Mocos en el perro: causas y tratamiento de la secreción nasal

Los mocos en los perros son un fenómeno bastante común, especialmente en la temporada de otoño y primavera. Puede haber muchas causas de secreción nasal: inflamación de la mucosa nasofaríngea, reacción alérgica o entrada de un agente infeccioso en las vías respiratorias superiores. La secreción nasal en sí misma no se considera una condición peligrosa y en muchos casos puede tratarse en casa.

No obstante, las secreciones nasales pueden ser síntoma de otras enfermedades, por lo que para descartarlas se recomienda consultar a un especialista veterinario. El médico realizará un examen, establecerá un diagnóstico preciso y prescribirá el tratamiento adecuado, lo que permitirá evitar posibles complicaciones y la progresión de la enfermedad.

Mocos en perros

Causas

Al igual que las personas, los perros pueden sufrir secreción nasal periódicamente. En los perros, la dolencia puede manifestarse de forma más acusada y progresar rápidamente. El tratamiento de la afección dependerá de su causa subyacente. Si no se elimina la fuente de la alteración de las funciones de la mucosa nasofaríngea, la secreción nasal volverá y los síntomas desagradables molestarán al perro una y otra vez.

Los mocos en el perro pueden ser un fenómeno primario, lo que indica una inflamación directa de la mucosa nasal, o secundario. En este caso, las secreciones son consecuencia de alguna enfermedad y se manifiestan como uno de sus síntomas. Para elegir el tratamiento correcto, se debe solicitar la ayuda de un veterinario. Es mejor descartar cualquier tipo de patología que tratar su síntoma durante mucho tiempo y sin resultados.

Entre las causas más comunes de secreción nasal en perros, cuyo tratamiento se puede realizar en casa, se destacan:

  • Hipotermia. La secreción nasal en el animal puede ocurrir como resultado de una exposición prolongada a bajas temperaturas. Por ejemplo, durante un paseo largo con una temperatura del aire inferior a -10°C. También, un paseo prolongado en clima húmedo, durante la lluvia a finales de otoño o principios de primavera, puede tener un efecto adverso. Especialmente si se trata de un cachorro o un perro de raza pequeña que no está acostumbrado a tales paseos. La causa de la secreción nasal puede ser dormir en una corriente de aire, baños durante los períodos de frío. La hipotermia puede acompañarse adicionalmente de fiebre y tos.
  • Alergia. Las secreciones nasales se observan como resultado de una reacción alérgica a alguna sustancia. El alérgeno puede ser el pienso, el champú y los desodorantes, el collar antipulgas e incluso el polvo con el que se lavó la cama de la mascota. Otros síntomas de alergia son lagrimeo excesivo, hinchazón de la mucosa ocular, fotofobia, estornudos y comportamiento inquieto.
  • Exposición a sustancias de olor fuerte. La rinitis puede aparecer al entrar en contacto con sustancias que tienen un olor fuerte y penetrante. No tienen por qué ser necesariamente productos de cuidado animal. Entre las sustancias que utiliza el ser humano, las que más frecuentemente provocan secreciones en los animales son los perfumes, los productos de limpieza doméstica que contienen cloro y los ambientadores. También afecta negativamente a la mucosa nasal el humo (por ejemplo, de cigarrillos o de una hoguera).
  • Penetración de un cuerpo extraño pequeño. Los perros tienden a olfatear varios objetos, por lo que no se descarta que entren en la nariz ramitas, piedrecitas y juguetes pequeños. El animal estará inquieto, se tocará la nariz con la pata y moverá la cabeza.

El perro se tapa la nariz con la pata

Ante el desarrollo de rinitis similares, es suficiente con realizar simples manipulaciones en casa o eliminar la fuente de irritación de la mucosa (en el caso de alergia y sustancias de olor fuerte). Si la causa es un cuerpo extraño, es necesario extraerlo con cuidado. En caso de que no sea posible hacerlo en casa, se debe acudir a una clínica veterinaria.

Las siguientes alteraciones requieren la intervención obligatoria de un especialista:

  • Infección. Con la penetración de una infección bacteriana o vírica, la rinitis será el primer signo de contagio. La enfermedad progresa rápidamente y las secreciones se vuelven opacas y espesas. Además, se añade tos, hinchazón de la mucosa ocular y fiebre. El estado general es apático, se observa falta de apetito. La rinitis puede ser uno de los síntomas de muchas enfermedades infecciosas peligrosas, como la faringitis o el moquillo.
  • Tumores nasales y nasofaríngeos. Varias neoplasias en la zona nasal provocan con frecuencia secreciones al afectar la mucosa. También pueden causar congestión nasal al comprimir mecánicamente el conducto nasal.
  • Lesiones de los senos nasales. Suelen producirse por traumatismos en esa zona al caer o durante una pelea. Normalmente se acompañan de secreciones sanguinolentas.
  • Diversas enfermedades. Las enfermedades de cualquier órgano (hígado, corazón, sistema endocrino o urinario) afectan negativamente al estado inmunitario. Como resultado, la infección penetra sin obstáculos en el organismo debilitado, causando una infección secundaria. Esta situación es peligrosa para la salud de la mascota, ya que la enfermedad progresará rápidamente con el desarrollo de complicaciones graves.

La probabilidad de desarrollar inflamación de la mucosa depende de la raza. Las razas más propensas a la rinitis son aquellas con hocico aplastado (carlinos, bóxers) o perros pequeños con inmunidad debilitada.

Mocos en perros

Diagnóstico

Para la detección de enfermedades infecciosas en animales se utilizan diversos métodos de laboratorio: PCR, ELISA, así como cultivo bacteriano o fúngico.

Si se sospecha la presencia de un cuerpo extraño o una neoplasia en la cavidad nasal, lo más frecuente es utilizar la tomografía computarizada. Para precisar el tipo de tumor se realiza un estudio histológico, siendo cómodo obtener el material mediante endoscopia. Con este mismo método se confirma el diagnóstico de rinitis linfoplasmocitaria.

Las enfermedades dentales generalmente se detectan mediante inspección visual, aunque en algunos casos se requiere radiografía para determinar el problema con mayor precisión. El diagnóstico relacionado con alergias a menudo se establece por exclusión, cuando los resultados de otras pruebas no ofrecen una respuesta concreta.

Síntomas

El principal signo de rinitis en perros es la presencia de secreción nasal. En la etapa inicial será transparente y líquida. Con el tiempo, la secreción se vuelve más espesa y adquiere color (lechoso, amarillo o verde claro). Cuando se añade una infección bacteriana, la secreción será de carácter purulento.

Con el moqueo, el animal puede rascarse la nariz constantemente, lamérsela o intentar limpiarla contra cualquier superficie. El perro puede estornudar, sacudir la cabeza con fuerza. Con el tiempo, las secreciones forman costras en las fosas nasales que dificultan la respiración normal del perro. Por ello, puede resoplar, roncar y respirar con frecuencia por la boca.

Si la rinitis es primaria, es decir, la causa del moqueo es la inflamación de la mucosa nasofaríngea, por lo general no afecta al bienestar de la mascota ni al apetito. Si las secreciones son consecuencia de alguna enfermedad (rinitis secundaria), el animal puede presentar tos, fiebre, decaimiento y rechazo a la comida.

En caso de rinitis crónica que no desaparece durante varias semanas, se debe llevar al animal al veterinario para identificar la verdadera causa de la dolencia. En casa se puede pasar por alto una enfermedad que tenga una forma oculta.

Los síntomas de alarma cuya presencia requiere una visita obligatoria al veterinario son:

  1. Mocos nasales espesos de color verde pálido.
  2. Respiración dificultosa.
  3. Rechazo a la comida y al agua.
  4. Decaimiento.
  5. Trastorno gastrointestinal (vómitos, diarrea).

Perro con periódico

Tratamiento

El tratamiento del moqueo en perros de cualquier raza requiere cotejar los datos de la anamnesis. Es decir, en qué condiciones apareció la secreción nasal, qué eventos la precedieron (por ejemplo, un paseo bajo la lluvia). Si la rinitis es primaria, la secreción del perro tiene consistencia líquida y es transparente, y el animal se comporta con normalidad y come bien, se puede tratar la dolencia en casa. No es necesario realizar manipulaciones especiales. Basta con limitar los paseos en el frío. La rinitis debería desaparecer por sí sola en 3 días.

Si la secreción continúa fluyendo durante más de 3 días, se puede tratar en casa de las siguientes maneras:

  1. La mucosidad nasal espesa o seca se puede eliminar de la nariz con bastoncillos de algodón.
  2. Se deben secar las secreciones con un paño suave o servilletas de papel, con cuidado de no dañar la nariz del perro.
  3. Las costras en la nariz se deben ablandar con agua tibia o con una infusión de manzanilla. Se debe aplicar un disco de algodón en la zona necesaria y mantenerlo durante un tiempo hasta que se puedan retirar las costras fácilmente.
  4. Para que no se formen costras en el futuro, se puede lubricar la entrada nasal con vaselina o con pomada oxolínica.
  5. Se puede lavar la nariz con suero fisiológico o con agua de mar (se vende en farmacias en envases especiales con dosificador).
  6. También se pueden lavar las fosas nasales con remedios de la medicina popular: infusión de manzanilla, zumo de remolacha o zanahoria diluido con agua tibia hervida.

Las gotas para la rinitis deben consultarse con un veterinario. Su dosis variará según el tamaño del animal.

El perro tiene secreción nasal y la nariz húmeda

¡Importante! No se deben usar medicamentos humanos para perros, ya que pueden provocar una reacción adversa grave.

Durante la enfermedad, es recomendable dar la comida en forma más líquida. Al animal le resulta difícil masticar trozos secos y duros cuando tiene secreción nasal. Si la mascota está acostumbrada a la comida seca, se debe remojar un poco en agua tibia o caldo antes de servirla. La comida debe ser completa y contener todas las vitaminas y minerales que el animal necesita.

Prevención

Para prevenir enfermedades infecciosas en animales, se recomienda la vacunación anual. Además de la vacuna principal, a menudo se utiliza una vacuna nasal, por ejemplo, contra la bordetelosis, para una protección adicional del tracto respiratorio superior.

Las reacciones alérgicas en gatos y perros suelen tener un carácter hereditario, por lo que su prevención es difícil. El desarrollo de formaciones tumorales está asociado a múltiples factores, como la predisposición genética, la radiación y la exposición a microondas, lo que hace que su prevención sea prácticamente imposible.

El cepillado regular de los dientes con pastas y cepillos veterinarios ayuda a reducir la formación de placa y sarro, contribuyendo a mantener la salud dental. Las causas de la rinitis linfoplasmocítica no se conocen por completo, por lo que hoy en día no existen métodos efectivos para prevenir esta enfermedad.

Hasta la recuperación completa, no se debe bañar a la mascota, y es necesario limitar o suspender por completo los paseos si hace frío en el exterior. Durante el descanso, se puede cubrir al animal con una manta.

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