A un gato le llora un solo ojo: qué hacer
El organismo del animal, al igual que el del humano, señala problemas y fallos. Si al gato le llora un ojo, lo entorna, tiene aspecto enfermizo y rechaza la comida, es necesario acudir inmediatamente al veterinario. Él indicará qué hacer en casa, qué medicamentos y cómo administrarlos para restaurar la salud de la mascota y evitar su ceguera.

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Síntomas del lagrimeo ocular
Si al gato le llora un ojo o ambos durante un tiempo prolongado, aparecen secreciones marrones o de tono blanquecino, esto es manifestación de varias enfermedades graves. Junto con ellas, el animal presenta otros signos de patología:
- picazón intensa (el gato se frota los ojos constantemente con las patas);
- el gatito o el gato entrecierra y cubre el ojo;
- letargo y falta de apetito;
- enrojecimiento del blanco del ojo;
- Aumento de la temperatura corporal;
- fotofobia e hinchazón de los párpados;
- costras secas y caída del pelo en las comisuras de los ojos.
Las secreciones patológicas pueden cambiar de carácter. Al principio son líquidas y transparentes, pero al cabo de un día ya son espesas y con pus, a veces desaparecen y a veces reaparecen con mayor intensidad. Si al gato le llora un ojo, se hincha y lo entorna, no conviene retrasar la visita a la clínica veterinaria. Las medidas tomadas a tiempo librarán por completo a la mascota del sufrimiento y restaurarán su visión.
Causas naturales del lagrimeo
A veces, al gato doméstico se le hincha brevemente un ojo, no se abre, le llora y lagrimea. Es una situación completamente normal después de dormir. Basta con lavarlo con una infusión tibia de té negro o agua corriente. Las lágrimas transparentes abundantes aparecen a menudo en mascotas de raza de pelo largo. Sus conductos lagrimales se irritan por el pelo largo. Para que el animal no sufra, es necesario cepillarlo periódicamente, recortar el pelo del hocico y tratar los párpados con gotas especiales.
Un pequeño lagrimeo se considera normal en gatos escoceses, persas y británicos. Estas razas 'lloran' debido a las características anatómicas del cráneo. Tienen los conductos nasales y lagrimales acortados. El lagrimeo normalmente no causa molestias a la mascota. El dueño solo necesita realizar una limpieza higiénica y observación. Pero si al gato ya se le ha hinchado el ojo, llora mucho y se cierra, y aparece pus, son síntomas de un proceso infeccioso.

Lagrimeo doloroso
Los criadores experimentados saben que si un ojo del gato lagrimea durante un tiempo prolongado, — es un signo de una patología grave:
- Resfriado. A los animales a menudo les lagrimean los ojos si se han enfriado y han contraído un virus. Además de las secreciones oculares, la temperatura corporal aumenta. La mascota rechaza la comida y duerme constantemente.
- Conjuntivitis: una enfermedad infecciosa causada por una microflora patógena, como estafilococos o clamidias. Por lo general, con esta patología oftalmológica, el gato teme la luz brillante, se esconde debajo del sofá o la cama, y le lagrimea uno o ambos ojos. Qué hacer, lo determinará el veterinario.
- Invasión de gusanos. Los parásitos intestinales con mucha frecuencia causan lagrimeo abundante en las mascotas. No solo afectan el tracto digestivo, sino que también se instalan en los órganos visuales, provocando una fuerte supuración e inflamación. El dueño nota inmediatamente que el ojo del gato está hinchado y lagrimea. Después de realizar una terapia antihelmíntica, estos síntomas desaparecen.
- Triquiasis: una patología rara que se caracteriza por un crecimiento incorrecto de las pestañas en los gatos. Estas crecen hacia el interior del párpado, irritan los conductos lagrimales y se convierten en causa de infección. El animal se frota constantemente los ojos y entrecierra los ojos. El problema solo se resuelve mediante cirugía. Los simples lavados con medicamentos o remedios caseros no ayudan en esta situación.
- Entropión de los párpados — un problema que aparece con frecuencia en los sphynx y otras «razas sin pelo». Se resuelve únicamente mediante cirugía. Después de la operación, se realiza una terapia antibacteriana. Al cabo de unos días, la visión del animal se recupera por completo y desaparecen todos los síntomas desagradables.

- La reacción alérgica a menudo se convierte en la causa de la hinchazón de los párpados en las mascotas y de la secreción excesiva de líquido lagrimal. Es provocada por diferentes alérgenos: polen de flores, productos químicos domésticos, cosméticos, especialmente aerosoles, nuevo alimento con aditivos, humo de tabaco, pelusa de álamo o polvo doméstico. A la mascota se le enrojecen los ojos y aparecen estornudos frecuentes y picazón. Para aliviarlo del sufrimiento, se realiza una terapia con antihistamínicos y, si es posible, se protege a la mascota del contacto con los irritantes.
- Quemaduras químicas o térmicas en los párpados y la córnea. Las mascotas sufren este tipo de lesiones si les cae en el hocico productos químicos domésticos, diversos disolventes, colorantes, barnices. Antes de acudir al veterinario, hay que averiguar con qué solución se ha quemado la mascota: alcalina o ácida. Si al gato le ha caído álcali en los ojos, en casa se lavan con una solución acuosa de ácido bórico, y si la quemadura en los párpados es por ácido, es adecuada una solución de bicarbonato de sodio. Cuando no se dispone de estos medios, basta con lavar el hocico con agua simple del grifo.
- Cuerpos extraños. Si el gato entrecierra los ojos y tiene el ojo rojo, y lagrimea mucho — podría haber entrado en él un trozo de comida dura, una astilla de madera, una mota de polvo o arena. Estos desgarran las membranas del párpado, causan inflamación, hinchazón y activan la producción de lágrimas. Para eliminar los objetos extraños, se lavan los ojos de la mascota con agua corriente y luego se limpian con una solución antibiótica. En caso de daño grave de la córnea, las acciones por cuenta propia solo pueden perjudicar y provocar ceguera total.
- Lesiones. Muy a menudo, si en casa viven varios gatos adultos, se producen enfrentamientos y peleas, como resultado de los cuales las mascotas se dañan los párpados con las garras. No es raro que un gato tenga el ojo rojo y lagrimee después de un paseo. Podría haberse herido con una rama seca de un árbol o con un tallo en la hierba.

¡Importante! En cualquier caso, ante la aparición de síntomas patológicos en un animal doméstico, es necesario un examen veterinario. El veterinario examinará la córnea y determinará el grado de daño ocular. Si se sospecha conjuntivitis, será necesario un análisis del líquido ocular para identificar el agente causante: hongos, bacterias o virus. En casos especiales, se realiza una ecografía ocular, pruebas de permeabilidad de los conductos lagrimales y oftalmoscopia.
Tratamiento en casa
Cuando se detectan enfermedades oculares de carácter infeccioso en gatos, se les prescriben instilaciones y lavados con soluciones acuosas de antibióticos:
- Sofradex;
- Sulfacil sódico;
- Kanamicina;
- Levomicetina.
Además, se trata no solo el ojo afectado, sino también el otro, aunque parezca sano. Se aplica ungüento antibiótico (por ejemplo, tetraciclina) 2-3 veces al día, y se limpian los párpados con una solución de Furacilina. En caso de hinchazón pronunciada de los párpados y dolor intenso, se inyecta una solución hormonal (hidrocortisona y novocaína) en el globo ocular del animal. Estos procedimientos se realizan en el hospital.
Si un cuerpo extraño ha entrado en el ojo de la mascota, el veterinario lo retira con un hisopo de algodón, una aguja hipodérmica o pinzas, y luego inyecta un analgésico en el globo ocular.
El lagrimeo excesivo causado por un alérgeno se trata con antihistamínicos y ungüentos hormonales.

Como complemento a los medicamentos principales, algunos dueños de gatos utilizan tinturas y decocciones de hierbas útiles. Por ejemplo, salvia, manzanilla, hipérico, caléndula. Con ellas lavan los ojos de la mascota dos veces al día. Estos procedimientos ayudan a eliminar el pus, detener la inflamación y curar las membranas mucosas afectadas. En lugar de las recetas a base de hierbas, está permitido usar una infusión fuerte de té negro o una solución débil de permanganato.
Prevención de enfermedades
Para que los ojos de los gatos no lagrimeen ni se inflamen, es necesario realizar a tiempo la desparasitación, someterse a revisiones veterinarias sistemáticas y vacunación. Es importante cumplir con las normas de higiene: cortar el pelo al animal, cepillarlo, bañarlo, limpiarle los ojos y los oídos. Ante la aparición de los primeros síntomas de enfermedad, es mejor prevenir y llevar a la mascota a la clínica veterinaria, en lugar de automedicarse.
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