Leucoma en el ojo de un gato
Un descubrimiento desagradable que a veces sorprende a los dueños de gatos es la presencia en la córnea de una zona que externamente se diferencia del ojo sano por su reducida transparencia y color. Tiene un aspecto blanquecino y opaco, a menudo como una película. Esta opacidad o mancha blanca se llama leucoma y puede aparecer tanto en un gatito como en un gato adulto o una gata adulta. Algunos dueños creen que el leucoma conduce inevitablemente a la ceguera y que no existen métodos para tratarlo. Esto no es así: en muchos casos, una ayuda correcta y a tiempo puede conservar la visión de la mascota, por lo que se debe comenzar el diagnóstico y tratamiento inmediatamente después de detectar el leucoma.

Causas
Los veterinarios dividen las causas de la aparición del leucoma en el ojo en dos grupos principales: congénitas y adquiridas durante la vida.
La afección congénita representa solo el 7-10% de los casos. Esto puede ocurrir por una formación incorrecta del órgano de la visión o porque la gata estuvo muy enferma durante el embarazo. Además, la mayoría de las veces el problema afecta a varios o incluso a todos los gatitos de la camada.
Los siguientes factores pueden provocar un leucoma adquirido:
- infecciones y virus que afectan al organismo del gato;
- enfermedades parasitarias localizadas en la córnea;
- lesiones mecánicas y traumatismos en el ojo o áreas cercanas;
- trastornos metabólicos que provocan una acumulación excesiva de colesterol y calcio;
- acción prolongada de un alérgeno;
- trastorno de la función renal que provoca hinchazón severa de los tejidos mucosos y la conjuntiva;
- procesos destructivos causados por el envejecimiento, que provocan una neblina en el ojo del animal.
Alrededor del 90% de los casos corresponden a la forma adquirida, que en la mayoría de las veces es reversible. Incluso después de lesiones graves, cuando a los dueños les parece que ya no se puede salvar la vista debido a una mancha enorme en la córnea, la ayuda veterinaria en la mayoría de los casos puede restaurar total o parcialmente la capacidad del animal para ver normalmente el mundo que lo rodea.

Síntomas
La presencia del leucoma no siempre es evidente, pero se puede deducir por una serie de signos:
- evitación por parte del animal de lugares con iluminación brillante;
- aumento de la actividad de las glándulas lagrimales, a veces – acumulación excesiva de moco en las comisuras internas de los ojos;
- hinchazón de la córnea y adquisición de un tono rojizo;
- formación de una película purulenta;
- opacidad de color gris-rojizo o amarillo claro;
- córnea de coloración heterogénea con superficie irregular;
- protuberancia del leucoma;
- atrofia del órgano visual;
- alteración del contorno de la pupila;
- movimientos desiguales de las pupilas cuando el gato mira hacia un lado, estrabismo.
Además de todo lo mencionado, a menudo cambia también el comportamiento del gato, pudiendo aparecer signos visibles de disminución de la visión. El animal choca con más frecuencia contra paredes, puertas, muebles, personas, se mueve de forma lenta e insegura.
A menudo la mascota se vuelve más irritable y menos sociable debido al creciente malestar. El gato tiende a lamerse constantemente, ya que intenta limpiar aquello que le impide ver con normalidad. Si la causa ha sido un proceso inflamatorio, no será posible limpiar al gato, ya que se resistirá por miedo al dolor.
La disminución de la visión con un leucoma depende de su localización y tamaño. Cuanto más lejos esté la mancha del centro del ojo y cuanto más pequeña sea, menor será el deterioro del órgano visual. En los casos en que la pupila permanece abierta y no está cubierta por la mancha, la visión se conserva, pero la calidad cae bruscamente, el gato ve de forma borrosa y difusa.

Qué hacer
En cuanto el dueño de la mascota note estos cambios, debe tomar medidas de inmediato. Determinar la causa por sí mismo es prácticamente imposible, salvo en casos de lesión presenciada por el propietario. Pero incluso en ese caso, es casi imposible proporcionar una ayuda cualificada al gato en casa, por lo que el primer paso debe ser acudir al veterinario.
Durante la primera consulta, el especialista intenta evaluar el cuadro clínico. Para ello se realiza un examen visual del gato y, especialmente en detalle, la zona ocular. El dueño del gato debe responder cuándo se observó el leucoma por primera vez, qué alimentación recibe el animal y qué enfermedades ha tenido la mascota anteriormente.
A partir de esta información se prescribe un examen. Puede incluir:
- análisis de sangre completo y análisis bioquímico;
- pruebas serológicas;
- oftalmoscopia;
- medición de la presión ocular para determinar el riesgo de cataratas o glaucoma;
- examen con lámpara de hendidura;
- prueba de Seidel;
- detección de lesiones y úlceras de la córnea mediante fluoresceína;
- citología del material biológico de la mucosa conjuntival;
- microscopía del raspado;
- biopsia del líquido intraocular;
- comprobación de la contracción pupilar refleja;
- análisis microbiológico, etc.
En algunos casos no se puede realizar un examen estándar. Entonces el veterinario prescribe una ecografía ocular para determinar las causas del leucoma en el gato. Si se sospechan enfermedades víricas o infecciosas concomitantes, se pueden prescribir las correspondientes pruebas diagnósticas dirigidas a su detección.

Dado que el éxito del tratamiento está directamente relacionado con el momento de su inicio, se da preferencia a los análisis más rápidos y a los métodos rápidos.
Cómo curar
El tratamiento del leucoma comienza solo después de que se hayan establecido con precisión las causas. Es importante aplicar las primeras medidas terapéuticas antes de que comience la degeneración del tejido corneal en tejido cicatricial. Las medidas principales se resumen en las siguientes:
- En caso de queratitis, se prescribe terapia farmacológica. Para ello, se realiza un tratamiento de dos semanas con gotas oftálmicas o ungüentos especiales (por ejemplo, «Tetraciclina» al 3% o «Floxal»).
- Para activar los procesos reparadores de la córnea, se aplican apósitos y se instilan queratoprotectores en el ojo. Esto se realiza por la mañana, al mediodía y por la noche, manteniendo intervalos iguales. El tratamiento dura al menos dos semanas.
- En caso de leucoma debido a una lesión, para desinfectar lo antes posible, se realiza un lavado del ojo dañado con solución salina o con una solución de «Miramistina» (esto lo puede hacer el dueño del gato). Después se prescribe el fármaco «Tetraciclina» en gotas.
- En caso de dolor intenso, se alivia al gato mediante la administración de «Novocaína» en solución con «Cortisona» debajo del globo ocular. Si es necesario, el procedimiento puede repetirse a intervalos regulares.
- Para reducir la presión intraocular, puede ser necesario prescribir «Pilocarpina» o «Brinzolamida».
- En los casos en que los métodos de tratamiento conservador no producen el resultado esperado, se realiza una intervención quirúrgica. Esta depende de la causa subyacente y del estadio de la enfermedad en el momento de iniciar el tratamiento. A veces es necesario realizar una cirugía de reemplazo de la capa corneal. La intervención quirúrgica solo se lleva a cabo después de controlar el proceso inflamatorio.
Cuanto más grave sea la enfermedad, con mayor responsabilidad se debe elegir al médico. En el tratamiento quirúrgico, lo ideal es acudir a un veterinario oftalmólogo experimentado.

Qué puede hacer el dueño
No todo durante el tratamiento del leucoma depende del veterinario. También son importantes las acciones del dueño del gato. Todas las indicaciones deben cumplirse estrictamente. Además, habrá que controlar que el animal no se frote ni se lesione los ojos. Si no es posible calmarlo, se debe utilizar un collar isabelino.
El estado de los ojos debe comprobarse dos veces al día. Si de repente se observa un empeoramiento o se nota que la enfermedad progresa rápidamente, se debe contactar de inmediato con el veterinario tratante. El empeoramiento suele manifestarse como un aumento de la hinchazón, enrojecimiento del globo ocular, aumento del dolor en la zona del ojo, activación de signos de pérdida de visión, etc.
Si la visión del gato se ha deteriorado significativamente, se le puede facilitar la vida retirando de la habitación los muebles innecesarios (pufs, taburetes, etc.) contra los que pueda golpearse y lesionarse.
No se deben saltar las citas y revisiones con el veterinario, ya que este debe controlar el progreso del tratamiento y, si es necesario, ajustar las prescripciones anteriores.
Es importante recordar que la preservación de la visión de la mascota depende completamente de la actitud responsable del dueño del gato.
Por supuesto, es necesario armarse de paciencia y compasión durante este período, ya que el gato puede volverse irritable y poco cariñoso. Cuando el leucoma esté curado, el animal sentirá gratitud hacia sus dueños por haberlo liberado de la incomodidad.
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1 comentario
Irina
El gatito tenía un leucoma en todo el ojo. Ayudó el tratamiento con gotas de Tobrex y, lo más importante, la pomada Carnirogel. Todo desapareció por completo. El globo ocular está limpio, no quedó ni rastro del leucoma.
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