Garrapatas ixódidas en perros: productos, tratamiento
Las garrapatas ixódidas en perros causan una enfermedad muy peligrosa: la piroplasmosis (encefalitis canina). Al adherirse al animal, los parásitos pueden pasar desapercibidos durante mucho tiempo, ya que sus picaduras son totalmente indoloras.
La enfermedad es estacional; la gran mayoría de los casos se registran de mayo a septiembre. Es precisamente en este período cuando las garrapatas presentan una mayor actividad. La patología es más grave en cachorros y perros de raza. En mascotas mayores de cuatro años, la enfermedad transcurre de forma más leve.
La especie ixódida se caracteriza por una amplia área de distribución. Se pueden encontrar no solo en el bosque o en una parcela de campo, sino también en la ciudad (en lugares cubiertos de arbustos y hierba alta).

Extracción de la garrapata
Es de vital importancia proporcionar ayuda a tiempo al perro que ha sido picado por una garrapata ixódida. La más mínima demora puede costarle la vida. Al encontrar al parásito, se debe actuar de inmediato. Cuanto más tiempo se alimente de la sangre del animal, mayor será la probabilidad de infección.
Métodos de extracción del parásito:
- Acudir a una clínica veterinaria para solicitar ayuda profesional, donde el médico lo extraerá con un instrumento especial.
- Empapar una gasa o un paño de algodón con aceite (de oliva o de girasol), cubrir con ella la zona de la piel donde se encuentra el parásito y mantenerlo durante 15 minutos. En ese caso, el parásito no podrá respirar y saldrá por sí mismo.
- Extraerla girando con los dedos pulgar e índice. Esta opción solo es adecuada para dueños de perros experimentados.
- Utilizar un dispositivo especial de plástico con un gancho en el extremo y un mango curvo. Se llama tick-twister. Hay dos tamaños disponibles: uno para ejemplares normales y otro para aquellos que han aumentado de tamaño después de alimentarse.

La herida resultante debe tratarse obligatoriamente con un antiséptico: verde brillante, agua oxigenada o yodo.
Al extraer la garrapata, es importante no dejar su cabeza en la piel. De lo contrario, puede provocar una reacción alérgica y supuración.
El parásito extraído debe colocarse en un recipiente de vidrio y enviarse a un laboratorio para su análisis. Tras un estudio minucioso, los especialistas emiten un veredicto sobre si el perro se ha infectado o no.
Tratamiento
La estrategia de tratamiento se centra en resolver dos objetivos: aliviar la intoxicación y eliminar el agente patógeno.
Los medicamentos que provocan la muerte de los parásitos pertenecen al grupo de los colorantes orgánicos y derivados de la imidocarba. A continuación se enumeran:

Lamentablemente, estos medicamentos son tóxicos no solo para los patógenos, sino también para los pacientes. Solo los prescribe un veterinario tras establecer un diagnóstico preciso. Nunca se utilizan como prevención.
La terapia dirigida a mantener el organismo consiste en diversos hepatoprotectores, soluciones salinas, medicamentos cardíacos y vitaminas.
La diuresis forzada con efecto alcalinizante es una medida importante para prevenir complicaciones de la piroplasmosis.
Dieta
Se debe prestar atención a la alimentación de la mascota. La elaboración de una dieta adecuada constituye una de las etapas necesarias del tratamiento. Un menú incorrecto puede provocar fácilmente complicaciones en el hígado, los riñones y el páncreas.
Durante la enfermedad, no se debe alimentar al perro a la fuerza. Cada trozo extra de comida ingerido sobrecarga aún más el organismo. Si la negativa a comer del animal se prolonga, el veterinario prescribe goteros nutritivos especiales.

Cuando el perro tiene apetito, se le debe alimentar con pequeñas porciones. Para la alimentación dietética, resultan adecuados los siguientes platos:
- conservas mezcladas con agua caliente;
- papillas;
- purés de carne de carnes magras (por ejemplo, pavo).
Por término medio, la duración del período de recuperación es de un mes. Siempre es necesario realizar análisis de control para asegurarse de que se ha producido una recuperación completa.
Prevención
Prevenir la mordedura de una garrapata con una garantía del cien por cien no está al alcance ni siquiera de los dueños más responsables y atentos. Pero existen una serie de recomendaciones que permiten garantizar la máxima protección de su mascota. A continuación:
- Inspección después de cada paseo palpando cuidadosamente el pelo. Prestar especial atención a las zonas de la cabeza, orejas, vientre y muslos.
- Uso de preparados especiales contra las garrapatas ixódidas para perros. Aplicarlos en el pelaje antes de viajes largos.

Opciones de acaricidas:
- Gotas para la cruz (Serko, Hartz, Advantix). La dosificación se realiza de forma individualizada, en función del peso y la edad del animal.
- Sprays (Defendog, Frontline). Después del tratamiento, no se debe bañar a la mascota durante dos días.
- Collares (Hartz, Bolfo). Son muy fáciles de usar, basta con colocar el collar al perro. Pero es una protección débil contra las garrapatas ixódidas. Además, tienen inconvenientes: posible aparición de irritación en el cuello o alergias.
Al adquirir los productos, se debe prestar atención indispensablemente a la integridad del envase y a la fecha de caducidad.
La piroplasmosis es una enfermedad grave cuyo tratamiento debe iniciarse lo antes posible. La ayuda de un veterinario cualificado permitirá que el perro se recupere en el menor tiempo posible.
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