¿Por qué los gatos duermen mucho?
Los científicos han calculado que los gatos pasan diariamente entre 12 y 16 horas en estado de sueño ligero. La razón principal por la que los animales prefieren dormir tanto tiempo es el instinto natural conservado. Por lo tanto, el sueño prolongado con breves intervalos de vigilia se considera normal en el comportamiento del gato doméstico, y el cambio en los patrones se considera un síntoma alarmante.
Contenido
Causas del sueño prolongado
La domesticación del gato ocurrió hace aproximadamente 9.500 años. Como depredador obligado, se acostumbró a vivir junto al ser humano, pero aún no ha logrado reajustar su reloj biológico. El gato doméstico conserva la costumbre heredada de sus ancestros de dormir mucho después de comer, ya que necesita recuperar la energía gastada durante el proceso de «caza». Y aunque ahora el animal no tiene que emplear tiempo en buscar y atrapar presas, el instinto natural prevalece.

Cuánto dormirá un gato al día depende en gran medida de varios factores:
- Categoría de edad. En los gatitos, casi toda la energía se destina al crecimiento, por lo que duermen casi sin interrupción. El animal anciano también dedica mucho tiempo al sueño ligero, lo que se asocia con la ralentización de los procesos metabólicos. El organismo mantiene biorritmos normales desde los 4-5 meses hasta los 8-10 años: esta es la fase más activa, durante la cual la mascota está despierta un total de hasta 8-12 horas al día.
- Raza. La selección influye significativamente en las características del desarrollo del sistema nervioso, así como en los instintos de comportamiento. En los animales criados específicamente para la vida doméstica, el temperamento es más tranquilo.
- Condiciones climáticas. Se ha observado que el gato duerme especialmente mucho en invierno frío, en otoño lluvioso y con vientos fuertes. Incluso los animales que pasan toda su vida en casa prefieren dormir más cuando hace mal tiempo.
- Buena alimentación. Cuanto mejor come el gato, más duerme. La digestión de los alimentos consume mucha energía, por lo que el proceso debe transcurrir en un estado de calma.
La alteración de los patrones de descanso es provocada por el celo: el gato duerme mucho durante el día y permanece activo por la noche. La búsqueda de pareja va acompañada de maullidos lastimeros y bastante ruidosos. Este comportamiento es normal en individuos no castrados ni esterilizados.
Qué provoca problemas de descanso
Si los periodos de vigilia se han acortado, pero el estado de la mascota no es motivo de preocupación, la causa de la somnolencia prolongada es la creación de un microclima demasiado confortable: el animal se ha vuelto pasivo debido a una buena alimentación y un calor acogedor. Para «despertar» al gato, ayudará ventilar las habitaciones con frecuencia y revisar su dieta.
Cuando la duración de los periodos de descanso supera la norma y el estado de la mascota es apático, hay que dar la voz de alarma. Especialmente si la pasividad va acompañada de los siguientes signos:
- problemas de evacuación intestinal: estreñimiento o diarrea persistentes;
- pelaje opaco con nudos densos y extensos;
- secreción mucosa de los ojos;
- nariz caliente y seca;
- mal olor de la boca.
La presencia de estos síntomas junto con el aumento de los periodos de sueño pueden indicar los siguientes problemas:
- infestación por helmintos;
- deficiencia de vitaminas;
- conmoción cerebral;
- patologías cardiovasculares;
- enfermedades hormonales;
- anemia;
- obesidad.
Las razones por las que el gato casi no duerme, aunque antes dormitaba mucho, son bastante variadas. El problema puede deberse a la mudanza a una nueva casa, a las obras de reforma, a las visitas ruidosas o a la llegada de un hijo de los dueños, que altera la comodidad habitual. Por eso, los veterinarios suelen recomendar, en una situación de emergencia, colocar al animal durante un tiempo en un refugio, «esconderlo» de los sonidos y circunstancias irritantes.

Pero a veces la causa del sueño insuficiente es un problema de salud:
- lesiones de órganos internos, que provocan dolor al animal;
- inflamación que conduce a un deterioro general del estado;
- patologías del tracto gastrointestinal, a menudo provocadas por una alimentación desequilibrada.
Ante cualquier signo de malestar, es necesario visitar la clínica veterinaria, donde el médico podrá realizar un examen y desarrollar un programa de terapia dirigido a tratar la patología, normalizar los periodos de descanso y vigilia.
Qué hacer cuando el sueño está alterado
Para restaurar los biorritmos normales de la mascota, los veterinarios recomiendan:
- Después del estrés, prestar atención adicional al animal, mostrar paciencia, eliminar las fuentes que provocan irritación.
- Proporcionar condiciones cómodas: ventilar las habitaciones periódicamente y, en invierno, cuando el aire esté demasiado seco, cubrir los radiadores con un paño húmedo.
- Equilibrar la alimentación según los requisitos de la edad, aumentando el contenido de productos proteicos.
- Por la noche, cuando el gato se haya acostado a dormir, no molestarlo sin necesidad: dejar los juegos y las caricias para la mañana.
- Durante el día, estimular la actividad física. Los juegos no solo ayudan a liberar la energía acumulada, sino que también mantienen un buen estado mental.
- No alterar el propio horario, ya que el animal suele adaptarse al ritmo de vida de su dueño, durmiendo y despertándose con él.

Los gatos son perezosos por naturaleza y les encanta dormir, lo que se debe a instintos conservados de sus antepasados. Las alteraciones del sueño pueden indicar problemas graves de salud que requieren acudir a una clínica veterinaria. En condiciones normales, el aumento o la reducción del tiempo de descanso están relacionados con el malestar psicológico provocado por cambios en la rutina del dueño, mal tiempo, falta de atención o desequilibrio en la alimentación.
Lea también:
Añadir comentario