Masaje de las patas traseras del perro
El masaje de las patas traseras del perro se utiliza en la práctica veterinaria como uno de los medios de tratamiento y rehabilitación para problemas en las extremidades, que puede ser empleado tanto por un profesional como por el dueño del animal. El conocimiento de la técnica, los principales métodos de masaje y la realización oportuna de los procedimientos ayudan a mejorar el bienestar de la mascota, complementar el tratamiento principal y, en algunos casos, vencer por completo la enfermedad.

Contenido
Por qué es necesario masajear
El masaje es un procedimiento universal con una gran cantidad de efectos positivos que permite restaurar las funciones de los tejidos sin intervención farmacológica. Se puede recetar al perro como procedimiento terapéutico en casos de parálisis de las patas traseras y simplemente debilidad de las extremidades debida a diversos factores (artrosis, artritis, esguinces, roturas de tendones, lesiones de espalda, enfermedades degenerativas de la columna, etc.).
Con el masaje se pueden conseguir los siguientes efectos positivos:
- Mejorar la circulación sanguínea en la zona de influencia, lo que estimulará los procesos metabólicos, la oxigenación de los tejidos y, en consecuencia, acelerará los procesos de recuperación.
- Aumentar el tono muscular y activar los reflejos tendinosos, fortalecer los músculos. Mediante la acción mecánica sobre las zonas que han quedado (total o parcialmente) sin regulación nerviosa, se podrá activar el trabajo de las fibras musculares, detener o ralentizar su atrofia.
- Proporcionar un efecto analgésico. Gracias a la acción manual sobre el tejido adiposo subcutáneo, se produce una liberación de sustancias biológicamente activas (histamina, etc.) que tienen un efecto analgésico y vasodilatador para aliviar temporalmente el estado del perro.
- Aumentar la conductividad de los troncos nerviosos periféricos, lo que favorece la recuperación del tejido nervioso y una rehabilitación exitosa. Un enfoque adecuado y la realización oportuna de los procedimientos permiten en algunos casos devolver a la mascota su actividad motriz anterior.
- Proporcionar un efecto calmante y relajante general.
Como ocurre con otros procedimientos médicos, el masaje de las patas traseras tiene una serie de contraindicaciones. Entre ellas se incluyen heridas abiertas, infecciones purulentas, procesos inflamatorios, cualquier neoplasia, fiebre alta, hemorragias, estado de shock y epilepsia.

Técnica de realización
El procedimiento de masaje de las patas traseras del perro se puede realizar en una clínica veterinaria o aprender la técnica por su cuenta. Elegir esta última opción no anula la visita obligatoria al veterinario, quien evaluará el estado de la mascota y prescribirá el tratamiento adecuado, que puede incluir masaje, medicamentos o una combinación de ambos.
Para la mascota será mucho menos estresante si las manipulaciones de masaje necesarias las realiza una persona ya conocida, mostrando cuidado por ella. Sin embargo, para ganarse la confianza, al principio todos los movimientos deben ser suaves. Poco a poco se debe pasar a acciones más intensas, ya que con suaves caricias no se puede lograr un resultado positivo. Las recomendaciones que se indican a continuación ayudarán a entender cómo hacerlo correctamente y beneficiar a su mascota. Pero si no dispone de tiempo, energía y ganas para un procedimiento de calidad, es mejor confiar su realización a especialistas.
Etapa preparatoria
Se recomienda realizar el procedimiento 30 minutos después de alimentar al perro, eligiendo la misma hora cada día, un lugar tranquilo y familiar para el animal, sin estímulos externos. Para colocar al «paciente», se debe preparar una superficie plana y ligeramente blanda. No se deben usar mantas ni almohadas para este fin. Una condición importante para la comodidad de la mascota son las manos calientes del dueño.
Orden de acciones en la fase preparatoria:
- Acostar al perro de lado y acariciar el cuerpo desde la cabeza hasta la cola con movimientos suaves de la palma abierta. Para una relajación adicional, se pueden acompañar las acciones con palabras cariñosas. Con el tiempo, se puede aumentar ligeramente la presión sobre el cuerpo para que los movimientos se asemejen a un masaje de fricción.
- Masajear la espalda en dirección desde los hombros hasta la base de la cola, trabajando cada músculo. Está terminantemente prohibido masajear la columna vertebral y las formaciones óseas.
- Frotar la zona del sacro con movimientos circulares suaves de la palma abierta.
- Acariciar el vientre. Si el perro experimenta una incomodidad notable durante esta manipulación, se puede prescindir de ella.
- Realizar un masaje en la cabeza. Para ello, colocar las palmas a los lados del cráneo, moviéndolas lentamente hacia adelante y hacia atrás. Para mascotas pequeñas, se pueden realizar los movimientos con los dedos.
- Pasar las manos varias veces desde la base hasta la punta de la cola, apretándola suavemente. Está prohibido tirar y presionar fuertemente la cola: la incomodidad puede provocar movimientos bruscos en la mascota, lo que conlleva lesiones adicionales (por ejemplo, en la columna vertebral) y la pérdida de confianza por parte del perro.

Masaje de las extremidades
Siempre que se haya logrado una relajación completa en la primera fase, se puede comenzar directamente a realizar el masaje de las patas traseras. La técnica de las manipulaciones será la siguiente:
- Tomar la pata con las manos y, con caricias, recorrer toda la superficie de arriba abajo y de abajo arriba varias veces. Para mejorar la circulación sanguínea, con el tiempo se puede aumentar la intensidad de los movimientos para masajear las extremidades con suficiente fuerza, pero sin causar molestias al animal.
- Agarrar con ambas manos la base y la punta del miembro, realizar de 10 a 15 veces movimientos suaves de flexión y extensión sin movimientos bruscos, prestando especial atención a la reacción de la mascota. Si se observa una molestia notable o una reacción dolorosa, se debe reducir la amplitud de los movimientos y el número de repeticiones.
- Realizar rotaciones circulares de la pata en la articulación de la cadera. Los movimientos deben ser en sentido horario y antihorario, hasta 5 veces en cada dirección.
- Amasar todos los músculos del miembro con tres dedos de la mano (índice, medio y pulgar), dedicando al menos 1-2 minutos a cada zona.
- Presionar de 20 a 30 veces las almohadillas de los dedos del perro, sujetando el extremo de la pata con las manos.
- Masajear los espacios interdigitales.

La etapa final del masaje puede consistir en movimientos de caricias por todo el cuerpo, lo que ayudará especialmente a calmar a una mascota inquieta.
Como referencia: a veces se utiliza el acuamassaje como procedimiento adicional, colocando al perro durante 10-15 minutos en un recipiente con agua tibia burbujeante. Las ondas de hidromasaje estimulan los procesos de riego sanguíneo, el tono de los músculos esqueléticos y favorecen la relajación del animal.
Duración de los procedimientos
Los factores determinantes de la eficacia serán una técnica adecuada y la periodicidad del masaje. Es importante realizar las manipulaciones de forma regular, con una duración mínima de cada sesión de 15-20 minutos. La duración del curso suele ser de 15-20 sesiones, que se reanudan después de un descanso de 10-14 días.
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