Bordetelosis en perros: síntomas y tratamiento

La bordetelosis se incluye en el grupo de enfermedades infecciosas altamente contagiosas que afectan el tracto respiratorio de muchos mamíferos. En los perros, la enfermedad es provocada por la bacteria gramnegativa Bordetella bronchiseptica (género de cocos). Los síntomas difieren en las distintas etapas del desarrollo de la infección. Para confirmar el diagnóstico y prescribir el tratamiento, es necesaria la consulta con un veterinario.

Bordetelosis en perros

Vías de transmisión

La bordetelosis es un conjunto de infecciones denominadas «tos de las perreras o de los criaderos». El origen del nombre se debe a la principal vía de transmisión: la vía aérea. Cuando los perros se aglomeran en un criadero, perrera, club o exposición, es fácil contraer la infección incluso con un contacto breve. Otra vía de transmisión es la saliva infectada.

Perros paseando

Un perro enfermo con síntomas leves elimina activamente el patógeno, aunque en pequeñas cantidades. Un ejemplar con sintomatología marcada se convierte en una fuente peligrosa de infección: el patógeno se propaga a través de las secreciones nasales y de la orofaringe.

El patógeno B. bronchiseptica es un microorganismo aerobio del género Bordetella, que afecta a muchas especies de mamíferos. Infecta principalmente a perros, raramente a gatos y conejos, y también es contagioso para humanos con inmunidad debilitada. Está emparentado con la bacteria que causa la tos ferina en humanos.

Puede enfermar un perro de cualquier edad y raza, pero los cachorros menores de un año son especialmente susceptibles a la infección. El patógeno, al entrar en el organismo, afecta el tracto respiratorio y provoca procesos inflamatorios en la tráquea, los bronquios y el tejido pulmonar.

Factores desencadenantes

Se ha demostrado experimentalmente que un perro (o un gato) puede infectarse de bordetelosis al contacto con un gato (o un perro) enfermo. El principal factor que favorece la rápida proliferación de las bacterias en el organismo es la disminución de la inmunidad.

Perro en el veterinario

Otros factores:

  • condiciones de alojamiento deficientes: gran cantidad de animales en un espacio reducido;
  • nueva mascota que no ha pasado la cuarentena;
  • transporte a larga distancia, que puede provocar una disminución de la inmunidad debido al estrés;
  • asistencia a concursos o exposiciones.

Los veterinarios han señalado que la bordetelosis se diagnostica con mayor frecuencia en el período otoño-invierno. Esto se explica porque el sistema inmunológico se ve afectado por cambios bruscos de temperatura, corrientes de aire e hipotermias.

Sintomatología

Como cualquier infección que afecta las vías respiratorias, la bordetelosis se desarrolla según un esquema estándar. La bacteria tiene protuberancias en su membrana con las que se adhiere a las células ciliadas que recubren las vías respiratorias superiores.

Las bordetelas producen activamente toxinas y, en este contexto, se suprime la inmunidad local. El epitelio ciliado ya no cumple sus funciones y los procesos de fagocitosis se alteran. El tejido afectado no ofrece resistencia a las toxinas y se desarrolla una tos específica, denominada tos de las perreras.

Bacteria Bordetella bronchiseptica

Los agentes patógenos no se activan de inmediato. Desde el momento de la infección hasta la manifestación de la enfermedad pueden pasar desde varios días hasta unas tres semanas. La enfermedad se caracteriza por formas aguda, subaguda y crónica.

La más frecuente es la no complicada. Los signos característicos son: tos de carácter agudo o episódico, secreción nasal, estornudos, a veces estornudos inversos (inhalación de aire, lo que da la impresión de que el perro se ha atragantado y se está ahogando).

En manifestaciones clínicas graves, el perro respira con dificultad, no tolera el esfuerzo físico, tiene fiebre y poco apetito (o ninguno), el color de las mucosas cambia y la tos puede llegar a provocar vómitos.

El curso complicado se observa con mayor frecuencia en cachorros y perros no vacunados.

Curso agudo

Esta forma se caracteriza por ataques de tos continua que ocurren de forma episódica y se intensifican con diferentes tipos de esfuerzo (caminar, levantarse, correr, etc.). La infección provoca procesos inflamatorios que conducen a inflamación de la laringe (laringitis), traqueobronquitis, neumonía o una combinación de estos.

Cuando la laringe está inflamada, al toser las cuerdas vocales aumentan la resistencia al aire entrante y el sonido del ladrido cambia: aparece ronquera, un sonido agudo, como un «zumbido».

El perro estornuda

Si la tráquea está inflamada, el perro comienza a toser al acariciarle la tráquea en el punto de entrada al tórax. Si hay mucha mucosidad, la expectora y, al llegar a la orofaringe, la traga. Este cuadro se observa después de episodios repetidos de vómitos o arcadas.

La inflamación de la nasofaringe se manifiesta con diversos tipos de secreciones nasales y oculares. Las secreciones suelen ir acompañadas de estornudos normales o inversos. En raros casos, la infección se acompaña de insuficiencia respiratoria y disnea.

Curso crónico

Si los síntomas descritos no desaparecen en tres semanas, la enfermedad se vuelve crónica. En este caso, persisten la tos intensa, la secreción nasal, la conjuntivitis, los estornudos, y no hay actividad ni apetito. A veces se mantiene la fiebre y los ganglios linfáticos submandibulares están aumentados.

Después de padecer bordetelosis, el perro es portador de la infección durante tres semanas y puede contagiar a sus congéneres.

Diagnóstico

La etiología exacta del agente patógeno solo se identifica en el curso complicado de la enfermedad. Si el curso no es complicado, la infección se diagnostica por los signos clínicos y la anamnesis.

En los perros cuyos síntomas progresan o presentan síntomas que no se resuelven, se indican las siguientes pruebas: radiografía de tórax, hemograma completo y prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) para determinar el tipo de patógeno.

El perro tose.

En la forma grave o crónica, si la mascota no responde al tratamiento, puede ser necesario realizar un estudio citológico y bacteriológico del líquido obtenido de las vías respiratorias. El análisis determina el tipo de inflamación e informa sobre la sensibilidad del agente patógeno a los antibióticos.

Tratamiento

Si la bordetelosis cursa de forma leve, no se requiere tratamiento: la enfermedad se resuelve por sí sola, es decir, se autolimita. Se administra terapia antimicrobiana cuando existe riesgo de bronconeumonía o síntomas persistentes. Se receta doxiciclina, un fármaco de alta eficacia al que la bacteria B. bronchiseptica es sensible. Dosis: 10 mg/kg una vez al día o 5 mg/kg dos veces al día.

En caso de infección mixta, está justificado el uso de gentamicina y antimicrobianos del grupo de las fluoroquinolonas.

Los fármacos antimicrobianos intravenosos son necesarios en el curso grave de la enfermedad, si puede desarrollarse sepsis o bronconeumonía. Además, se administran antitusivos. Pueden usarse en combinación con broncodilatadores que facilitan la expectoración. Para prevenir los broncoespasmos se utilizan teofilina y aminofilina.

Tratamiento del perro.

Complemento al tratamiento principal:

  • colirios – Brilliantovye Glazki, Iris;
  • inmunomoduladores – Anandín, Maksidín, Timogén;
  • gotas nasales – Nazivín;
  • medicamentos de acción fortalecedora general, por ejemplo, Gamavit, Ribotán.

Al usar estos medicamentos, es necesario seguir las dosis recomendadas por el fabricante.

Condiciones durante el tratamiento

Para reducir el riesgo de infectar a otros, durante el tratamiento el perro enfermo se aísla durante al menos dos semanas (la cuenta comienza desde la aparición de los síntomas). Se debe procurar que no entre en contacto con sustancias que provoquen tos e irriten las vías respiratorias. Estas pueden ser aerosoles, cosméticos aromáticos, humo de cigarrillos, etc.

Perros en el recinto.

Durante este período, es necesario controlar la ingesta de líquidos y nutrientes. Al principio, es mejor alimentar con comida dietética blanda, templada y húmeda. Se pueden dar piensos húmedos o remojar los gránulos secos.

Los caldos de carne añadidos a la comida estimulan bien el apetito, y el prebiótico «PRO PLAN FORTIFLORA» mejora el sabor.

Para reducir el reflejo de la tos, se limitan las actividades físicas y se administra la comida en pequeñas porciones y de forma fraccionada; con la tos, un estómago lleno puede provocar vómitos. Si es necesario, se administran antieméticos.

Medidas preventivas

Una medida preventiva eficaz es evitar el contacto con animales enfermos y lugares con gran concentración de perros. La vacunación no ofrece una protección del cien por cien contra la infección, pero puede reducir el riesgo de propagación. Por ello, en muchos hoteles para perros, salones de peluquería canina y exposiciones se exige la vacunación contra la tos de las perreras.

Vacunación de perros

Conclusión

En perros y diferentes especies de mamíferos, la bordetelosis es una enfermedad común y extremadamente contagiosa con alto riesgo de infección; bajo ciertas condiciones, también puede infectarse el ser humano.

La prevención, la eliminación de las causas que favorecen la infección y la consulta al veterinario ante los primeros síntomas permiten curar la enfermedad y detener la propagación de la infección.

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