Ascitis en perros: síntomas y tratamiento
En el peritoneo de los seres humanos y de muchos animales hay una pequeña cantidad de trasudado, un líquido que sirve de amortiguador para los órganos internos, protegiéndolos de vibraciones y golpes. La hidropesía, o ascitis, es una afección en la que la cantidad de este derrame líquido es tan grande que comprime los órganos, alterando su funcionamiento. La ascitis en perros suele ser síntoma de una enfermedad grave y puede resultar mortal. Esta situación es motivo para acudir de urgencia a una clínica veterinaria.

Causas del desarrollo
El exceso de líquido dentro del peritoneo del perro puede acumularse por diferentes motivos: por extravasación de la fase líquida de la sangre o la linfa a través de las paredes de los vasos, por alteración del flujo sanguíneo a través de la vena hepática o la vena cava, por desequilibrio del metabolismo hidrosalino o por fenómenos de estasis.
Entre las enfermedades que pueden provocar el desarrollo de hidropesía se encuentran:
- Traumatismos cerrados del peritoneo (contusiones, conmociones). En este caso, el trasudado se filtra de los vasos sanguíneos y linfáticos dañados.
- Peritonitis. Una situación potencialmente mortal en la que la acumulación de líquido provoca la inflamación de la membrana peritoneal interna.
- Hipoalbuminemia (nivel bajo de albúmina en sangre). La alteración de la composición de proteínas en el suero sanguíneo provoca edema tisular y extravasación a través de las paredes de los vasos.
- Patologías hepáticas. La causa de la ascitis en la cirrosis o en la degeneración hepática por obesidad grave es el aumento de presión en el sistema venoso debido al exceso de iones de sodio y agua en el organismo.
- Enfermedades renales. Los riñones débiles no pueden procesar y eliminar adecuadamente la orina del organismo, lo que provoca el desarrollo de ascitis.
- Insuficiencia cardíaca grave. La causa de la hidropesía es la estasis sanguínea, por la que los componentes líquidos de la sangre se extravasan desde los vasos hacia la cavidad abdominal.
- Neoplasias malignas o benignas. Los tumores de cualquier etiología localizados en la cavidad abdominal suelen cursar con alteraciones del drenaje linfático, lo que provoca la «extravasación» de parte de la linfa desde los vasos hacia la cavidad peritoneal.
- Exceso de sodio o calcio en la alimentación del animal. Las causas del desarrollo de hidropesía abdominal son las mismas que en las patologías hepáticas: alteración del equilibrio hidrosalino.
- Infestaciones parasitarias masivas. Algunos tipos de helmintos, en particular los gusanos hepáticos, pueden provocar el desarrollo de ascitis en perros.

Síntomas
Aunque el abdomen del perro puede aumentar de volumen durante el embarazo, la obesidad o la flatulencia, determinar la presencia de ascitis no es difícil. Al cambiar de postura, el vientre ascítico «se desparrama», como una burbuja de agua, hacia el lado del desplazamiento del cuerpo, y si se levanta al animal por las patas traseras, adopta forma de pera.
Otros síntomas de la ascitis pueden ser:
- disnea intensa incluso con poco esfuerzo físico;
- taquicardia (pulso acelerado);
- pérdida de actividad;
- el perro se mueve lenta y cuidadosamente, como si temiera agitar el abdomen lleno de trasudado, y se sienta en una postura forzada e incómoda;
- disminución del apetito;
- aumento de la sed, a veces micción frecuente;
- color cianótico de las mucosas (debido a la falta de oxígeno);
- en caso de afectación hepática puede observarse vómito.

¡Atención! Dado que puede haber muchas causas de ascitis y los métodos para eliminarlas pueden diferir radicalmente, el tratamiento del perro con ascitis debe ser realizado por un veterinario. Intentar tomar cualquier medida por su cuenta significa arriesgar la vida de su mascota.
Diagnóstico
El diagnóstico preliminar de ascitis en perros lo realiza el veterinario durante la exploración y palpación del abdomen. Si hay poca cantidad de líquido, se puede confirmar su presencia mediante ecografía o radiografía: el trasudado crea en la radiografía un efecto de «vidrio esmerilado», volviéndola borrosa.
Para determinar la causa del desarrollo de la ascitis abdominal, se pueden utilizar:
- análisis clínicos y bioquímicos de sangre;
- análisis de orina;
- radiografía de la cavidad abdominal y/o torácica;
- ecocardiografía (ecografía del corazón).
Uno de los métodos más informativos para determinar las causas de la acumulación de líquido ascítico es el análisis citológico y bacteriológico del trasudado. Se obtiene perforando la pared abdominal con una jeringa especial; el procedimiento se denomina abdominocentesis, es completamente seguro y se realiza con anestesia local. A menudo, la punción de la cavidad abdominal proporciona la clave para identificar la enfermedad que causó la ascitis.
Por ejemplo, en la insuficiencia cardíaca o en presencia de un tumor en la cavidad peritoneal se observa un nivel alto de proteínas totales, mientras que en la cirrosis hepática y enfermedades infecciosas se produce su disminución. Un nivel elevado de bilirrubina en el derrame puede ser un signo de patología de la vesícula biliar o del intestino. En la peritonitis, casi siempre se observa una alta concentración de glucosa en el líquido ascítico.

Tratamiento
Si la cantidad de líquido ascítico en la cavidad abdominal del perro es grande y ejerce presión sobre los órganos, se realiza una extracción de emergencia del trasudado mediante punción (perforación de la cavidad abdominal). La abdominocentesis terapéutica suele proporcionar una mejora significativa en el estado del perro, pero sirve exclusivamente como método de tratamiento sintomático: sin eliminar la causa de la ascitis, el trasudado se volverá a acumular en la cavidad abdominal. Las principales medidas terapéuticas las desarrolla el veterinario según el tipo de enfermedad subyacente.
Si la causa de la ascitis es una lesión hepática, se prescriben al perro medicamentos que activan el flujo biliar (Alocol, Colenzim), glucocorticoides sistémicos, enzimas y vitaminas del grupo B. En patologías renales se pueden prescribir antiespasmódicos (Veracol, No-shpa, Vetalgin, Meditin). En caso de insuficiencia cardíaca se usan Cordiamin, Sulfocamphocaine o Cafeína. En enfermedades infecciosas se prescribe al animal un curso de antibioticoterapia.
Casi siempre en el tratamiento de la ascitis se usan fármacos que aumentan la velocidad de excreción de orina (diuréticos): Furosemida, Diclotiazida o Diacarb. Y si se detecta deshidratación en el animal (fenómeno también frecuente en la hidropesía), se aplica terapia de infusión. Se colocan al perro goteros con soluciones isotónicas de Trisol o Ringer-Locke.
Medidas adicionales para eliminar la hidropesía en perros son la reducción de la actividad física (para no sobrecargar el corazón) y una dieta sin sal con bajo contenido en grasas. Los componentes principales de la ración deben ser carne magra, papillas y verduras cocidas. Si su perro está acostumbrado a alimentos preparados, se debe dar preferencia a mezclas altas en proteínas; los veterinarios recomiendan alimentos terapéuticos de las marcas Acana, Royal Canin, Orijen.

Cabe saber. El pronóstico de la ascitis en perros es favorable solo si se logra tratar la enfermedad subyacente; si la hidropesía se acompaña de oncología o cirrosis en fase terminal, la terapia sintomática solo puede aliviar el estado del animal.
Prevención
No existen métodos específicos de prevención de la ascitis abdominal en perros. Las medidas preventivas para evitar el desarrollo de hidropesía incluyen la detección y el tratamiento oportunos de las enfermedades que pueden provocar la acumulación de líquido en el espacio intraabdominal.
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