar por alto este proceso. Sin embargo, su etapa más aguda no se produce al inicio del celo.

Hay una serie de signos característicos que indican que la gata ha alcanzado la madurez sexual:

  • Intentos continuos de escapar del apartamento o la casa. La intensidad de los intentos depende directamente del temperamento de la mascota.
  • Ronroneo gutural que con el tiempo se convierte en un fuerte maullido.
  • El animal se frota insistentemente contra los dueños y los invitados, y a menudo se roza contra los muebles y las esquinas del apartamento o la casa.
  • Cambio brusco de temperamento (las gatas tranquilas muestran agresividad, y las agresivas se vuelven repentinamente cariñosas y dulces).
  • La mascota comienza a revolcarse por el suelo, levanta la cola de manera característica, se agacha sobre las patas delanteras y al mismo tiempo eleva la pelvis.
  • El apetito por la comida desaparece parcial o totalmente, pero al mismo tiempo aumenta la sed.
  • Aparecen secreciones específicas de los órganos genitales.
  • La mascota va a la bandeja con frecuencia, pero el volumen total de orina se mantiene en el mismo nivel.

En cada gata, todos estos signos pueden aparecer juntos o por separado, y su intensidad también varía. Usted debe recordar que un embarazo que comienza antes de los 18 meses de edad no solo da lugar a una descendencia no viable, sino que también afecta negativamente la salud de la mascota.

Cómo ayudar al animal

El periodo en que el animal está en celo por primera vez es difícil de soportar no solo para los dueños, sino también para la propia gata, porque los cambios que ocurren en su cuerpo le son completamente desconocidos e incomprensibles. A menudo las personas se cansan del periodo agitado y, perdiendo los estribos, pueden gritar o regañar a su mascota, lo que solo empeora la situación.

Lea en nuestro sitio web sobre, cuántos días dura el celo de una gata.

Gata divertida

Hay varios consejos que le ayudarán a superar este difícil periodo:

  • el tono con el que usted hable debe ser cariñoso y suave;
  • los rasguños periódicos en la cabeza, detrás de las orejas y en el abdomen calmarán el organismo excitado (es importante no tocar en ese momento la cola ni la zona pélvica);
  • los juegos activos periódicos le darán una salida a la energía;
  • es importante proporcionar la comida en pequeñas porciones, manteniendo la cantidad habitual;
  • asegurar un acceso constante al agua;
  • como medida de distracción, se puede bañar a la gata en agua tibia, protegiéndola de las corrientes de aire.

Si usted ve que el animal lo pasa muy mal, puede consultar a un veterinario sobre el uso de calmantes inofensivos elaborados a base de extractos de hierbas.

A pesar de que la primera vez que la gata entra en celo se convierte en una especie de prueba para todos los miembros de la casa, vale la pena alegrarse, pues la mascota crece y pasa a una nueva etapa de la vida, que la acerca a una mayor independencia.

Lea también:



Añadir comentario

Educación de los gatos

Educación de los perros