En qué piensan los perros
Quizás todo dueño se ha preguntado al menos una vez: en qué piensan los perros, si tienen algún pensamiento en su cabeza y, en general, si su mascota es capaz de pensar lógicamente. En este material intentaremos profundizar en las cuestiones del pensamiento canino y descubriremos cómo y en qué piensan los perros.
Contenido
El cerebro del perro, su estructura y particularidades
El cerebro es el órgano principal del sistema nervioso central que controla todas las funciones vitales del organismo animal y es responsable de los procesos mentales y la percepción emocional del mundo.

Es evidente que el pensamiento y la razón que posee el ser humano difieren sustancialmente de la conciencia de la que están dotadas nuestras mascotas. Y estas diferencias se explican principalmente por la diferente estructura del cerebro:
|
Parámetro |
en el perro |
en el ser humano |
|
Proporción relativa al cuerpo |
1:125 |
1:40 |
|
Lóbulo frontal |
hasta el 33% |
hasta el 10% |
|
Número total de neuronas |
2 253 000 000 |
86 000 000 000 |
|
Número de neuronas en la corteza cerebral |
530 000 000 |
16 000 000 000 |
Además, los lóbulos frontales del cerebro son los responsables de funciones tan importantes como:
- memoria;
- capacidad de razonar;
- comprensión de órdenes y requisitos;
- búsqueda de solución a problemas;
- percepción del lenguaje.
Procesos mentales y conciencia
Al investigar cómo piensan los perros, los científicos han determinado que la principal fuerza motriz en la vida de los animales son los instintos formados a lo largo de muchas generaciones:
- hambre y sed;
- autoconservación;
- reproducción (comportamiento característico propio del sexo femenino y masculino);
- instinto maternal (cuidado de las crías).

Conciencia
¿Tienen conciencia los perros? Esta cuestión sigue siendo una de las más complejas y controvertidas desde hace muchos años.
Según la definición, «conciencia» («autoconciencia») es la capacidad de sentir la propia subjetividad, identificarse con respecto al mundo exterior, experimentar determinadas emociones en respuesta a lo que sucede alrededor y reaccionar ante diversos acontecimientos.
Durante más de 100 años, los científicos han debatido si los perros y otros animales tienen conciencia de sí mismos como sujetos. El tema se considera extremadamente complejo, ya que el animal no puede describir por sí mismo cómo es la imagen del mundo en su cabeza, por lo que solo es posible investigar los pensamientos y el pensamiento observando las diversas reacciones ante diferentes situaciones.

¡Dato curioso! Los perros no son capaces de reconocerse en un espejo. Esta capacidad solo está disponible para unos pocos animales: simios antropomorfos, elefantes, urracas y cuervos, así como delfines y orcas.
Pensamiento
Además, al relacionarse estrechamente con sus mascotas, los dueños a menudo notan que en la cabeza del perro surgen algunos pensamientos. El animal analiza lo que ve y oye, lo procesa y reacciona según la situación.
La mascota sabe claramente:
- cuándo nos vamos a trabajar y cuándo vamos a sacarlo a pasear;
- cuándo llega a casa una persona amable y cariñosa, y cuándo una sospechosa;
- cuándo conviene pedir al dueño una dosis extra de cariño o una golosina, y cuándo es mejor no molestarlo;
- por qué acciones el dueño puede elogiar, y qué está prohibido.

Durante el proceso de aprendizaje, las mascotas son capaces de recordar la interpretación vocal y gestual de las órdenes, y algunos perros pueden distinguir órdenes en diferentes idiomas. Los científicos creen que esto es el resultado de siglos de domesticación y un largo período de contacto cercano entre perros y humanos.
Así, por ejemplo, muchos dueños se sorprenden de que sus mascotas se tumban felices en el sofá y ven una película, sin apartar la mirada del televisor e incluso reaccionando a lo que ocurre en la pantalla con fuertes ladridos.
El científico Stanley Coren describió detalladamente qué pensamientos tienen los perros al ver la televisión en sus libros «La inteligencia del perro» y «Cómo piensan los perros». Observando a numerosos animales, los científicos establecieron que les interesan las películas y programas en los que aparecen personas y animales reales, mientras que las caricaturas con personajes dibujados no despiertan el interés de los perros.

Sentimientos
Al estudiar si los perros pueden pensar y sentir, los científicos llegaron a una conclusión inequívoca: los perros no son ajenos a emociones simples, como:
- miedo;
- inquietud;
- alegría;
- tristeza;
- celos;
- agresión.
Los perros tienen apego a las personas y animales con los que conviven. Así, los perros también se entristecen cuando mueren los animales que vivían con ellos, y debido a la muerte o ausencia prolongada del dueño, pueden incluso perder interés en el mundo que les rodea, cayendo en un estado similar a la depresión característica de los humanos.

Sin embargo, los perros son ajenos a experiencias emocionales complejas como el amor (apego romántico), el desprecio, el odio, el sentimiento de culpa, la vergüenza o el orgullo. Las personas suelen atribuir a sus mascotas ciertos sentimientos que ocupan un lugar importante en el mundo humano.
Por ejemplo, muchos dueños varones sufren dolorosamente la castración del perro, creyendo que el animal sufrirá un trauma psicológico por el hecho de no poder reproducirse. En realidad, los científicos establecieron hace tiempo que no es así. Algunos cambios en el comportamiento de los animales esterilizados no se deben a sus experiencias psicológicas, sino a cambios hormonales, como resultado de:
- disminuye el interés por el sexo opuesto;
- se reduce el nivel de actividad física;
- desaparece la agresión previamente inherente a los perros (como manifestación del comportamiento territorial y sexual).
Inteligencia del perro
Al analizar si los perros saben pensar, a menudo se menciona que algunos representantes de la raza son capaces de pensar al nivel de un niño de 3 a 5 años.
Los representantes de ciertas razas con altos niveles de CI son capaces de:
- comprender no solo órdenes, sino también ciertas frases del habla humana;
- reconocer las emociones del dueño;
- resolver de forma independiente ciertas tareas (seguir rastros, buscar objetos, traer presas, controlar el rebaño, etc.);
- tolerar la insistencia de un niño, entendiendo que tienen delante a una persona pequeña;
- utilizar la astucia para alcanzar sus objetivos;
- tomar decisiones independientes que pueden contradecir las exigencias de los dueños.

¡Importante! La obediencia y la capacidad de aprendizaje no son una medida completa de la inteligencia canina.
Los científicos distinguen tres tipos de inteligencia en los perros:
- Instintivo – son las capacidades que están genéticamente implantadas en los representantes de la raza.
- De trabajo (inteligencia de obediencia) – se encarga de la capacidad del perro para recordar órdenes, realizar diversas tareas y trucos.
- Adaptativo (creativo) – se encarga de la capacidad del perro para tomar decisiones de forma independiente para alcanzar un objetivo establecido.
Los representantes de diferentes razas poseen diferentes niveles de capacidades intelectuales. Es más, los científicos han establecido que los perros que fueron castigados durante el proceso de crianza terminan desarrollando un CI más bajo que aquellos que no fueron castigados en absoluto durante el adiestramiento.
Existe incluso un test para determinar el CI de su perro:
Se puede y se debe desarrollar las capacidades intelectuales de la mascota a lo largo de toda su vida. Consejos sobre cómo hacerlo en casa, mírelos en este vídeo:
Lea también:
- Agility para perros: qué es
- De qué tienen miedo los perros más que nada
- Ropa para perros: ¿para qué sirve y cómo seleccionarla?
Añadir comentario