Inflamación del tercer párpado en perros: síntomas y tratamiento
La inflamación del tercer párpado es una enfermedad bastante común en los perros. Para comprender las posibles causas y tratamientos, primero conviene entender qué es exactamente el tercer párpado y cuál es su función en el organismo.
Contenido
Formas de la patología
El otro nombre de este órgano es pliegue semilunar. Se encuentra en la zona del canto interno del ojo. Una de sus funciones principales es la protección frente a daños mecánicos y suciedad. En caso de peligro, la membrana nictitante (o membrana) cierra instantáneamente el globo ocular, impidiendo la entrada de cuerpos extraños o amortiguando el impacto físico.
Visualmente, el tercer párpado solo se puede ver cuando el perro parpadea. Dado que en la base del pliegue semilunar también se encuentran glándulas lagrimales, también cumple la función de humedecer la superficie externa del ojo. El tejido linfoide actúa como una barrera adicional contra la entrada de infecciones.
Y si en estado normal esta membrana es prácticamente invisible, cuando se inflama se enrojece, se hincha, se produce una eversión, sobresale hacia fuera y aumenta notablemente de tamaño. Se distinguen tres formas principales de la patología:
- Prolapso.
- Adenoma.
- Inversión.

Prolapso del tercer párpado
Es una enfermedad bastante común en perros de edad avanzada y en razas de hocico aplanado: bulldogs franceses, cocker spaniels, pekineses, shih tzu, etc. (también se da en cane corso, chihuahuas). Se manifiesta como un prolapso o desplazamiento de la glándula lagrimal, con el aspecto de una pequeña hinchazón de color rojizo-rosado en el canto interno del ojo.
El fenómeno puede ser constante o esporádico, y el propio tumor puede alcanzar un tamaño de unos pocos milímetros a varios centímetros de diámetro. El peligro de la enfermedad radica en que, al deformarse la glándula lagrimal, esta deja de producir la secreción específica que humedece el globo ocular. Esto, a su vez, puede provocar el desarrollo de patologías secundarias, incluida la pérdida parcial o total de la visión.
Causas de que el tercer párpado se haya caído y prolapsado:
- Traumatismos y heridas, entrada de cuerpos extraños en el ojo (cristal, astillas, polvo).
- Aumento brusco de la presión intraocular (glaucoma).
- Lesiones del cristalino.
- Disminución de la función de contracción de los músculos situados alrededor del globo ocular debido a traumatismos físicos o al desarrollo de diversas enfermedades neurológicas.
- Consecuencias de la ingesta de tranquilizantes y otros fármacos que afectan al sistema nervioso.
- Predisposición hereditaria o defectos congénitos. Por ejemplo, la presencia de ojos de tamaño anormalmente pequeño, lo que provoca que el globo ocular se «hunda» más profundamente en la órbita, empujando el tercer párpado hacia adelante.
- Lesión de los nervios craneales responsables de la contracción de los músculos oculares.
- Tétanos. La entrada de la infección en el organismo provoca convulsiones y, como consecuencia, deformación del tercer párpado.

Adenoma
Es un tumor benigno que se forma en el pliegue semilunar. Externamente parece una protuberancia invertida de color rosáceo-rojizo, localizada en el canto interno del ojo. La enfermedad es bastante rara y se diagnostica mediante biopsia.
A pesar de que la adenoma en sí no afecta al globo ocular, causa muchas molestias al animal. La neoplasia puede aumentar de tamaño o, por el contrario, desaparecer temporalmente. En el peor de los casos, su diámetro puede alcanzar hasta 15 mm y puede ir acompañada de conjuntivitis de tipo catarral o folicular. No se descarta la posibilidad de que esta patología se desarrolle posteriormente también en el segundo ojo.
El método más común para eliminar la adenoma es la extirpación completa del tercer párpado. Se realiza mediante cirugía. Sin embargo, hay que tener en cuenta que dicha operación puede provocar alteraciones en el funcionamiento del globo ocular y el desarrollo del síndrome del ojo seco.

Entropión del tercer párpado
El fenómeno es característico de los cachorros jóvenes de hasta 9-10 meses de edad. La esencia del problema es que durante el período de crecimiento activo del organismo, no todos los órganos se desarrollan «al unísono» entre sí. El cartílago ocular puede crecer más rápido que el resto del cuerpo y, debido a su desproporción, comienza a empujar el tercer párpado hacia afuera. Cambia la estructura anatómica del cartílago, lo que provoca hinchazón e inflamación del pliegue semilunar.
Visualmente, la enfermedad se asemeja a la conjuntivitis: el ojo se hincha, se enrojece, la hendidura palpebral se estrecha y comienzan las secreciones purulentas. Los perros de razas grandes son los más propensos a la inversión del tercer párpado: dóberman, san bernardo, dogo, pastor alemán y pastor de Asia Central, mastín.
El tratamiento se realiza en régimen de hospitalización mediante la escisión de la zona deformada del tejido cartilaginoso, como se ve en la foto de abajo. La operación se realiza con anestesia local o general utilizando óptica de precisión. Es importante tener en cuenta que no se deben extirpar las partes del cartílago que no han cambiado su forma natural.

Diagnóstico
Para recopilar la historia clínica completa, el médico entrevista al dueño del perro y realiza un examen físico y oftalmológico que incluye pruebas de las pupilas y medición de la presión ocular. Además, se pueden indicar las siguientes medidas diagnósticas:
- Examen del tercer párpado con pinzas bajo anestesia local.
- Evaluación del neurólogo.
- Realización de un análisis de sangre general.
- Estudio radiográfico para detectar la presencia de la órbita ósea.
- Ecografía del ojo y los tejidos circundantes dentro de la órbita.
- Tomografía computarizada del cerebro, del globo ocular y de la órbita ósea.
- Resonancia magnética (RM).
Tratamiento
Antes de la visita a la clínica veterinaria, se puede aliviar el estado del animal con los siguientes medicamentos:
- Dexametasona. Instilar 2 gotas en el lagrimal del ojo 2-3 veces al día. No usar si hay formaciones purulentas en la zona del tercer párpado. Durante los minutos posteriores a la instilación puede notarse una sensación de ardor que desaparece a medida que el medicamento se absorbe en el tejido.
- Ciprovet. Las gotas tienen acción antibacteriana; se instila 1 gota cuatro veces al día a intervalos regulares.

Importante: de los remedios caseros son adecuadas las infusiones de corteza de roble, manzanilla, caléndula, hipérico, así como otras hierbas con efecto antiinflamatorio. Los ojos se tratan con discos de algodón empapados en una solución tibia.
El tratamiento de la patología del tercer párpado se divide en conservador y quirúrgico. Con frecuencia, ambos métodos terapéuticos se combinan entre sí.
- El enfoque conservador se basa en el uso de antisépticos (para lavar el ojo), antiinflamatorios (para evitar la supuración de los tejidos dañados) y corticosteroides. También resulta eficaz en la práctica la pomada de tetraciclina, que se aplica en las zonas inflamadas.
- Intervención quirúrgica. La operación se realiza bajo anestesia y consiste en fijar la glándula lagrimal al periostio del hueso cigomático. Si el resultado es exitoso, la integridad del tercer párpado se conserva por completo sin pérdida de movilidad. En la mayoría de los casos, el prolapso recurrente se excluye en un 90%. El perro se recupera en un plazo de 10 a 15 días.
Importante: para evitar rascados y la introducción de nuevas infecciones, es recomendable poner al animal un collar isabelino.Si antes de la operación se observa una inflamación demasiado intensa, se puede prescribir una terapia preparatoria que incluya un ciclo de antibióticos o agentes antimicrobianos. La medicación se administra estrictamente según el plan indicado por el médico.
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