Estreñimiento en gatos: qué hacer y cómo ayudar
El estreñimiento es uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrenta casi todo dueño de un gato. La responsabilidad recae a menudo en el propietario. Por lo general, el estreñimiento en los gatos se debe a trastornos funcionales del tracto gastrointestinal provocados por errores en el cuidado del animal, y con menos frecuencia es un síntoma concomitante de una enfermedad más grave. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la defecación dificultosa en el gato responde bien al tratamiento. Lo más importante es reconocer a tiempo los primeros signos de la afección. Por ello, aunque ahora su mascota no tenga problemas de deposición, hay que estar preparado. Así no se sentirá perdido cuando surja el problema y podrá prestar rápidamente los primeros auxilios.

Contenido
El peligro del estreñimiento
Existen varias consecuencias negativas e incluso peligrosas:
- Intoxicación del organismo. Las heces se forman como resultado del procesamiento del bolo alimenticio en diferentes partes del sistema digestivo y están compuestas por sustancias tóxicas e innecesarias para el organismo. La defecación es el proceso natural de liberación del cuerpo de estas sustancias. Si se produce un fallo en el sistema y las heces no abandonan el organismo a tiempo, las sustancias de desecho comienzan a reabsorberse a través de las paredes intestinales hacia la sangre, lo que provoca intoxicación, crea riesgo de desarrollo de neoplasias y, más adelante, si la enfermedad se vuelve crónica, puede conllevar la muerte de la mascota.
- Distensión de las paredes intestinales. Las heces acumuladas en el intestino distienden sus finas y elásticas paredes y ejercen presión sobre otros órganos de la cavidad abdominal. La compresión prolongada por parte del intestino lleno puede provocar procesos distróficos y necróticos en órganos y tejidos.
- Alteración de la capacidad de absorción del intestino. Cuanto más dura el estreñimiento en el gato, peor se ve afectada la capacidad de absorción de nutrientes del intestino. La mascota empieza a rechazar la comida, se debilita, pierde peso y no recibe las vitaminas y oligoelementos esenciales.
- Riesgo de aparición de peritonitis. A pesar de su suficiente elasticidad, durante un estreñimiento prolongado las paredes intestinales pueden no soportar la distensión y romperse. Como resultado, las heces pueden llegar a la cavidad abdominal y provocar el desarrollo de peritonitis. Si esto ocurre, para evitar la muerte del animal es necesario acudir lo antes posible a una clínica veterinaria.

Causas principales
El primer paso para curar a su querido amigo peludo es determinar la causa del estreñimiento. Esto ayudará a decidir los métodos de tratamiento y, si es posible, evitar que el problema reaparezca en el futuro.
- Errores en la alimentación. Comida demasiado fría o demasiado caliente, horarios irregulares, dieta monótona, dar a la mascota alimentos prohibidos, por ejemplo, huesos, falta de fibra; todo esto afecta negativamente la actividad del tracto gastrointestinal del gato.
- Alteración del régimen de bebida. Por falta de humedad, las heces se vuelven secas y duras y avanzan mucho peor por el intestino.
- Estilo de vida sedentario. Si el animal permanece principalmente tumbado y no es propenso a juegos activos, el peristaltismo intestinal se ralentiza con el tiempo, lo que provoca estreñimiento. Este factor afecta especialmente a los individuos mayores y embarazadas, así como a los animales con sobrepeso y problemas articulares.
- Estrés. El cambio del entorno habitual, la agresión por parte de los dueños u otros animales, el destete, las operaciones y muchos otros factores de estrés afectan negativamente a la psique del animal y a su salud física. El estrés se refleja principalmente en la frecuencia y calidad de las deposiciones.

- Cuerpo extraño, bola de pelo o acumulación de helmintos. La obstrucción mecánica del lumen intestinal se observa a menudo en gatos al tragar huesos, cabezas de pescado u objetos duros. En casos avanzados de helmintiasis, la obstrucción intestinal puede ser causada por una gran acumulación de parásitos. Otra causa frecuente de estreñimiento en gatos es la ingestión de pelo. Si el animal no consigue expulsar el pelo del estómago, la bola avanza por el tracto gastrointestinal y puede obstruir el intestino.
- Enfermedades. Trastornos hormonales, pancreatitis, tumores, obesidad, distrofia, procesos inflamatorios en el tracto gastrointestinal: estas y muchas otras enfermedades a menudo se acompañan de estreñimiento. En algunos casos, el retraso en la defecación se explica por el hecho de que el proceso de defecación produce un fuerte dolor al gato, como, por ejemplo, en la inflamación de las glándulas paraanales o del recto.
- Consecuencia de la esterilización. La cirugía con anestesia puede causar una disfunción intestinal temporal. Por lo general, el estreñimiento desaparece por sí solo en unos días después de la intervención quirúrgica. Si el problema persiste, es mejor consultar a un médico y comprobar si se han formado adherencias.
- Medicamentos. El estreñimiento y otros trastornos gastrointestinales en gatos son a menudo un efecto secundario de la toma de antibióticos, diuréticos, antihelmínticos y antihistamínicos.
- Cambios relacionados con la edad. Con la edad, la función motora del intestino se debilita, lo que provoca problemas de defecación.
- Falta de cuidado materno (en gatitos). A diferencia del intestino de los adultos ya formados, el delicado intestino del gatito necesita estimulación adicional del peristaltismo para una evacuación más eficaz. Con este fin, la gata lame el vientre de su cría recién nacida: esto activa el funcionamiento de su tracto gastrointestinal y favorece la progresión de las heces. En ausencia de una adecuada atención materna, es muy posible que el pequeño sufra estreñimiento.
- Bandeja sanitaria descuidada o mal olor del sustrato. A veces, el estreñimiento felino se debe a que la mascota, por una u otra razón, no le gusta su lugar de evacuación. Puede deberse a una higiene insuficiente de la bandeja, a una textura nueva y desacostumbrada del sustrato (por ejemplo, antes era de madera y ahora mineral) o a su olor. Los gatos son muy cautelosos con los aromas desconocidos, y los fabricantes suelen añadir fragancias fuertes a los sustratos. Por lo tanto, procure comprar al gato un sustrato del mismo tipo y, preferiblemente, con olor neutro, para no causarle un estrés adicional.

Síntomas
Existen varios signos principales de estreñimiento en gatos y gatas que deben alertar al dueño.
En primer lugar, es la ausencia prolongada de defecación. El signo más fiable y evidente del problema. La frecuencia de las deposiciones depende de la edad de la mascota:
- gato adulto: 1 vez cada 1-1,5 días;
- gatito: 2 veces al día;
- animal anciano: 1 vez cada 2 días.
La ausencia de deposiciones en el gato durante 3 o más días debe ser motivo de preocupación.
También pueden producirse cambios en el aspecto de las heces. Las heces de un animal sano tienen forma alargada, color marrón oscuro y consistencia blanda. Las desviaciones de la normalidad incluyen color anormal, presencia de impurezas, heces líquidas, heces demasiado secas en forma de bolitas o heces en forma de cinta fina, lo que puede indicar la presencia de una neoplasia en la cavidad abdominal o en el intestino.

Además, hay que prestar atención a:
- Disminución de la actividad, letargo de la mascota. El animal duerme mucho y pasa la mayor parte del tiempo tumbado.
- Aumento de la temperatura debido a la intoxicación del organismo.
- Disminución o falta de apetito. Al desarrollar una obstrucción intestinal, la mascota rechaza completamente la comida.
- Náuseas y vómitos.
- Abdomen hinchado y sensación dolorosa a la palpación, acompañados de maullidos característicos o incluso gritos.
- Endurecimiento en la zona abdominal. Se trata de una sección del intestino llena de heces.

Qué hacer si el gato tiene estreñimiento
Si es necesario resolver el problema de urgencia, los supositorios rectales acudirán al rescate. Los supositorios laxantes rectales con glicerina para humanos también son eficaces en animales. Para un gato, será suficiente medio supositorio. Corte el supositorio a lo largo e introdúzcalo con cuidado en el ano del animal. Si no se produce efecto laxante, se recomienda repetir el procedimiento tras 4-5 horas.
Si no se dispone de supositorios rectales, se puede recurrir a remedios caseros y dar al gato aceite de vaselina. La ventaja de la vaselina es que no se absorbe en el intestino, ablanda las heces y, a diferencia de los laxantes medicinales, afecta muy suavemente el peristaltismo. El aceite se administra al animal 2-5 veces al día en dosis de hasta 5 ml por administración hasta la normalización completa de las deposiciones.

No es recomendable sustituir la vaselina por aceites vegetales de acción similar, como el de linaza y especialmente el de ricino, ya que se podría provocar una intoxicación.
Después, para estimular la actividad motora del intestino, se recomienda realizar un masaje abdominal a la mascota con ligeras presiones en el sentido de las agujas del reloj.
Junto con todas las medidas mencionadas, es necesario suspender la alimentación del gato durante un par de días para reducir la carga sobre el tracto gastrointestinal, y durante ese tiempo proporcionar a la mascota suficiente agua. Si el gato se niega a beber, se puede intentar darle agua con una jeringa sin aguja.
En caso de que el estreñimiento no desaparezca y se vuelva crónico, es necesario acudir lo antes posible al veterinario para un examen, diagnóstico y prescripción del tratamiento.
Diagnóstico
Antes de proceder directamente a resolver el problema, el médico debe recopilar una anamnesis detallada para que el tratamiento sea lo más efectivo posible y no cause aún más daño al animal. El dueño debe proporcionar información completa sobre su mascota: edad del gato, historial de enfermedades, lesiones, condiciones de mantenimiento, dieta, presencia de parásitos, etc. A continuación, es necesario detallar la queja en sí: desde cuándo el estreñimiento molesta a la mascota, cómo son las heces, si hay otros síntomas además de la retención de deposiciones. Después de recoger la anamnesis, el especialista realiza una exploración: palpa la cavidad abdominal del animal y examina el recto.

Si se sospecha un diagnóstico más grave o una obstrucción mecánica del intestino, pueden ser necesarias pruebas adicionales:
- análisis general y bioquímico de sangre;
- coprograma para detectar parásitos;
- análisis de orina;
- ecografía para detectar tumores y procesos inflamatorios;
- radiografía abdominal: mostrará la cantidad de heces, objetos extraños, bolas de pelo.
Dependiendo de la situación, también puede ser necesaria una radiografía de pelvis para determinar si hay cambios patológicos en los huesos o fracturas mal consolidadas en esa zona.
Cómo normalizar las heces del gato
El tratamiento en casa solo es posible si el estreñimiento es de carácter esporádico y es consecuencia de una alimentación inadecuada. Para no empeorar el curso de la enfermedad con acciones torpes, lo mejor es acudir a un veterinario cualificado que seleccionará el régimen de tratamiento óptimo para su mascota según su historial. Los métodos más efectivos:
- Corrección de la dieta. Durante el tratamiento, es recomendable cambiar al gato a una alimentación líquida. Excluya por completo de la dieta del gato los productos de la mesa humana: dulces, alimentos procesados, así como cereales que endurecen las heces, por ejemplo, arroz y copos de avena. En su lugar, aumente la proporción de verduras (calabaza, espinacas, brócoli) y productos lácteos fermentados (leche cuajada, kéfir, yogur sin aditivos artificiales).

- Suplementos alimenticios. La dieta principal del animal se puede complementar con piensos medicinales especiales enriquecidos con fibra, cereales y aceite de pescado. Es importante respetar estrictamente la dosis indicada en el envase.
- Enema. Proporciona el resultado más rápido para el estreñimiento, pero hacerlo usted mismo es bastante peligroso, ya que existe el riesgo de lesionar el recto del animal, por lo que dichas manipulaciones deben ser realizadas por un veterinario experimentado. El enema de limpieza profunda se prescribe solo en casos especialmente avanzados y se realiza bajo anestesia general. Para el estreñimiento leve, generalmente se recomienda un microenema.
- Terapia farmacológica. Para ablandar las heces, dependiendo del diagnóstico concreto, el veterinario puede recetar laxantes emolientes, osmóticos, lubricantes, estimulantes o formadores de volumen. Es importante destacar que el medicamento debe ser recetado por un médico cualificado. La automedicación en este asunto puede provocar deshidratación en el gato y otras consecuencias más graves.
- Cirugía. En caso de obstrucción completa del intestino por masas fecales, tumores extensos o presencia de cuerpos extraños, es necesaria la intervención quirúrgica. La aplicación de enemas y laxantes en este caso no solo no resuelve el problema, sino que, por el contrario, puede acabar con la vida del animal.
Prevención del estreñimiento en gatos
El estilo de vida de la mayoría de los gatos domésticos, lamentablemente, es tal que la aparición del estreñimiento solo es cuestión de tiempo. Pero se puede evitar la patología si los dueños de gatos siguen estos sencillos consejos:
- Renuncie a los piensos secos en favor de las latas y alimentos ricos en fibra. Añada al plato del gato semillas de lino, salvado, hojas de llantén molidas para mejorar la motilidad intestinal. También existen piensos para gatos con estreñimiento.
- Administre periódicamente a su gato medicamentos antiparasitarios.
- Cepille a su mascota con regularidad. Esto es especialmente importante en razas de pelo largo. Como prevención, se recomienda dar al gato pastas especiales para eliminar el pelo del organismo.
- Asegúrese de que el gato consuma suficiente agua. Puede colocar varios bebederos por toda la casa o comprar una fuente de agua potable para la mascota.
- Proporcione al gato condiciones para un tiempo de ocio activo. Sáquelo a pasear con frecuencia, juegue con él a juegos activos o instale un equipo de ejercicio especial, como una rueda de correr o una casa de varios niveles.
Lea también:
- Gusanos en gatos
- El gato no puede ir al baño
- El gato defeca con secreciones blancas: causas y tratamiento
1 comentario
Galina
Gracias por su respuesta detallada. Tengo un gato, esterilizado, de 18 años. Ha empezado a sufrir estreñimiento. Le añado aceite de vaselina a la comida. Lo que hacía mal era que se lo daba una vez al día, por eso aparentemente ayudaba poco. Recurrí a Duphalac. Le daré el aceite con más frecuencia. Se mueve poco, probablemente debido a la edad. Bebe agua con frecuencia.
Gracias por su consejo.
Añadir comentario