Acantosis nigricans en perros: síntomas y tratamiento
La acantosis nigra, también conocida popularmente como «piel de elefante», es una enfermedad dermatológica que puede tener un origen hereditario o adquirirse a lo largo de la vida. Las zonas afectadas suelen localizarse en las axilas, la ingle, el cuello o el abdomen, donde la piel es más fina y lisa. Los síntomas y las formas de tratar esta patología se describirán a continuación.

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Causas de la enfermedad
Actualmente, la acantosis nigra no se ha estudiado por completo, pero se suelen distinguir tres tipos principales de la enfermedad:
- Primaria.
- Secundaria.
- Pseudoacantosis.
La forma primaria se considera idiopática y, según la práctica veterinaria, los perros de raza teckel son los más predispuestos a padecerla. Aunque no existen pruebas científicas de que los teckels estén genéticamente «predispuestos» a esta enfermedad. Por lo general, los primeros signos de manchas negras en el cuerpo aparecen en los cachorros entre los 10 y 12 meses de edad. Precisamente por eso surgió la hipótesis del factor hereditario. Esta patología no tiene tratamiento; por lo tanto, si el perro no muestra ningún malestar y lleva un estilo de vida saludable, no se aplica ningún medicamento para restaurar la piel.
La forma secundaria se desarrolla en distintas razas de perros, pero se considera que los perros de pelo liso con pliegues en la piel —bulldogs, shar pei, carlinos, etc.— presentan un riesgo especial. La aparición de la enfermedad se debe a diversas dermatitis, infecciones fúngicas y bacterianas, así como a reacciones alérgicas. Entre los posibles «desencadenantes» también se pueden incluir las siguientes alteraciones en el organismo:
- Alteraciones en el funcionamiento del sistema endocrino.
- Trastornos del metabolismo.
- Enfermedades renales y del sistema urinario.
- Alteraciones hormonales (generalmente en las hembras).
- Problemas del tracto digestivo (gastritis crónica, colitis).
- Estrés nervioso intenso relacionado con la pérdida de los dueños, mudanza a un nuevo domicilio, maltrato, etc.
La pseudoacantosis se caracteriza porque las erupciones y el cambio de color de la piel «encajan» en la sintomatología general de la enfermedad, pero el verdadero diagnóstico se halla en un ámbito completamente diferente. Puede tratarse de alergias de distintos tipos (incluidas las alimentarias), obesidad, trastornos inmunitarios o infecciones fúngicas.

Sintomatología general
Independientemente del tipo de enfermedad, el cuadro clínico tendrá aproximadamente el mismo carácter. Al principio se observa un oscurecimiento apenas perceptible de la piel en la zona interglútea, en el abdomen, en las axilas, en las orejas y dentro de los pliegues (cabeza, extremidades), como se ve en la foto de abajo. Con el tiempo, las zonas afectadas se vuelven más notables, destacándose con una coloración negra u oscura sobre el fondo de la piel clara.
A continuación, la piel cambia de densidad, volviéndose áspera y dura al tacto. En los pliegues aparecen excrecencias de forma heterogénea. A veces esta deformación se acompaña de un característico olor a putrefacción. Paralelamente, puede desarrollarse alopecia — pérdida gradual o, por el contrario, rápida del pelo en las zonas problemáticas. El perro se vuelve inquieto, se rasca sin parar, no permite tocar las zonas oscurecidas, gime de dolor y picor.
Posibles complicaciones
Dependiendo de la forma de la enfermedad y la gravedad de su curso, pueden surgir las siguientes complicaciones:
- Infección de la sangre como resultado de la entrada de una infección en heridas abiertas. Si no se presta asistencia a tiempo, no se descarta un desenlace fatal.
- Pérdida de peso del perro hasta el agotamiento total debido a un trastorno del sistema nervioso y a la falta de apetito normal.
- Engrosamiento de la piel y alopecia.
- Formación de úlceras profundas que no cicatrizan debido al rascado constante y a la entrada de infecciones secundarias.
- Otros problemas dermatológicos.

Diagnóstico
Dado que los síntomas de la 'piel de elefante' son bastante inequívocos, el diagnóstico en la mayoría de los casos se realiza ya tras los resultados de la inspección visual. Sin embargo, para determinar el tipo y la causa de la enfermedad, se puede prescribir un examen adicional. Esto se refiere principalmente a los casos relacionados con la pseudoacantosis y el tipo secundario de acantosis.
Para descartar/confirmar la presencia de infecciones secundarias, se realizan cultivos y también se toman raspados de las superficies infectadas para detectar demodicosis y otras patologías dermatológicas.
En perros de edad avanzada, se comprueba simultáneamente el estado de la glándula tiroides y las glándulas suprarrenales. Todos los animales pasan obligatoriamente pruebas de alergia. En situaciones controvertidas y ambiguas, se puede realizar una biopsia.
Tratamiento
La selección de medicamentos depende de la gravedad del curso de la enfermedad, la sensibilidad del perro, su edad y raza. En la etapa inicial del desarrollo de la acantosis negra (o ennegrecimiento), cuando la zona afectada es pequeña, no hay úlceras y no hay alopecia, se puede prescribir la siguiente terapia:
- Etiderm. Champú que contiene Jitozánid. El principio activo tiene un efecto antimicrobiano y antiinflamatorio, creando una barrera protectora en la piel. Antes de su uso, se humedece el pelo del animal con agua tibia y luego se frota el producto con movimientos de masaje. La dosis la prescribe el médico, pero por término medio, para un perro de 10-20 kg, son suficientes 30 ml para un solo uso. El procedimiento se realiza varias veces a la semana, como mínimo cada dos días. El curso de la terapia se selecciona individualmente.
- Doctor. Champú a base de alquitrán de abedul, que ayuda a restaurar la piel y eliminar focos de inflamación. Se aplica una pequeña cantidad sobre el pelaje húmedo, se masajea suavemente hasta hacer espuma y se deja actuar unos 5-10 minutos. Luego se debe bañar al animal. El esquema de uso lo prescribe el doctor. Normalmente son suficientes 7-10 procedimientos para que la enfermedad entre en remisión.
- Champú de celidonia. Es eficaz en la etapa inicial del desarrollo de la acantosis nigricans. Tiene propiedades antiparasitarias y capacidad para restaurar la barrera protectora de la piel. Acelera la cicatrización de heridas y picaduras de insectos, y también elimina el picor. Se utiliza de forma similar a otros champús medicinales. Sobre el pelaje humedecido se aplica una pequeña cantidad con movimientos de masaje, se deja actuar durante 10-15 minutos y luego se aclara bien con agua tibia.

- Difenhidramina o Dimedrol. Se utiliza cuando es necesario eliminar el picor, así como para reducir la hinchazón. Se presenta en forma de inyecciones. Se administra tanto por vía intramuscular como subcutánea. Para el tratamiento se utiliza un concentrado que contiene un 1% de principio activo. Las inyecciones se administran 2 veces al día, por la mañana y por la noche. El número de inyecciones según indicaciones.
- Pipolfen y Alergán. Se presenta en forma de comprimidos e inyecciones. La dosis y el esquema de administración los determina el veterinario. Normalmente en casos avanzados se opta por las inyecciones, ya que se disuelven rápidamente en la sangre, ayudando a eliminar el picor, la hinchazón y la inflamación.
- Valeriana officinalis. Se utiliza en combinación con los medicamentos principales. Tiene un efecto calmante, restaurando suavemente el sistema nervioso. La dosis se establece según el grado de neurosis, la raza y el peso del perro. La toma única puede ser de 1-3 comprimidos varias veces al día.

En caso de un curso grave de la enfermedad, se pueden utilizar medicamentos más fuertes, solos o en combinación entre sí. Estos incluyen:
- Multivitamínicos. El complejo vitamínico incluye necesariamente vitamina E, que actúa sobre la restauración de la piel y la reducción de la inflamación. Para una mejor absorción por el organismo, se prefieren las inyecciones. A los cachorros se les administra normalmente 0,3 ml de solución, y luego se debe ajustar según el peso del perro: hasta 15 kg se inyectan 0,3-1 ml, más de 15 kg se administran 1-3 ml. El medicamento se inyecta por vía subcutánea o intramuscular. El curso del tratamiento dura en promedio 3 meses, teniendo en cuenta que las inyecciones se aplican de forma intermitente cada 7-14 días.
- Baytril. Antibiótico que se prescribe en casos de infección por estafilococos. Está contraindicado en cachorros. Las inyecciones se aplican por vía subcutánea una vez al día. El número de inyecciones es individual, el rango recomendado es de 3-5.
- Champú de azufre. Combate eficazmente no solo las consecuencias de la acantosis nigra, sino también de otras patologías dermatológicas. Es muy agresivo si entra en contacto con las mucosas de los ojos y la cavidad bucal. Por ello, es necesario seguir las medidas de precaución y asegurarse de que el perro no intente lamer o rascarse el pelo durante el tratamiento. El esquema de uso es estándar: el producto se aplica sobre el pelo mojado, distribuyéndose y masajeándose uniformemente por el cuerpo. Después de 10-20 minutos, se aclara con abundante agua.
- Melatonina. Se utiliza en caso de alopecia de la piel. La dosis del componente activo se calcula en función del peso del animal. Previamente, es necesario realizar un diagnóstico de los riñones y el hígado para detectar posibles efectos secundarios.
- Sinaflan. Pomada hormonal. Se utiliza en casos graves cuando otros medicamentos no han mostrado eficacia. Se aplica sobre las zonas afectadas, evitando la piel «limpia», en una capa fina y uniforme una vez al día. El tratamiento dura de 5 a 7 días. No se recomienda su uso prolongado para evitar el desarrollo del síndrome de abstinencia.

Los remedios caseros no se utilizan como tratamiento principal, solo en combinación con medicamentos. Las tinturas y decocciones se preparan por cuenta propia en casa.
- Melisa. Ayuda a aliviar el picor. Se vierte 1 cucharada de hojas secas en 1 vaso de agua hirviendo, se deja reposar 20 minutos, se cuela y se enfría. Con una gasa empapada en la decocción, se frotan las zonas afectadas varias veces al día.
- Shilajit. Alivia el picor y favorece la regeneración de la piel. Se disuelve 1 g de resina en 100 g de agua, se mezcla bien. Se aplican compresas sobre las zonas afectadas durante 20-40 minutos varias veces al día.
- Tintura de caléndula. Se vende en la farmacia ya preparada. Tiene acción antiséptica, acelera la cicatrización de la piel. Limpiar las zonas problemáticas, pero evitando las heridas abiertas para no causar dolor al perro.
Pautas de cuidado del animal y prevención
Para no agravar la naturaleza de la enfermedad y aliviar al máximo el estado del perro, se recomienda seguir las siguientes reglas y consejos:
- Intentar no someter a la mascota a estrés innecesario y evitar durante el periodo de tratamiento los viajes largos y prolongados. Si aun así hubiera habido un trastorno nervioso, administrar un tratamiento con calmantes. El nombre de los medicamentos y las dosis deben consensuarse con el veterinario.
- Seguir una dieta suave si la alimentación del animal se compone de comida natural.
- No olvidar el ejercicio físico, cuyo nivel se selecciona según la raza del perro y su edad.
- Añadir vitaminas y suplementos alimenticios beneficiosos a la dieta.
- Vigilar la higiene de la cama del perro y tratar regularmente la ropa de cama contra parásitos.
- Evitar la exposición prolongada al sol directo, ya que los rayos ultravioleta favorecen una mayor producción de melatonina.
- Antes de pasear al aire libre, trate el pelaje con productos contra las garrapatas. Las picaduras de insectos contribuyen a la disminución de la inmunidad, especialmente si están localizadas en zonas afectadas por acantosis.
- En caso de heridas abiertas, use apósitos estériles y antisépticos.
- Asegúrese de que no se acumule suciedad entre los pliegues (si los hay) y trate a tiempo las zonas problemáticas con desinfectantes.
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