Vólvulo intestinal en perros
Entre todas las manifestaciones patológicas en perros, una de las más peligrosas es el vólvulo intestinal. El peligro radica en que los síntomas se desarrollan muy rápidamente, el estado del animal empeora bruscamente y conduce inevitablemente a la muerte si no se proporciona asistencia médica en las primeras etapas. Las estadísticas muestran que el riesgo de esta patología depende del tamaño de la raza: los ejemplares grandes la padecen con mucha más frecuencia en comparación con los pequeños. En la zona de riesgo se encuentran varios pastores alemanes, Bullmastiffs, Grandes Daneses, Labradores y otras razas cuyo peso supera los 40 kg.
Para detectar a tiempo la causa de la enfermedad y brindar ayuda a la mascota, el dueño debe conocer los signos del vólvulo intestinal y saber identificarlos en etapas tempranas.

Contenido
- 1 Causas
- 2 Síntomas principales
- 3 Es importante recordar que la asistencia urgente en caso de vólvulo intestinal puede salvar a la mascota durante las primeras 7-8 horas desde la aparición de los primeros síntomas.
- 4 Diagnóstico en la clínica
- 5 Tratamiento
- 6 Intervención quirúrgica
- 7 Cuidado adecuado del perro
Causas
Hasta la fecha, los veterinarios y cinólogos no han llegado a un consenso sobre la causa exacta por la cual se produce un desplazamiento del estómago y los intestinos en los perros con respecto a su posición normal. Sin embargo, se han identificado una serie de factores que aumentan significativamente el riesgo de desarrollar esta condición extremadamente peligrosa:
- Lesiones en la zona abdominal — tanto con daño tisular como golpes comunes, caídas y contusiones graves.
- Cambios hormonales y alteraciones en el organismo que reducen la elasticidad de músculos y ligamentos (incluidos el embarazo y el período de lactancia de los cachorros).
- Actividad física excesiva inmediatamente después de comer — juegos activos, carrera y entrenamiento.
- Situaciones estresantes: ruidos fuertes, explosiones, viajes en coche, separación prolongada del dueño y otras experiencias intensas.
- Régimen de alimentación inadecuado. Se considera especialmente peligrosa la alimentación única al día, en la que el perro ingiere un volumen demasiado grande de comida y lo traga casi sin masticar.
- Alimentación de mala calidad e inapropiada — uso de productos en mal estado o alimentos no destinados a perros.

- Cualquier enfermedad del aparato digestivo de naturaleza infecciosa, tumoral o congénita (úlcera, cáncer, duodenitis, patología del desarrollo del mesenterio, etc.).
- Pertenencia a razas grandes que son propensas al vólvulo intestinal.
- Herencia. Las estadísticas muestran que en la descendencia de aquellos padres que padecieron una patología similar, la probabilidad de desarrollar la enfermedad aumenta varias veces.
Síntomas principales
Todos los síntomas que acompañan al vólvulo intestinal se manifiestan muy rápidamente. Pueden aparecer todos juntos o por turnos en orden caótico. A veces algunos de ellos desaparecen. Los primeros síntomas son perceptibles al cabo de una o dos horas después de la alteración de la digestión normal.
La gravedad de los signos depende en gran medida de qué parte del sistema digestivo esté afectada, pero solo un veterinario altamente cualificado puede determinarlo con precisión. Para el dueño, los siguientes síntomas deben ser una señal de acción urgente:
- Aumento del abdomen. A menudo ocurre justo después de comer o de realizar esfuerzo físico. La pared abdominal se vuelve tensa, el aumento de tamaño es visible en la inspección visual normal y se siente al palpar.
- Aparecen todos los signos de que el perro sufre un dolor intenso: las patas traseras están en tensión, pueden temblar, a la mascota le cuesta mantenerse de pie, y después de tumbarse, las extremidades traseras están estiradas y los dedos mantienen el tono. El animal puede cambiar de posición inquietamente para reducir el dolor. A veces, debido al dolor intenso, puede producirse un shock doloroso, que en algunos casos se manifiesta como apatía.

- Se inicia el reflejo de vómito, por lo que a menudo se observan vómitos periódicos intensos. En el caso de que la parte superior del estómago se encuentre comprimida, en lugar de vómito puede salir espuma. A veces solo se aprecian arcadas periódicas que no producen resultado. Esto provoca estancamiento del vómito en el tracto gastrointestinal.
- Disminuye la temperatura, las mucosas se vuelven pálidas, puede producirse pérdida de conciencia.
- La respiración se altera. Esto puede manifestarse como respiración entrecortada, que a veces se detiene y se reanuda con esfuerzo; en ocasiones se observa disnea intensa. Debido al aumento del estómago, el diafragma sufre una fuerte presión, lo que impide que los pulmones se expandan completamente, provocando una insuficiencia respiratoria grave.
- El proceso necrótico puede provocar el inicio de la sepsis.
- El perro no defeca durante un largo período debido a la alteración de la estructura de las asas intestinales.
- No son infrecuentes las complicaciones cardíacas en forma de arritmia.
Es importante recordar que la asistencia urgente en caso de vólvulo intestinal puede salvar a la mascota durante las primeras 7-8 horas desde la aparición de los primeros síntomas.
Diagnóstico en la clínica
Para diagnosticar correctamente el vólvulo intestinal, se requiere un trabajo rápido y coordinado del personal de la clínica. En la primera etapa se realiza una conversación con el dueño para establecer el momento de aparición de los primeros signos y sus causas probables.
Todas las acciones posteriores están dirigidas a determinar con qué enfermedad exactamente se enfrentan los especialistas, ya que las manifestaciones externas son casi idénticas para dos tipos de patologías: el vólvulo y la dilatación gástrica. Para determinar con precisión la causa del malestar del perro, se utiliza la intubación gástrica.

La sonda se selecciona según el tamaño de la mascota. Si la sonda de examen penetra fácilmente en la cavidad estomacal y al mismo tiempo salen gases, significa que los médicos se enfrentan a una dilatación. Si no se puede realizar esta maniobra, surge la sospecha de una torsión intestinal. Para confirmar la sospecha, se envía a la mascota a una radiografía abdominal, que ayuda a dar un diagnóstico preciso.
Tratamiento
Solo es posible salvar a un perro con torsión intestinal mediante una cirugía abdominal. El tratamiento se realiza en varias etapas:
- Se administran hormonas esteroides, sustancias antiespasmódicas y analgésicos;
- Se aplica sedación y se administran medicamentos para suprimir las náuseas;
- Según sea necesario, se realiza una punción de la cavidad estomacal a través del peritoneo con una aguja quirúrgica larga, lo que ayuda a eliminar el exceso de gas y reducir la presión sobre la cavidad abdominal;
- Se realiza una intervención quirúrgica para recolocar el estómago en su posición correcta y eliminar las masas de alimentos estancadas

- si se detectan áreas necrosadas del estómago, se extirpan, y a veces es necesario extirpar también el bazo;
- la cavidad estomacal se lava minuciosamente con suero fisiológico;
- En la última etapa, se sutura una parte del estómago a la pared abdominal para evitar un nuevo desplazamiento.
Tras la cirugía, el perro permanece en la clínica durante varios días, donde se vigila su estado las 24 horas. El primer día no se permite la alimentación; se pueden administrar soluciones nutritivas por vía intravenosa. Inmediatamente después de la operación se inician las inyecciones de antibióticos, que continúan durante un tiempo después del alta.
La mayoría de las cirugías de torsión intestinal realizadas a tiempo ofrecen buenos resultados y permiten al animal llevar una vida normal después de la recuperación.
Intervención quirúrgica
Primero se induce a la anestesia general al animal, tras lo cual el cirujano procede a las siguientes acciones:
- Se realiza una incisión en la línea alba del abdomen cerca del área afectada, luego se introduce una aguja en la herida para eliminar los gases acumulados.
- En ausencia de focos de necrosis, las asas intestinales se desenredan con cuidado, y si hay áreas necrosadas, se extirpan y se suturan los tejidos sanos.
- Se lava el tracto digestivo mediante una sonda con una solución antiséptica.
- Se realiza la sutura de los ligamentos debilitados del estómago e intestinos para reducir el riesgo de una nueva torsión.
- Si es necesario, se realiza una extirpación del bazo, ya que en él pueden acumularse toxinas y productos de degradación de tejidos.
- Para finalizar la operación, se suturan los bordes de la herida.
Cuidado adecuado del perro
El cuidado adecuado del perro, establecido desde una edad temprana, se considera la forma más fiable de prevenir problemas de salud, incluida la torsión intestinal.
El régimen juega un papel fundamental: la mascota debe tener un horario estable de comidas y paseos, que se cumpla a diario. Normalmente, primero se pasea al perro y luego se le da de comer, repitiendo esta rutina por la mañana y por la noche. Entre comidas no se recomienda ofrecer golosinas al animal, ya que esto genera un comportamiento alimentario incorrecto. Como resultado, el perro puede empezar a comer con demasiada avidez, lo que es una de las causas comunes de la torsión gástrica.
No menos importante es la calidad de la alimentación: el pienso debe ser completo, equilibrado y adecuado a la edad y raza del perro. También es necesario respetar el tamaño de ración recomendado, ya que la sobrealimentación aumenta el riesgo de desarrollar una torsión intestinal.
Vídeo de un veterinario sobre la torsión intestinal en perros:
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