Peritonitis en perros: síntomas y tratamiento
La peritonitis es la inflamación del peritoneo, la capa que recubre los órganos internos de la cavidad abdominal. Como en cualquier animal de sangre caliente, en los perros la peritonitis se considera una enfermedad grave y a menudo potencialmente mortal.

Contenido
Causas del desarrollo de la peritonitis
La inflamación del peritoneo puede ser causada por la acción agresiva de elementos biológicos naturales (sangre, bilis, urea, jugo gástrico). Este fenómeno puede observarse en la pancreatitis, cuando el páncreas libera enzimas que destruyen el tejido circundante.
La peritonitis puede deberse a la perforación de órganos situados en la cavidad abdominal:
- el estómago, los intestinos, la vesícula biliar y la vejiga pueden lesionarse como resultado de un accidente de tráfico, un golpe o una caída desde una altura;
- los intestinos pueden perforarse por impactación fecal;
- en las hembras, la inflamación del peritoneo puede deberse a la rotura espontánea de quistes ováricos purulentos o a la ruptura del útero en la piómetra (enfermedad purulenta del útero).

La peritonitis bacteriana, fúngica o vírica en perros puede desarrollarse como resultado de la propagación de una infección desde otra parte del cuerpo.
Esta enfermedad también puede ser provocada por complicaciones quirúrgicas: abscesos postoperatorios, infección de la herida quirúrgica (por ejemplo, durante la esterilización de la perra) o penetración de la infección en la cavidad abdominal durante la diálisis peritoneal.
Formas y etapas de la peritonitis
Las etapas del desarrollo de la peritonitis pueden dividirse en:
- Inicial. La inflamación está localizada, limitada a una zona concreta de la cavidad abdominal. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son mínimas.
- Intermedia, progresiva. La inflamación se extiende a órganos y tejidos vecinos. Los síntomas clínicos de la peritonitis en el perro se vuelven evidentes, se observa insuficiencia multiorgánica y abundante formación de exudado.
- Grave, generalizada. En esta etapa, la inflamación cubre por completo la cavidad abdominal, se altera la función de los órganos y se desarrolla sepsis (infección de la sangre). Esta situación es muy grave y puede conllevar un alto riesgo para la vida del perro.

Existen dos formas principales de peritonitis: primaria y secundaria. La primaria es causada por la propagación de bacterias desde una fuente interna de infección o por la entrada en la cavidad abdominal de sustancias irritantes procedentes de los órganos (bilis, sangre, pus). La peritonitis secundaria se debe a la penetración de la infección en la cavidad abdominal a través de una perforación o a su diseminación a través de la sangre o la linfa.
Signos clínicos de la peritonitis en perros
Los síntomas de la peritonitis en perros pueden variar según la causa del desarrollo de la enfermedad y su forma. Pueden ser:
- Dolor y sensibilidad abdominal. El animal puede mostrar una reacción de dolor al tocarle el abdomen o al intentar tumbarse de lado.
- Aumento del volumen abdominal: puede estar hinchado y tenso, lo que indica la presencia de líquido o aire en la cavidad abdominal.
- Debilidad. El perro puede parecer apático, se cansa rápidamente incluso con pequeños esfuerzos.
- Pérdida de apetito. Su mascota puede rechazar la comida o comer mucho menos de lo habitual.
- Problemas digestivos. Se observan vómitos o diarrea frecuentes, a menudo con presencia de sangre.
- Aumento de la temperatura corporal, que indica la presencia de un proceso inflamatorio en el organismo.
- Dificultad para respirar y pulso acelerado.
- Dificultades para orinar o cambios en el color y olor de la orina.

Diagnóstico
El diagnóstico de la peritonitis en perros se basa en los datos de la anamnesis, los síntomas clínicos y los resultados de las pruebas de laboratorio y de imagen.
Examen físico
El veterinario realizará un examen del perro, incluyendo la palpación de la cavidad abdominal para determinar la presencia de dolor, signos de acumulación de líquido intraabdominal y otras anomalías, y evaluará su estado general.

Métodos de diagnóstico de laboratorio
Un análisis de sangre completo y un análisis de orina pueden detectar en el animal signos de inflamación e infección, como un aumento del número de glóbulos blancos o un nivel elevado de proteína C reactiva (PCR). El análisis bioquímico de sangre puede utilizarse para evaluar la función de los órganos y detectar alteraciones típicas de la peritonitis. Para evaluar la coagulación de la sangre, se puede realizar un coagulograma al perro.
Métodos de diagnóstico instrumentales
Son prescritos por el médico y pueden ser diversos:
- Ecografía. Se utiliza para detectar cambios en los órganos abdominales y la presencia de líquido libre en la cavidad abdominal.
- Tomografía computarizada, que permite diagnosticar la presencia de tumores y formaciones quísticas en la cavidad abdominal, incluidas las parasitarias.
- Laparoscopia. Es un procedimiento invasivo en el que el veterinario introduce, a través de una pequeña incisión, una cámara endoscópica en miniatura conectada a un monitor en la cavidad abdominal del perro para evaluar visualmente el estado de los órganos o tomar una muestra de tejido para biopsia.
- Punción (punción) de la cavidad abdominal para obtener una muestra de líquido retroperitoneal; al realizar el análisis bacteriológico del exudado se puede estudiar la composición de las acumulaciones ascíticas, detectar el microorganismo patológico que causó su formación, determinar su tipo y su sensibilidad a los antimicrobianos.
- Radiografía. El estudio permite evaluar el estado de los órganos situados en la cavidad abdominal y detectar signos de infiltración.

Tratamiento
El tratamiento de la peritonitis en perros puede incluir los siguientes métodos:
- Terapia antimicrobiana. En caso de peritonitis infecciosa, para combatir el agente causante del proceso inflamatorio se puede prescribir al perro un ciclo de antibióticos en forma de fármacos para administración oral o inyecciones. Dependiendo de la sensibilidad del microorganismo patológico detectado en el examen a los fármacos, estos pueden ser Amoxicilina, Clavaseptina, Enroxil, Enroclosacina, Ciclofloxacina, Cobatan o las combinaciones Trimetoprima/Sulfanilamida y Gentam (Amoxicilina/Gentamicina).
- Desparasitación. Puede ser necesaria una terapia antihelmíntica si la inflamación del peritoneo está causada por gusanos parásitos.
- Uso de analgésicos y antiinflamatorios. En veterinaria, para aliviar el dolor y la inflamación se suelen usar Carprofeno, Firocoxib, Meloxicam, y los fármacos del grupo AINE Ibuprofeno, Naproxeno.
- Terapia de infusión: administración intravenosa en el torrente sanguíneo de una solución electrolítica salina para restaurar el equilibrio hidrosalino y mantener el sistema cardiovascular.
- Métodos reconstituyentes. Para aumentar la inmunidad, el veterinario recetará al perro vitaminas A, B, C, E, D e inmunomoduladores como Placetim, Inmunal, Ribotan, Cicloferón.
- Intervención quirúrgica. La cirugía abdominal se realiza bajo anestesia general en condiciones hospitalarias. Es necesaria para eliminar y drenar focos purulentos, limpiar y desbridar la cavidad abdominal y eliminar la causa de la peritonitis (por ejemplo, resección del órgano completamente afectado por un tumor o una perforación).

El tratamiento de la peritonitis en perros puede ser complejo y, dependiendo de cada caso concreto, requiere un enfoque individualizado. Es importante acudir al veterinario lo antes posible para diagnosticar y tratar con éxito esta enfermedad.
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