Pioderma en gatos: síntomas y tratamiento

Los gatos sufren a menudo de piodermia, que se desarrolla como resultado de un debilitamiento del sistema inmunitario y la entrada de bacterias patógenas en el organismo. La enfermedad se acompaña de síntomas generales: picazón intensa, erupciones, formaciones ulcerosas y pérdida de pelo. El tratamiento es de carácter integral; para la recuperación de la mascota, junto con los signos de la pioderma, es necesario eliminar la causa subyacente de la enfermedad.

Causas de la enfermedad

La piodermatitis es una patología secundaria que se suma al problema principal como resultado de una infección bacteriana. Existen varias variedades de la enfermedad:

  • profunda, que penetra en las capas profundas de los tejidos musculares;
  • generalizada o focal, con una extensión amplia o limitada;
  • superficial, que afecta a la capa superior de la epidermis.

Gato naranja y blanco

En esencia, la enfermedad es una forma de dermatitis, cuyos desencadenantes son las siguientes causas:

  1. Enfermedad atópica. Es provocada por un alérgeno y causa inflamación de la pioderma (la piel). La acción del alérgeno provoca una reacción defensiva del organismo. Como resultado, se forma un foco de inflamación, la barrera protectora se debilita y las bacterias se multiplican más rápidamente en la zona afectada.
  2. Problemas de inmunidad. El tratamiento con medicamentos que reducen la inmunidad, así como las formas congénitas de inmunodeficiencia, debilitan significativamente la defensa natural, ayudando a que la infección patógena penetre en el organismo.
  3. Picadura de pulga, mosquito, garrapata. La piodermia aparece después de un rascado activo, que también permite que las bacterias se establezcan en los lugares de los arañazos.
  4. Traumatismo. Una herida no tratada con desinfectantes puede convertirse en una puerta abierta para la infección bacteriana.
  5. Dieta inadecuada. Una alimentación desequilibrada debilita el organismo y reduce la barrera protectora de la piel.

Se ven afectados el cuerpo del animal, las orejas y las almohadillas de las patas. Dependiendo de la forma de la patología, la extensión de la lesión varía, pero la sintomatología en la mayoría de los casos sigue siendo similar.

Cuadro clínico

Los signos principales son pronunciados y se manifiestan en un contexto de debilidad causada por la piodermatitis o la enfermedad primaria:

  1. Picazón, enrojecimiento de la piel. El animal se rasca activamente, se arranca el pelo con los dientes, se lame la piel.
  2. El pelo en la zona afectada se cae, la piel se enrojece y se vuelve fina.
  3. Se forman úlceras, es posible la aparición de pústulas, pero su presencia no es obligatoria. A medida que sale el pus, las úlceras se cubren de costras.
  4. El malestar general provoca una disminución de la sed y pérdida de apetito.
  5. En caso de que la patología se vuelva crónica, se produce un cambio en el color de la piel.

Zona afectada en la cabeza del gato

La sintomatología se asemeja mucho a la enfermedad de Dühring propia del ser humano, con erupciones características en forma de pápulas y úlceras. Si el animal presenta signos similares, es necesario someterse a un examen en una clínica veterinaria e iniciar el tratamiento.

Diagnóstico de la piodermia

El examen comienza con una inspección visual de la mascota y la descripción del cuadro clínico por parte del dueño. Dependiendo de las indicaciones, el veterinario puede prescribir los siguientes procedimientos:

  1. Citología — estudio de laboratorio de la estructura celular dirigido a detectar cambios.
  2. Análisis microbiológico — se realiza un cultivo del material en un medio que favorece la rápida multiplicación de las bacterias.
  3. Biopsia — extracción de una muestra de tejido para estudiar la posible naturaleza de la enfermedad. La prueba ayuda a detectar patologías autoinmunes y formaciones malignas.

Además de los análisis mencionados, es posible que se remita a otros procedimientos que ayuden a determinar la causa primaria.

Tratamiento profesional

Para eliminar el cuadro clínico y la causa de la patología, se aplica una terapia combinada. Generalmente se recomienda:

  1. Antibióticos en forma de pomadas para uso tópico y comprimidos para administración oral. El tratamiento dura varias semanas.
  2. Se recetan antifúngicos cuando la causa de los síntomas es una infección por hongos. Los fármacos en aerosol se prescriben para tratar las zonas cutáneas dañadas, y los comprimidos para administración oral.
  3. Para reducir el picor, eliminar el enrojecimiento de la piel y acelerar la cicatrización de las úlceras, se recomienda administrar al animal antihistamínicos o esteroides.

Gato cerca del veterinario

Los veterinarios normalmente no aprueban el uso de remedios caseros, por lo que las decocciones e infusiones de hierbas medicinales solo se emplean con autorización del veterinario tratante:

  1. Se extrae el jugo de las hojas de aloe arborescente y se mezcla con agua tibia. Se aplican compresas 1 o 2 veces al día.
  2. Se ralla patata cruda con un rallador fino. La pasta se coloca en una gasa doblada en forma de bolsita. Se aplica sobre la zona purulenta durante 1-1,5 horas.
  3. Se vierte un vaso de agua hirviendo sobre 1 cucharada sopera de milenrama seca. Pasados 30 minutos, se cuela la infusión y se aplica sobre las úlceras 2 o 3 veces al día.
  4. Se machacan las raíces secas de bardana mayor y se mezclan con la misma cantidad de vaselina. Se utiliza la pomada para tratar los forúnculos 1 o 2 veces al día.

El uso de remedios caseros puede provocar una reacción alérgica y empeorar el estado del animal. Además, la mascota puede lamer el medicamento improvisado o la pomada farmacológica de la piel, por lo que es necesario cubrir las compresas con vendas y usar un collar isabelino para que el gato no pueda alcanzar la zona tratada.

Cuidados domésticos

Normalmente, el tratamiento de la pioderma dura al menos 2 semanas, aunque a veces se prolonga durante varios meses. La terapia de los gatos se realiza en casa. Por lo tanto, es importante crear las condiciones óptimas para una pronta recuperación de la mascota:

  1. Es recomendable cepillar cuidadosamente el pelaje para permitir la circulación del aire en la piel y prevenir irritaciones.
  2. Para el baño, es mejor usar champús profesionales que aumenten la protección de la piel.
  3. Si hay indicación, se deben aplicar productos antiparasitarios para evitar los riesgos de infestación de insectos, prevenir la irritación y la aparición de una nueva infección.
  4. Conviene modificar la dieta, hacerla más equilibrada y eliminar los alimentos con alérgenos.

Es mejor no molestar al animal, limpiar el colchón con más frecuencia y garantizar el libre acceso al agua y al comedero.

Persona con gato

A qué conduce una pioderma no tratada

La enfermedad causa una molestia considerable en los animales. En ausencia de terapia profesional, pueden desarrollarse consecuencias graves relacionadas con el daño y la putrefacción de la piel, con posibilidad de infección adicional. Las bacterias, al multiplicarse activamente, liberan toxinas. Como resultado, el gato estará constantemente expuesto a una intoxicación que debilita su sistema inmunológico y facilita la entrada de otros microorganismos infecciosos. Además, la pioderma indica la presencia de problemas de salud graves en el gato que no deben ignorarse.

Para reducir los riesgos de pioderma, es necesario proporcionar a la mascota una alimentación equilibrada, no ignorar los pequeños arañazos y heridas: deben tratarse siempre con una solución desinfectante. Es necesario limpiar la casa con más frecuencia y cambiar el agua potable a diario. Se recomienda recurrir periódicamente al acicalamiento y evitar el contacto con alérgenos. Al menos una vez cada seis meses conviene examinar al gato para prevenir la patología o iniciar un tratamiento oportuno.

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