Estornudo inverso en perros: qué es, causas y tratamiento

A veces, los dueños de perros acuden al veterinario quejándose de que su mascota, al despertarse o durante un paseo, sufre ataques repentinos similares a una tos asmática o un extraño «estornudo al inhalar». Esta afección se denomina síndrome del estornudo inverso o reverso.

Estornudo inverso en perros

Los ataques periódicos de estornudo inverso acompañan a algunos perros durante toda su vida sin causar daños a la salud, si se deben a características anatómicas o fisiológicas individuales y no a una enfermedad.

Mecanismo del desarrollo del estornudo inverso

Los órganos respiratorios del perro incluyen las fosas nasales, la nasofaringe, la laringe, la tráquea, los bronquios y los pulmones. El aire, antes de llegar a los pulmones gracias a la contracción de los músculos respiratorios, se somete a una limpieza de pequeñas partículas extrañas, polvo y moco que, como resultado de los movimientos vibratorios del epitelio ciliado, son expulsados hacia la nasofaringe y, o bien se tragan, o bien se expulsan al exterior mediante una espiración enérgica.

Órganos respiratorios del perro

El estornudo es un reflejo protector incondicionado del organismo que permite eliminar un agente irritante de las vías respiratorias superiores. Pero a veces, una fuerte irritación de la mucosa de la laringe o de la parte colgante del paladar blando provoca una reacción respiratoria atípica de tipo espasmódico: es el estornudo inverso o la denominada respiración paroxística: el perro intenta no exhalar el aire, como es habitual, sino inhalarlo hacia el interior, como durante un ataque de asfixia asmática.

Durante ello, el animal adopta una postura tensa y antinatural: coloca las patas bien separadas, estira el cuello, echa la cabeza hacia atrás, abre mucho los ojos, puede presentar abundante salivación. El ataque de estornudo inverso en perros suele durar menos de un minuto, después el comportamiento de la mascota se normaliza y recupera su actividad habitual.

Estornudo inverso

Causas del síndrome del estornudo inverso

Como factores que pueden desencadenar un ataque de estornudo inverso en perros se encuentran:

  • polvo doméstico, polen de plantas;
  • olores fuertes de pinturas, productos de limpieza del hogar, desodorantes, ambientadores y purificadores de aire, perfumes intensos;
  • humo de cigarrillos;
  • estrés, excitación intensa o elevada emocionalidad individual;
  • hábito de comer o beber agua con prisa;
  • sobrecalentamiento o hipotermia;
  • humedad del aire demasiado baja;
  • collar ajustado u otro equipo para perros;
  • carga física inusualmente intensa.

Ataque en un perro

Las causas del estornudo inverso en perros pueden ser afecciones patológicas, entre las que se encuentran:

  • síndrome braquicéfalo (adherencia de la epiglotis a la laringe);
  • hipertrofia del tejido palatino (esta patología es más frecuente en animales de edad avanzada);
  • neoplasias benignas o malignas en el área del sistema respiratorio;
  • cuerpos extraños en la garganta, tráquea o nasofaringe;
  • lesiones que provocan el desplazamiento de los cartílagos nasofaríngeos;
  • helmintos que parasitan los órganos del sistema respiratorio (en particular, los nematodos o gusanos redondos);
  • enfermedades de las vías respiratorias superiores, la cavidad oral y el tracto gastrointestinal.

También existe una predisposición genética en algunas razas de perros a los problemas respiratorios, que generalmente está relacionada con las características anatómicas del cráneo del animal. Los perros de razas pequeñas y los perros de hocico corto y aplanado (braquicéfalos) son propensos a desarrollar respiración paroxística (agitada).

Perro de raza carlino

El estornudo inverso en perros de razas pequeñas (teckel, spitz, corgi, toy terrier, chihuahua) se produce debido a los anillos traqueales estrechos que dificultan la entrada de aire. La tráquea es un tubo hueco situado entre la laringe y los bronquios, cuyo armazón está formado por cartílagos. Cuando estos anillos están subdesarrollados (hipoplasia), debido a la insuficiente anchura de los conductos traqueales, los animales desarrollan el síndrome de respiración paroxística.

En perros braquicéfalos (bulldog, bóxer, pekinés, carlino), las dificultades respiratorias se deben a que tienen conductos nasales estrechos y cortos, y el paladar es grueso y alargado, pudiendo caer hacia la tráquea, obstruyendo parcialmente el paso del aire.

Es interesante que en los gatos braquicéfalos, como las razas escocesa y británica, el desarrollo de la respiración paroxística no es característico.

Cómo aliviar un ataque de estornudo inverso

En casa, se puede ayudar a detener el estornudo inverso en el perro utilizando uno de los métodos probados:

  1. Soplar aire en las fosas nasales del perro. Este procedimiento limpiará las vías respiratorias y distraerá al animal.
  2. Relajar los músculos de la faringe acariciando la garganta del perro varias veces.
  3. Proporcionar temporalmente respiración bucal tapando las fosas nasales del perro con la palma de la mano. El perro inhalará instintivamente por la boca y, en el momento de la primera inhalación, el ataque de estornudo inverso cesará.
  4. Estimular el reflejo de deglución dando al animal un sorbo de agua.

El perro bebe agua

Estas técnicas solo proporcionan un efecto temporal, y para eliminar el síndrome de respiración paroxística en el perro, es necesario eliminar la causa de su desarrollo. Para ello, se recomienda:

  • minimizar el uso de ambientadores y desodorantes de aire en el hogar;
  • eliminar la exposición al humo del tabaco;
  • realizar una limpieza húmeda regular de la habitación;
  • usar un collar de modelo suelto para el perro o reemplazarlo por un arnés suave;
  • si su mascota come y bebe demasiado rápido, adquiera un bebedero interactivo y un comedero dosificador que favorezcan la ingesta lenta de comida y agua;
  • En la habitación donde vive un perro con síndrome braquicéfálico, se recomienda usar un humidificador portátil.

Tratamiento

El estornudo inverso o reversivo por sí mismo, si no se manifiesta de forma demasiado intensa o frecuente, no representa peligro y no requiere tratamiento. Pero si el fenómeno es crónico y se acompaña de otros síntomas preocupantes (dificultad respiratoria, disminución del apetito, secreción nasal o ocular abundante, pérdida de conciencia), causado por una patología anatómica grave o una enfermedad, es necesario acudir al veterinario.

Carlinos en el veterinario

Para establecer la causa que provoca la respiración paroxística en el perro, el médico examinará al animal, comprobará si hay neoplasias o cuerpos extraños en sus vías respiratorias. Estudiará detenidamente la anamnesis presentada por el dueño (se recomienda, si es posible, grabar en video el ataque de estornudo inverso del perro) y, si es necesario, propondrá examinar al perro para detectar infecciones víricas, bacterianas, fúngicas, parasitarias u otras infecciones respiratorias.

En la mayoría de los casos, el tratamiento del estornudo inverso se limita a métodos conservadores. Una vez eliminada la causa subyacente del síndrome, los ataques de dificultad respiratoria desaparecen.

Dependiendo de la causa subyacente de la respiración inversa identificada en el examen, se pueden recetar ciertos medicamentos al animal:

  • En caso de enfermedades infecciosas, está indicada la administración de medicamentos antivirales o antibacterianos que actúen selectivamente contra uno u otro patógeno, o antibióticos de amplio espectro (Baytril, Dioxidín, Kanamicina, Gentamicina).
  • Para eliminar los síntomas de alergia, se recetan antihistamínicos (en veterinaria se usan Suprastin, Tavegil, Zyrtec, Loratadina, Cetirizina).
  • En caso de ataques alérgicos fuertes, graves y prolongados, que a veces causan un estado de shock en el perro, son efectivos los medicamentos a base de hormonas naturales: los corticosteroides (Dexametasona, Kenalog, Megadexan, Medrol, Prednisolona). Si tiene un perro braquicéfalo propenso a las alergias, es recomendable tener un corticosteroide en ampolla; en algunos casos, su administración se convierte en la única oportunidad de salvar la vida del animal, aliviando rápidamente el fuerte edema de laringe.
  • Si la causa del estornudo inverso en el perro ha sido una infestación parasitaria (presencia de endoparásitos en el organismo del perro), al animal se le recetará un tratamiento con antihelmínticos (Caniverm, Dirofen, Drontal, Procox, Milprazon).

Comprimido para perro

Para perros con síndrome braquicéfálico con edemas alérgicos o inflamatorios de las vías respiratorias superiores, se realiza un tratamiento integral: se usan diuréticos, antihistamínicos y antiinflamatorios. De los medicamentos diuréticos destinados a eliminar el exceso de líquido de los tejidos, en veterinaria se utilizan:

  • Furosemida;
  • Indapamida;
  • Hidroclorotiazida;
  • Loperamida;
  • Xipamida;
  • Lasix;

En caso de obstrucción grave de las vías respiratorias y/o síndrome de obstrucción del tracto respiratorio, con síntomas que contribuyen a la hipoxia y que, por tanto, ponen en peligro la vida, generalmente se recurre al tratamiento quirúrgico.

Tratamiento del síndrome

En caso de estenosis de las fosas nasales se realiza una rinoplastia, cuyo objetivo es ensanchar los conductos nasales. En la hiperplasia del paladar blando se realiza una resección de la parte del paladar blando que obstruye el paso del aire hacia las vías respiratorias (palatoplastia). También son indicaciones para la intervención quirúrgica la eversión de los sacos traqueales, el colapso laríngeo y la hipoplasia traqueal.

Estas intervenciones quirúrgicas en el síndrome de estornudo inverso en perros permiten mejorar la calidad de vida de los perros y, por lo general, se realizan una sola vez; la necesidad de una segunda operación surge muy raramente. Se recomienda realizar el tratamiento quirúrgico del síndrome braquicefálico en perros a una edad temprana; los cachorros lo toleran mejor y se descarta el desarrollo posterior de la patología.

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