Las patas traseras del gato no funcionan bien: causas y tratamiento
La falta de capacidad normal de apoyo de las patas traseras en el gato provoca una gran preocupación en el dueño, y es completamente lógico: todo el mundo entiende que ese cuadro clínico suele ser signo de enfermedades graves que pueden costar la vida a la mascota. Para ayudar al animal a tiempo, es necesario comprender las causas y prescribir el tratamiento adecuado en un breve plazo. A veces la terapia farmacológica no es suficiente. Entonces se requiere una intervención quirúrgica dirigida a restaurar las funciones de las patas traseras.
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Factores de riesgo
Existen varios factores predisponentes que pueden provocar alteraciones en la coordinación y la actividad motora de las extremidades traseras del gato. Es importante analizarlos y comprender qué pudo haber causado el deterioro en este caso. Esto puede facilitar el diagnóstico y permitir prescribir el tratamiento más adecuado en poco tiempo.
Entre los factores desencadenantes frecuentes se destacan los siguientes:
- Sufrir una lesión. Muy a menudo, después de un salto fallido o una caída incluso desde poca altura, pueden producirse lesiones de diversa gravedad. La mayoría de la gente cree que los gatos pueden reagruparse en una fracción de segundo al caer, pero no siempre es así. Las consecuencias de la lesión pueden verse de inmediato o manifestarse después de un tiempo, por lo que hay que recordar si ha ocurrido algún percance similar recientemente.

- Predisposición de la raza. Algunas razas de gatos tienen un mayor riesgo de padecer ciertas enfermedades que pueden causar este síntoma preocupante. En la raza birmana, un problema común es la hipoglucemia. En los chartreux y maine coon, es frecuente la displasia de cadera, y los cymric se consideran una raza con debilidad congénita en las patas traseras. Estas dificultades son el precio por la belleza creada artificialmente y las manipulaciones genéticas realizadas por los criadores.
- Procesos inflamatorios e infecciones. Pueden afectar a cualquier órgano o sistema de órganos, pero en diferentes etapas pueden dar complicaciones en forma de alteración de la capacidad motora de las patas traseras. En tales casos, que el gato camine mal no es ni mucho menos el único signo de enfermedad.
- Alteración de los procesos metabólicos. A menudo, la parálisis de las patas es provocada por la deficiencia de vitaminas importantes. Esto puede deberse tanto a trastornos metabólicos como a una alimentación inadecuada del animal.
Causas
Solo se puede determinar por uno mismo la causa por la que el gato camina mal en caso de una lesión ocurrida ante los ojos del dueño. En los demás casos, únicamente un veterinario cualificado, basándose en la entrevista y la exploración, puede plantear correctamente un diagnóstico inicial.
Las enfermedades que provocan estas dificultades pueden ser muy diversas. Algunas conducen a una capacidad de apoyo parcial, mientras que otras pueden causar una parálisis total de las patas traseras.

Infecciones parasitarias
No es raro que un gato empiece a caminar mal después de que un ácaro del oído haya habitado en sus oídos durante mucho tiempo. Su presencia provoca la aparición de pus en el oído interno, y si el organismo no puede combatir este fenómeno por sí mismo, conduce a la inflamación de las meninges. Consecuencias aún más graves pueden causar los parásitos internos, que se diseminan a través del torrente sanguíneo y se asientan en los tejidos del cerebro o del sistema nervioso.
Tromboembolia arterial
Se produce debido a la migración de un trombo y la obstrucción de un vaso sanguíneo. Esto provoca isquemia y necrosis de un área de tejido. La formación de trombos es provocada por patologías como la miocardiopatía hipertrófica o la miocardiopatía dilatada.
La tromboembolia siempre tiene un inicio manifiesto: el gato grita fuerte o maúlla ruidosamente, de repente empieza a caminar mal. Al intentar palpar los tejidos en la zona pélvica, puede comportarse de forma agresiva debido al síndrome de dolor. Las patitas a menudo se vuelven frías porque la irrigación sanguínea está alterada. Se puede observar el estado de las almohadillas: se vuelven más pálidas que en las patas sanas. La temperatura corporal general del animal puede disminuir. A menudo, la mascota respira con dificultad con la boca abierta.
En estos casos es necesario reaccionar muy rápidamente, ya que, si no se interviene, se produce un desenlace fatal en poco tiempo.
Hernias intervertebrales
Cuando se desplaza un disco intervertebral, se observa una presión aumentada sobre la médula espinal. Debido al deterioro de la inervación de las extremidades traseras, el animal comienza a tambalearse, y las patas se doblan y caminan mal. Esto puede manifestarse desde leves trastornos de coordinación hasta una parálisis completa, dependiendo del grado de presión, cuando el gato simplemente se cae de lado. En mayor medida, las hernias discales afectan a animales viejos y a gatos con sobrepeso, pero este cuadro también puede desarrollarse después de un traumatismo. La hernia también puede ocurrir en gatitos.

A menudo, el problema afecta a las razas de cola corta, ya que presentan cambios anatómicos en la región sacra de la columna vertebral. En ellas, los síntomas suelen progresar gradualmente, y si se detectan en una etapa temprana y se prescribe el tratamiento correcto, el problema puede resolverse o detener su progresión.
Mielitis
Enfermedad muy peligrosa en la que el gato puede comportarse de forma agresiva incluso con los miembros de la familia. A veces se observa fiebre alta, las patas traseras se enredan al caminar, y se producen problemas graves de digestión. Pueden haber alteraciones en la micción. El animal enfermo tiende a lamerse constantemente las patas traseras o a mordisquearlas intensamente.
La causa del desarrollo de la mielitis puede ser una infección, una intoxicación grave, complicaciones tras el embarazo. En casos más simples, la mielitis afecta una pequeña zona de la médula espinal, pero a veces se extiende a todas sus partes. Entonces el cuadro clínico es más grave.
Avitaminosis
Ante una carencia aguda de vitaminas esenciales se producen fallos en diversas funciones fisiológicas. Pueden provocarlo infecciones parasitarias del tracto gastrointestinal, embarazo, lactancia, alimentación insuficiente (especialmente en edad joven). Con frecuencia, la avitaminosis se desarrolla por falta de luz solar, por lo que los gatos que viven en pisos la padecen con más frecuencia que los animales que habitan en casas particulares. A veces está provocada por enfermedades prolongadas o por la toma de antibióticos fuertes.
Los síntomas de la avitaminosis son el aumento de la somnolencia de la mascota, pérdida de peso, anemia. El animal se niega a jugar e intenta esconderse en un lugar recóndito. Además, empeora el estado del pelaje.

Insuficiencia renal
Los signos se desarrollan rápidamente, y se observa rápidamente un fallo de todo el sistema urinario. La mayoría de las veces, la insuficiencia renal se puede detectar por la disminución del volumen de orina, que se reduce cada día. Además de que la mascota comienza a andar mal, presenta letargo, trastornos digestivos en forma de vómitos o diarrea, y a menudo aumenta la temperatura. El estado empeora rápidamente.
Displasia
Con un desarrollo anormal de la articulación de la cadera, aumenta el riesgo de luxación o fractura en la parte superior de las extremidades traseras. Se observa una disminución de la actividad motora, se ve que al animal le duele al pisar y caminar, aparece cojera de las patas traseras, posible curvatura de las extremidades. El gato prefiere quedarse en un mismo sitio, y tras una lesión puede dejar de caminar y empezar a arrastrarse.
Diagnóstico
Cuanto antes se inicie el diagnóstico, más posibilidades hay de curar al animal sin consecuencias fatales. Antes de prescribir el examen, el veterinario aclara los siguientes puntos:
- cuánto tiempo hace que aparecieron los primeros síntomas;
- si el animal dejó de caminar de forma gradual o repentina, o si se cae al andar y las patas se le separan;
- si hubo lesiones o enfermedades previas a la aparición de las alteraciones.

Para un diagnóstico exhaustivo se prescriben los siguientes análisis y exploraciones:
- examen neurológico con determinación de la conductividad refleja;
- evaluación de la sensibilidad de las patas traseras;
- radiografía de la columna vertebral;
- Ecografía de los órganos abdominales;
- análisis clínicos generales de orina y sangre;
- Resonancia magnética de la cabeza y la espalda.
Basándose en los datos obtenidos, el especialista establece el diagnóstico y determina por qué el gato camina mal. En casos excepcionales, son necesarias pruebas adicionales, como un cultivo bacteriológico.
Tratamiento
El tratamiento se inicia solo después de que se haya identificado con precisión la causa por la que el gato ha empezado a caminar mal. Un tratamiento incorrecto puede provocar un rápido empeoramiento del estado y, a veces, incluso la muerte.
La terapia en cada caso se lleva a cabo según las siguientes líneas:
- Lesiones de la columna vertebral. El tratamiento en casa solo está permitido en casos de lesiones leves: se recetan pomadas y geles, y las fisioterapias y los masajes ofrecen buenos resultados. A veces se prescribe acupuntura. En los casos más graves, el tratamiento se realiza en el hospital mediante intervenciones quirúrgicas.
- Mielitis. Paralelamente a la terapia dirigida a la causa principal de los síntomas, se llevan a cabo medidas para prevenir las úlceras por presión. Es necesario girar a la mascota con frecuencia y, además, masajear las patas traseras con aceites o pomadas calentadoras (por ejemplo, con aceite de alcanfor).
- Tromboembolia. Si la sensibilidad de las extremidades traseras se conserva aunque sea un poco, se puede restaurar su función. Para ello, se recetan fisioterapias y se administran anticoagulantes.
- Avitaminosis. Responde muy bien al tratamiento si los cambios aún no se han vuelto irreversibles. Es importante seguir una dieta adecuada para la raza y el grupo de edad. Pueden ser necesarios suplementos vitamínicos.
- Displasia. La fijación de las extremidades ayuda a reducir la carga. La ingesta de condroprotectores resulta beneficiosa, y en etapas más avanzadas se suelen aplicar inyecciones antiinflamatorias.
- Insuficiencia renal. Tras restablecer el equilibrio hídrico-salino, es importante seguir una dieta especial.
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2 comentarios
Vladimir
La información es muy útil, pero se escucha muy desagradable debido a que la música se utiliza de forma muy inexperta. No ayuda, sino que molesta. «No hacer daño», existe esa frase. Pues en el caso del acompañamiento musical es exactamente así. Que la grabación con música muy alta se escucha de forma horrible. Mejor sin música en absoluto. Repito: la música interfiere en la percepción del habla, de su narración en el vídeo.
Svetlana
La música, al parecer, es más importante. No se entiende nada.
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