Hinchazón abdominal en perros: causas y qué hacer
La hinchazón abdominal en perros es un fenómeno frecuente. Lo que se debe hacer depende de la causa y del cuadro clínico general. El estado patológico puede ser crónico o agudo. En el primer caso, el aumento de la cavidad abdominal lleva semanas o incluso meses, y en el segundo, solo unas horas y, por lo general, se acompaña de un deterioro repentino y grave del bienestar.

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Causas fisiológicas
Las causas del estado molesto pueden ser diversas. Incluso algunas totalmente inofensivas. Entre ellas se incluyen:
- Problemas de condición física. En los últimos años, los dueños se enfrentan cada vez más a situaciones en las que el abdomen del perro se hincha debido a la obesidad. Con el sobrepeso, se observa una fuerte presión sobre las vísceras y se desarrollan alteraciones en el funcionamiento del esófago, el colon, el hígado y la vesícula biliar. Por ello, los perros con sobrepeso sufren de eructos y episodios de náuseas. Si el peso corporal del animal supera la norma, es necesario ajustar la dieta y aumentar la actividad física.
- Meteorismo. Es una formación excesiva de gases en el intestino, que se acompaña de hipo, eructos, disminución del apetito, ruidos abdominales y náuseas. Los factores principales son cualquier error en la alimentación (consumo elevado de harinas, legumbres) y la alteración de la flora intestinal, por ejemplo, tras una terapia antibacteriana. Es necesario revisar la dieta y el horario de las comidas.
- Deficiencia de actividad física. El tiempo de ocio pasivo conlleva trastornos digestivos. Los órganos internos dejan de funcionar con normalidad y se acumulan gases. Para evitarlo, es necesario pasear al animal 2-3 veces al día durante 1-2 horas.
- Embarazo. Durante dos meses, el vientre se vuelve uniformemente duro y grande. A veces, los dueños no sospechan del «estado interesante» de su mascota y acuden a la clínica veterinaria con quejas de hinchazón. No siempre es posible palpar los embriones. En ese caso, el embarazo se confirma mediante métodos de laboratorio e instrumentales.
Entre las causas más raras, pero aún relativamente inofensivas, se encuentra la aerofagia. Así se denomina la condición en la que el animal ingiere mucho aire durante la comida. El exceso de aire en el estómago hace que los demás noten cómo se hincha el vientre. El problema se soluciona fácilmente en casa. Es necesario establecer un horario de alimentación (dar de comer estrictamente a horas fijas) y evitar situaciones en las que sea posible un ayuno prolongado.
En la aerofagia, ayuda un cuenco con separadores que impide realizar degluciones rápidas y obliga a extraer las porciones de comida.
Enfermedades
Desafortunadamente, el desagradable síntoma puede ser indicio de patologías, en algunos casos mortales. En la lista se incluye:
- Enfermedad de Cushing. Es una enfermedad endocrina en la que la hipófisis deja de controlar la producción de cortisol por las glándulas suprarrenales. Su exceso provoca que el organismo funcione al límite de sus capacidades. El aumento del abdomen se debe a la debilidad muscular.
- Insuficiencia enzimática. La mascota puede tener un déficit general de enzimas digestivas o de grupos concretos. En el primer caso, el abdomen hinchado del perro estará presente de forma constante, y en el segundo, solo tras consumir ciertos alimentos. La imposibilidad de digerir y asimilar la comida provoca pérdida de peso, empeoramiento de la calidad del pelo y disminución del apetito.
- Infestaciones parasitarias. El abdomen se hincha cuando la enfermedad es prolongada y la cantidad de parásitos en el intestino se vuelve demasiado grande. Los síntomas asociados son vómitos y diarrea. De este modo, el organismo intenta eliminar toxinas. La infestación parasitaria es la causa más probable de que un cachorro tenga el abdomen hinchado.
- Obstrucción intestinal. Ante una ausencia prolongada de defecación, la presión interna aumenta, lo que puede provocar la rotura del intestino. La condición se acompaña de una intoxicación grave. Las causas comunes del problema son bolas de pelo y objetos extraños.
- Retención aguda de orina. El abdomen se hincha a medida que se acumula líquido en la vejiga y se estiran sus paredes. La condición se acompaña de intentos infructuosos de orinar, inquietud, falta de apetito, vómitos. La palpación provoca dolor.
- Peritonitis. Es una enfermedad en la que se inflama la serosa del peritoneo. Surge como resultado de una infección, rotura de vísceras y liberación de su contenido. A menudo se acompaña de ascitis.
- Ascitis. En esta patología, se acumula líquido libre en el peritoneo (sangre, pus u orina). Como resultado, el abdomen se vuelve tenso y aumenta de tamaño, como en el embarazo. Si se coloca a la mascota sobre las patas traseras, todo el líquido fluirá hacia abajo y su abdomen adoptará forma de pera. Al volver a la posición normal (sobre cuatro patas), volverá a ser redondeado.
- Vólvulo gástrico. El órgano se desplaza y se retuerce sobre su eje. Esto ocurre después de actividades con el estómago lleno. Entre los signos del vólvulo se incluyen deterioro general del estado, abdomen distendido, inquietud, náuseas, hipersalivación, cianosis o palidez de las mucosas, disminución de la temperatura corporal, debilidad. En caso de no recibir atención médica en seis horas, sobreviene la muerte.
- Inflamación del útero. En él se acumula un líquido acuoso, sanguinolento o purulento en el órgano reproductor. El aumento del abdomen tarda desde unas horas hasta una semana. La infección purulenta es la más peligrosa. En ella, la hembra rechaza la comida, vomita y bebe grandes cantidades de líquido. La falta de tratamiento puede ser mortal.
- Enfermedades oncológicas de la cavidad abdominal. Al igual que las personas, los perros son propensos a desarrollar tumores malignos y benignos. Estos alteran el funcionamiento de los órganos afectados, provocan retención de orina y heces, o simplemente crecen rápidamente y estiran la pared abdominal.
- Gastritis. Es una enfermedad en la que se desarrolla tejido fibroso en la mucosa gástrica. Los síntomas principales de la gastritis crónica son deshidratación, sed y babeo, y los de la gastritis crónica son adelgazamiento e hiporexia o anorexia. En la gastritis con secreción normal o excesiva se observan estreñimiento, y con secreción insuficiente, diarrea. La enfermedad aumenta el riesgo de vólvulo gástrico.
- Piómetra. Con la acumulación significativa de pus, el útero se distiende. La inflamación se acompaña de apatía, hipertermia. Los especialistas dividen la piómetra en abierta y cerrada. En el primer caso, parte del pus sale a través de la vagina, lo que facilita el diagnóstico. En la forma cerrada, todo el líquido permanece en el interior. Es una condición especialmente peligrosa que amenaza con una intoxicación grave y ruptura uterina.
Según las estadísticas, el abdomen se hincha con más frecuencia en animales mayores con sistema inmunológico debilitado. Estos animales necesitan revisiones preventivas de vez en cuando. En el grupo de riesgo se encuentran el pastor alemán, el caniche, el gran danés, el dóberman, el bobtail y el san bernardo.
Primeros auxilios
Lo primero que se recomienda hacer es administrar un medicamento que elimine la intoxicación (por ejemplo, carbón activado). Antes de usarlo, es importante leer atentamente las instrucciones o consultar con un veterinario. La sobredosis es inaceptable, ya que puede empeorar la situación o provocar efectos secundarios peligrosos.

Para el estreñimiento, el aceite de vaselina es eficaz, ya que ablanda las heces y facilita su expulsión a través del recto. Debe administrarse en la boca (con un poco de agua o solo). Por cada kilogramo de peso, no se debe usar más de 1 ml del producto. Realizar el procedimiento por la mañana y por la noche hasta que las heces se normalicen. A menudo, el alivio se produce en las primeras 5 horas. Una dieta de ayuno ayuda a reducir la carga sobre los órganos del tracto digestivo. Hasta la visita al veterinario, se debe privar al animal de comida. Sin embargo, debe tener acceso constante a agua fresca y limpia.
Caso urgente
A veces, la demora puede ser fatal. Las señales de alerta más alarmantes son:
- Hinchazón abdominal en el perro que dura más de 24 horas.
- Salivación excesiva.
- Vómitos más de dos veces en 24 horas, especialmente con contenido extraño.
- Hipertermia, temblores.
- Asfixia (el perro respira con dificultad, las membranas mucosas se vuelven azules).
En estos casos, es necesario visitar la clínica lo antes posible. Durante el transporte, el animal debe permanecer acostado de lado. En esa posición, durante el movimiento, los vómitos saldrán fácilmente.
A su llegada, el médico comenzará de inmediato el diagnóstico. Empezará con una conversación: hará preguntas sobre la alimentación, la frecuencia y duración de los episodios, y la presencia de síntomas asociados. Después, el especialista pasará a palpar el abdomen, medir la temperatura corporal, pesar al animal, y examinar el estado del pelaje y las mucosas. Según los datos recopilados, puede solicitar pruebas adicionales: análisis de sangre y heces, radiografía, ecografía, gastroscopia, colonoscopia. Al identificar la causa del estado patológico, el veterinario decidirá si tratar con medicamentos o mediante cirugía.

Particularidades de la alimentación en caso de trastorno del tracto gastrointestinal
El tratamiento de la flatulencia en perros incluye una dieta. Hasta la recuperación completa, se excluyen pescado, leche entera, legumbres y gachas viscosas. Se limita la cantidad de verduras. La base de la dieta es carne magra. Como tentempiés se ofrecen productos lácteos fermentados. Cualquier comida de la mesa se considera prohibida. Además, se debe controlar que el niño no le dé la comida del dueño.
En el caso de pienso preparado, se sustituyen las croquetas secas por conservas húmedas. La transición se hace gradualmente. Las novedades se eligen entre marcas que el perro ya conoce. También se introducen cambios en el régimen de alimentación. La mascota se alimenta con más frecuencia, pero en porciones más pequeñas. Durante el día, se vela por que el animal beba suficiente líquido, preferiblemente filtrado. El agua del grifo está prohibida.
No está permitido el uso autónomo de ningún suplemento alimenticio. Deben ser elegidos y recetados por un médico.
Prevención
Un cuidado adecuado de la mascota permite prevenir una serie de problemas de salud. Los especialistas recomiendan:
- No dar agua a la mascota una hora antes y después de la alimentación.
- Evitar pausas prolongadas entre comidas.
- No debe haber sobrealimentación.
- No dar comida muy fría o caliente, ni agua helada. La temperatura más adecuada es la ambiente.
- Enriquecer la dieta con alimentos ricos en fibra.
- Vigilar que el perro no recoja nada del suelo.
- Realizar oportunamente el tratamiento antipulgas y la desparasitación.
- No permitir contactos cercanos de la mascota con animales callejeros.
- No experimentar con el régimen y tipo de alimentación, no cambiar la dieta bruscamente.
- Cortar la comida en trozos pequeños.
- Examinar detenidamente los documentos de los compañeros antes del apareamiento.
Ante la pregunta de qué hacer si el perro tiene el abdomen hinchado, la respuesta es obvia: ir a la clínica. La terapia sintomática tendrá un efecto temporal y puede ser peligrosa. Por eso es tan importante realizar un diagnóstico de calidad. Al identificar las causas reales del problema, se pueden seleccionar medicamentos o procedimientos que actúen con precisión. Además, un diagnóstico y tratamiento oportunos permitirán prevenir consecuencias. Cuanto antes se acuda al veterinario, mejor.
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