Cómo debe ser la nariz de un perro sano
Las mascotas no pueden decirle que se sienten mal. Pero usted, como dueño atento, siempre puede notarlo por distintos signos. Uno de los principales indicadores del estado de salud del perro es el estado de la mucosa nasal.
La mucosa puede estar seca o húmeda, caliente, templada o fría, limpia, con úlceras o heridas. Todas estas alteraciones indican que las funciones de este órgano no se realizan plenamente, y la causa puede ser tanto patológica como debida a condiciones externas.

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Hocico en estado normal
En el perro, a diferencia del ser humano, la mucosa no solo se encuentra dentro de los orificios nasales, sino también en la superficie del órgano olfativo. En ella hay una gran cantidad de glándulas pequeñas que secretan continuamente un moco. Esta lubricación cumple una función importante: favorece la percepción y potenciación de todos los olores que rodean al animal. Como es sabido, para el perro el olfato es el sentido más importante, mediante el cual la mascota se orienta en el mundo que le rodea, por lo que la pérdida de esa capacidad se refleja en su comportamiento general.
Para que la humedad se mantenga en el nivel adecuado, el hocico debe estar moderadamente fresco. Cuando su temperatura aumenta, la mucosa se seca más rápido de lo que tarda en producirse una nueva secreción.
Excepciones a la regla
Aunque se considera normal que el hocico esté húmedo y fresco, hay casos en los que una sequedad temporal no indica una posible enfermedad grave.

Si la sequedad aparece por primera vez, es importante prestar atención a los siguientes factores:
- Tras un sueño prolongado, el hocico suele estar más caliente y seco de lo habitual. Esto desaparece a los pocos minutos de despertarse.
- Alergia. La causa más frecuente de reacciones alérgicas en los perros domésticos es el comedero fabricado con plástico u otros materiales. La opción óptima es un cuenco de acero inoxidable, que prácticamente nunca provoca alergias.
- En los días más calurosos, el aire se vuelve demasiado seco, lo que afecta tanto a las mucosas de los perros como a las de las personas. La molesta sensación desaparecerá rápidamente tras limpiar el hocico con agua o una solución débil de caléndula.
- A veces aparece una humedad insuficiente debido a un traumatismo. No tiene por qué ser visible externamente, pero si el perro se golpea el hocico, el funcionamiento de las glándulas puede alterarse temporalmente y luego restablecerse por sí solo.
- Tras un fuerte agotamiento físico, el estado de la mucosa puede empeorar, pero tan pronto como el animal descanse, todos los indicadores volverán a la normalidad.
- Las preocupaciones morales y el estrés afectan a los perros tanto como a sus dueños. La causa de la sequedad nasal suele ser el miedo, la separación de algún miembro de la familia u otros problemas caninos. Durante la mudanza de un cachorro a un nuevo hogar, este cuadro se considera típico. Todo se restablecerá una vez que termine el período de adaptación y la mascota se acostumbre al nuevo lugar de residencia.
En todos los casos mencionados, en un perro sano, el estado de la nariz se vuelve normal en poco tiempo después de eliminar el factor irritante.

Hocico frío
Una superficie demasiado fría del lóbulo nasal puede ser un signo de una disminución significativa de la temperatura corporal del animal. El resto de la superficie del cuerpo está cubierta de pelo, por lo que la nariz da una idea de la frescura de la piel.
Puede haber varias causas de este fenómeno:
- hipotermia;
- resfriado o virus;
- problemas graves en el funcionamiento de los órganos internos.
En este caso, las principales señales que indican que es necesario llevar al perro urgentemente a un especialista son:
- ojos apagados o llorosos;
- encías pálidas;
- superficie fría de las orejas;
- sibilancias.

Caliente y seco
Una temperatura demasiado alta de la mucosa nasal casi siempre se combina con sequedad. Este síntoma siempre indica una enfermedad que causa fiebre. Las causas pueden ser una patología infecciosa o una lesión significativa, así como un proceso inflamatorio. En primer lugar, es importante asegurarse de que el perro no sufra un golpe de calor.
Es necesaria una visita inmediata al veterinario cuando la nariz caliente y seca se combina con los siguientes síntomas:
- debilidad, letargo y un tiempo de sueño más prolongado de lo habitual;
- sed constante;
- disminución del apetito;
- aumento de la irritabilidad y agresividad;
- el perro trata de esconderse en un lugar apartado donde nadie lo moleste;
- trastornos intestinales evidentes (diarrea, vómitos);
- hinchazón nasal;
- ampollas y descamación en la mucosa;
- estornudos frecuentes y tos en accesos, secreción nasal;
- voz ronca.
Sería bueno poder medir la temperatura del perro. Los valores de este parámetro difieren según la edad y el tamaño del perro, y también cambian en las hembras gestantes o lactantes. Lea sobre qué temperatura se considera normal en los perros.

Primeros auxilios
Al detectar una nariz caliente y seca en el animal, es necesario identificar la causa subyacente. Esto puede hacerse de manera competente en una clínica veterinaria. No se descarta que, además del examen visual, sea necesario realizar análisis.
Pero hasta que el perro llegue a la clínica, su estado puede aliviarse con medidas básicas. Para ello, hay que seguir estos consejos:
- proporcionar a la mascota acceso constante al agua;
- en caso de alergia, eliminar todas las plantas con flores del hogar;
- en invierno, lubricar la mucosa nasal con algodón humedecido en agua o en una solución salina suave;
- aplicar en el lóbulo nasal una pomada a base de extracto de caléndula o jugo fresco de aloe.
El dueño debe recordar que no se debe administrar ningún medicamento al animal antes de ser examinado por un especialista: esto podría alterar el cuadro general de la enfermedad o afectar a los análisis que se prescriban para buscar la causa.
El estado de la nariz es el parámetro principal con el que es fácil controlar los cambios que se producen en el perro, por lo que debe controlarse periódicamente, comparándolo con la normalidad de un perro sano. Mediante su observación se pueden detectar rápidamente el inicio de procesos patológicos y proporcionar a la mascota los primeros auxilios de manera oportuna.
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