Nefritis en gatos: síntomas y tratamiento

Debido a las características anatomo-fisiológicas, el sistema urinario de los gatos es extremadamente vulnerable, por lo que los problemas renales, incluyendo la nefritis, se presentan con mayor frecuencia que en otros animales. La nefritis puede cursar sin un cuadro clínico evidente. Para no perder tiempo e iniciar el tratamiento a tiempo, el dueño del animal debe conocer los síntomas característicos de esta enfermedad.

Nefritis: definición, causas en gatos

Nefritis (Nephritis=«nephos»+«itis» – «riñón»+«inflamación») no es una enfermedad concreta – es un término que designa un grupo de enfermedades renales. Su desarrollo en gatas/gatos se ve influido por una serie de factores.

Sistema urinario en gatos

Principales razones:

  1. Microflora patológica. Si en el organismo del animal hay alguna infección, ésta en cualquier caso pasa junto con la sangre a través de los riñones, lo que puede causar inflamación.
  2. Toma injustificada o incorrecta de medicamentos. La prescripción por cuenta propia o errónea, la infracción de las dosis recomendadas puede afectar al funcionamiento del sistema excretor.
  3. Intoxicación por productos de baja calidad, productos químicos domésticos.
  4. Invasión helmíntica. Los productos de desecho de los parásitos son tóxicos para el organismo y afectan negativamente al funcionamiento de los órganos internos. Los riñones, al filtrar la sangre, reciben el impacto.
  5. Enfermedades cutáneas. En dermatitis, quemaduras, abscesos, lesiones mecánicas se altera la epidermis, lo que supone una «puerta abierta» para la infección. El agente patógeno, al entrar en la sangre, provoca con frecuencia inflamación en los riñones.

Conociendo la causa de la enfermedad, el dueño del gato/gata prestará más atención a las condiciones de mantenimiento y al estado de salud de la mascota.

Variedades de nefritis

La nefritis puede cursar en forma aguda, puede tener un carácter crónico prolongado. También es diferente según la localización – puede ser focal y difusa.

¡Información! En gatos jóvenes, el porcentaje de incidencia de nefritis aguda es del 0,5-0,8% del total de enfermedades internas no contagiosas; en gatos mayores, el porcentaje es mayor: 0,8-2,5%. La forma crónica representa el 0,5-1,5%.

Aguda (Nephritis acuta)

El desencadenante del desarrollo de la inflamación renal son las infecciones bacterianas y víricas previas, y con menor frecuencia, intoxicaciones alimentarias o químicas, y dermatitis. Los factores contribuyentes son: la hipotermia frecuente, las situaciones de estrés y los traumatismos. El proceso inflamatorio progresa rápidamente y afecta a los vasos de los glomérulos y al tejido intersticial.

Primero aparecen los signos de la enfermedad subyacente y solo después los de la nefritis. Al palpar la región lumbar, el gato se muestra inquieto y nervioso.

Sintomatología:

  • fiebre alta;
  • disminución del apetito;
  • Sed;
  • letargo, apatía;
  • hinchazón;
  • palidez de las mucosas;
  • respiración frecuente y ronca, ataques de tos;
  • los actos de micción son frecuentes, pero el volumen de orina disminuye.

La duración de la fase aguda depende del grado de afectación renal. A veces dura de 7 a 14 días y finaliza con la recuperación, pero en caso de insuficiencia renal grave, el pronóstico es desfavorable.

Crónica (Nephritis chronica)

La naturaleza del proceso inflamatorio es infeccioso-alérgica, a veces debida a enfermedades congénitas. En este caso, se afectan los vasos renales, lo que provoca insuficiencia renal. Se desarrolla debido a un tratamiento inadecuado de la fase aguda, en el contexto de infecciones recurrentes e intoxicación.

Diagnóstico y tratamiento de las enfermedades renales en gatos

El tratamiento de ambas formas comienza con la eliminación de la causa que las provocó (virus, bacterias, hipotermia) y la prescripción de una dieta de ayuno de medio día. A continuación, se alimenta de forma fraccionada, se reduce el componente proteico en la dieta y se prohíbe la sal. Se administran antibióticos durante 10 a 14 días.

La intoxicación grave se trata con administraciones intravenosas de solución salina, glucosa y cloruro de calcio; los edemas se reducen con fármacos diuréticos.

Glomerulonefritis (nefritis glomerular)

El factor decisivo en el desarrollo de la enfermedad es una reacción alérgica a diversos agentes patógenos que han entrado en el organismo y a sus toxinas. El proceso inflamatorio se desarrolla en los glomérulos (capilares glomerulares filtrantes).

La forma aguda dura de 1 a 12 meses o se vuelve crónica. Todo depende de las características individuales del gato. El tratamiento es complejo y se basa en los datos diagnósticos.

Intersticial (fibrosis)

En el contexto de infecciones bacterianas y víricas, y enfermedades de curso crónico, el tejido renal es reemplazado por tejido fibrótico, es decir, tejido conectivo no funcional. Como resultado, el riñón se contrae. La sintomatología es similar a la de otros tipos de nefritis. El tratamiento lo prescribe el médico tras realizar estudios específicos.

Cómo saber si el gato tiene problemas renales

Causas: efectos tóxicos de medicamentos, intoxicaciones por sustancias químicas, infecciones víricas y parasitarias.

Pielonefritis (Pyelonephritis)

La causa de su aparición en los gatos son diversos microorganismos que se propagan desde abscesos en el sistema urogenital y el intestino, y provocan inflamación en la pelvis renal y los riñones. El curso puede ser agudo o crónico.

Para la forma aguda son característicos:

  • fiebre;
  • respiración acelerada;
  • pulso elevado;
  • falta de apetito;
  • pérdida de peso.

La duración es de 1 a 21 días; el resultado es que adquiere una forma crónica o la mascota fallece.

Síntomas de la inflamación renal en gatos

En los pacientes crónicos, el estado mejora y luego empeora de nuevo, el gato deja de comer, la micción se vuelve dolorosa, en la orina hay coágulos de sangre, moco y pus. Esta condición puede durar más de un mes. El pronóstico es desfavorable.

Para el tratamiento se recetan antibióticos (curso de 1-2 semanas, luego un descanso de una semana y se repite el curso), diuréticos y una dieta ligera.

¡Tome nota! En raros casos, la pielonefritis se desarrolla como una complicación de la pielitis – inflamación de la mucosa de la pelvis renal. La pielitis como enfermedad independiente se observa raramente en gatos.

Consejos del veterinario

Cualquier forma de nefritis en gatos se diagnostica tras ciertos estudios:

  • análisis bioquímico y clínico de sangre;
  • ecografía del sistema urinario;
  • análisis de orina.

No conviene confiar en las recomendaciones y consejos de tratamiento en varios foros – no es posible hacer un diagnóstico preciso sin estudios.

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