Qué hacer si una avispa pica a un gato

En verano, muchos insectos comienzan su actividad y pueden causar molestias a los animales. Entre ellos se encuentran mosquitos, garrapatas, pulgas, así como avispas y abejas. La dolorosa picadura de una avispa puede causar muchas molestias a la mascota: desde dolor hasta una fuerte reacción alérgica. Por eso, es importante que los dueños de mascotas sepan qué hacer y cómo prestar primeros auxilios si una avispa ha picado a un gato.

Cómo determinar si una avispa ha picado al animal

En verano, los gatos acostumbrados a salir libremente o los que viven en casas particulares pasan cada vez más tiempo al aire libre. Los gatos son animales muy curiosos por naturaleza, les interesa todo, especialmente si el objeto de atención se mueve. Un gato inexperto puede confundir a una avispa con una presa e intentar atraparla, o revolver un nido de avispas que zumba y parpadea tan interesantemente. Como resultado, el animal puede sufrir una lesión acompañada de un fuerte dolor y picazón.

El gato y la avispa

La tarea de prestar primeros auxilios se complica aún más porque no siempre está claro que una avispa ha picado al gato. El animal no puede contar su desgracia, por lo que el dueño debe prestar atención a los siguientes síntomas:

  • después del paseo, el animal se comporta inquieto, maúlla fuerte;
  • puede mostrar agresividad debido al dolor, retraimiento, falta de voluntad para dejarse coger en brazos;
  • intenta lamer o rascarse con la pata una zona determinada;
  • en la zona de la picadura se aprecia una hinchazón característica (no siempre es visible, especialmente en razas de pelo largo).

Estos signos corresponden a las consecuencias de un daño mecánico en la piel. Además, en los gatos se produce con bastante frecuencia una reacción alérgica que puede tener consecuencias más graves. Puede manifestarse de la siguiente manera:

  • salivación excesiva;
  • hinchazón de las mucosas;
  • lagrimeo excesivo, fotofobia;
  • dificultad para respirar;
  • taquicardia;
  • temblor;
  • Aumento de la temperatura corporal;
  • alteración de la coordinación de movimientos;
  • espasmos musculares.
Picadura de avispa en un gato: síntomas
Hinchazón de la nariz e inflamación de la pata en un gato como síntomas de picadura de avispa

Consecuencias de la picadura

La mayoría de las veces, el hocico del animal es la parte que más sufre las picaduras, ya que con esa parte del cuerpo el animal intenta «conocer» o comerse al insecto. Esta zona de la cabeza es el lugar más desfavorable para las lesiones, porque está atravesada por vasos sanguíneos y terminaciones nerviosas muy cercanas a la piel. En la zona del tronco, el animal sufre menos lesiones y cortes pequeños, ya que está protegido por una capa de pelo espeso. Incluso si la avispa llega a la piel, la reacción será menos intensa que si pica en una zona mucosa, los ojos o la boca.

El sistema inmunitario del gato es bastante resistente y puede hacer frente por sí solo a un alérgeno no deseado. No obstante, independientemente de dónde se haya producido la picadura, no se debe dejar desatendida. El encuentro con una avispa puede ocurrir sin consecuencias para el animal, y el síndrome de dolor desaparecerá por sí solo en 3-4 horas. Sin embargo, existen factores de riesgo que es importante tener en cuenta:

  1. desarrollo de asfixia debido a la hinchazón que bloquea las vías respiratorias. Ocurre si la avispa pica al gato en el labio o en la zona de la nariz;
  2. daño en las articulaciones. Se produce si la avispa pica al gato en la pata;
  3. supuración. Ocurre cuando el veneno penetra en la zona mucosa. Si daña los ojos, puede provocar ceguera;
  4. alteración de la micción y la defecación si se daña la zona del ano;
  5. shock anafiláctico (reacción alérgica excesivamente intensa al veneno de avispa). Es la condición más peligrosa que puede llevar a la muerte del animal. Requiere asistencia urgente.

El gato ha sido picado por una avispa

En particular, se debe prestar atención si el ataque del insecto lo ha sufrido un gatito, un gato con inmunidad debilitada debido a una enfermedad o una cirugía previa (por ejemplo, tras la castración), o un gato con tendencia a alergias.

Primeros auxilios

Es importante comenzar a ayudar al animal inmediatamente después de que una avispa lo haya picado. Cuanto antes se realicen las manipulaciones, menos intenso será el síndrome de dolor y menor será el riesgo de desarrollar consecuencias desagradables. Lo ideal es llevar al gato al veterinario, especialmente si presenta signos de alergia o complicaciones. Si no es posible hacerlo de inmediato, se puede ayudar a la mascota en casa.

En primer lugar, es necesario asegurarse de que no quede aguijón en la herida, especialmente si ha sido una abeja la que ha picado al gato. Esto debe hacerse con pinzas esterilizadas con una solución antiséptica. La manipulación se realiza con el máximo cuidado para no lesionar a la mascota ni aplastar el aguijón.

A continuación, la herida debe limpiarse con una solución antiséptica sin alcohol. Por ejemplo, clorhexidina o agua oxigenada. Esto evitará la infección de la herida. Es mejor realizar la limpieza con un bastoncillo de algodón o una gasa. El algodón puede dejar fibras en el pelo, lo que puede causar una irritación adicional en la piel. La limpieza se repite una vez al día durante 2-3 días después del incidente.

Ayuda a un gato que ha sido picado por una avispa

Sobre la zona dañada se debe aplicar una compresa que reducirá el picor y permitirá eliminar la hinchazón más rápidamente. El apósito se puede impregnar con las siguientes soluciones:

  • Vinagre al 9% y agua purificada en proporción 1:1;
  • 1 cucharadita de agua por 200 ml de agua hervida tibia;
  • Decocción de manzanilla o caléndula.

Si la avispa ha picado en una pata o en el torso, hacer compresas regulares no será difícil. Incluso se puede fijar la compresa con una venda o con ropa para animales. Se debe cambiar la compresa aproximadamente cada hora hasta que desaparezca la hinchazón. Sin embargo, si la avispa ha picado al gato en el labio o en la zona del ojo, no se deben hacer compresas con vinagre u otras sustancias agresivas. Es mejor aplicar simplemente hielo envuelto en un paño o una bolsa de plástico, o utilizar decocciones herbales suaves.

Los medicamentos glucocorticoides, como la Prednisolona o la Hidrocortisona, permiten eliminar la inflamación farmacológicamente. Se administran por vía subcutánea. La reacción alérgica grave se trata con sedantes: por ejemplo, Suprastin o Diazolin. Para tratar las heridas, incluidas las de la mucosa, se utilizan pomadas antiinflamatorias: Eliden, Bepanthen, etc.

El gato juega con una avispa

Ante la aparición de exacerbaciones alérgicas y el empeoramiento del estado del gato, es necesario acudir urgentemente a un veterinario para que le asesore.

Actuación en caso de shock anafiláctico

El shock anafiláctico es una condición extremadamente peligrosa que puede tener las consecuencias más irreparables. Las señales de alarma en este caso serán uno o varios síntomas:

  • pérdida de conciencia;
  • vómitos;
  • convulsiones;
  • alteración del sistema nervioso central;
  • respiración silbante.

El shock puede desarrollarse de forma fulminante, especialmente en los gatitos. En este caso, es necesario llevar al animal inmediatamente a una clínica veterinaria para recibir tratamiento de urgencia. Si el shock se desarrolla gradualmente, aun así no se debe perder el tiempo y acudir de inmediato a los profesionales. El animal necesitará una inyección intravenosa de adrenalina y terapia de infusión para eliminar toxinas, lo cual es muy difícil de realizar en casa.

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