Sarna en perros: síntomas y tratamiento

La sarna en perros es una enfermedad inflamatoria asociada a la infestación del organismo por ácaros de la sarna microscópicos. Existen varias variedades que se diferencian por el tipo de agente causal y los síntomas. El fuerte picor y los síntomas asociados causan graves molestias a la mascota, y en ausencia de tratamiento, la sarna es peligrosa por el desarrollo de infecciones secundarias. La capacidad de reconocer los signos de la enfermedad y acudir a tiempo al veterinario facilita enormemente el proceso de curación de la mascota.

Sarna en perros

Síntomas y variedades

El síntoma principal de la sarna es un picor creciente, asociado a la irritación de las terminaciones nerviosas de la piel dañadas por los ácaros. Otras manifestaciones de la enfermedad variarán algo según el tipo de agente causal.

¡A tener en cuenta! Los ácaros que viven en la piel de los perros no son capaces de desarrollarse ni reproducirse en la piel humana, pero pueden provocar una pseudo-sarna, una reacción alérgica del organismo humano a la presencia de parásitos, que puede manifestarse como picor. En tales casos no se requiere un tratamiento específico, excepto medicamentos para aliviar sintomáticamente el picor.

Cheiletiosis

Otro nombre de la enfermedad es sarna errante o sarna furfurácea, una de las variedades contagiosas. Los ácaros Cheyletiellayasguri suelen instalarse en la superficie de la piel del cuello, las orejas (a veces el lomo), alimentándose de líquido tisular y células muertas. Síntomas característicos:

  • fuerte inflamación de las zonas afectadas;
  • caída del pelo, a menudo en mechones;
  • aparición de erupciones o pústulas que con el tiempo se transforman en escamas y costras duras.

Cheiletiosis en perros

¡A tener en cuenta! En la cheiletiosis se observa la aparición de caspa, pero en realidad son ácaros que se desplazan por el cuerpo del perro y parecen partículas de caspa. Precisamente esto explica el nombre de «sarna errante».

Sarcoptosis

El nombre común de la enfermedad es sarna pruriginosa. Con frecuencia, las áreas afectadas son aquellas con pelo corto: nariz, cejas, orejas, articulaciones de las extremidades. El ácaro Sarcoptescanis
penetra en las capas subcutáneas profundas, donde excava túneles para depositar sus huevos.

El primer síntoma de la sarcoptosis son pequeños puntos que, tras 10-14 días, se convierten en pequeñas úlceras pruriginosas. Esta sarna se asemeja a una infestación por pulgas con las correspondientes picaduras características. Además, se observa:

  • comportamiento inquieto del perro debido a las picaduras de los parásitos;
  • rascado de las áreas afectadas hasta sangrar, con la posterior formación de costras y escaras;
  • «reflejo auricular», cuando al tocar el pabellón auricular, el perro intenta inmediatamente rascarse la oreja afectada con la pata;
  • pérdida de pelo en las zonas afectadas;
  • posible formación de erupciones cutáneas y abscesos.

Sarcoptosis en perros

Otodectosis

Enfermedad por otodectes está causada por el ácaro Otodectes cynotis, que afecta la superficie interna de los oídos, por lo que también se denomina sarna auricular. Se transmite de un animal a otro por contacto prolongado y es más frecuente en razas de perros de orejas largas. El ácaro se alimenta de la sangre del animal y, a medida que madura, se fija en las capas superiores de la piel, causando un intenso picor. Síntomas específicos:

  • capa adherente de color marrón en el pabellón auricular (desechos metabólicos del ácaro);
  • sacudidas frecuentes de la cabeza e inclinación hacia el oído afectado;
  • intentos constantes de frotar la cabeza contra el dueño y los objetos del entorno.

¡Atención! Si no se trata a tiempo, el ácaro del oído penetra en el oído medio e interno, y luego afecta las meninges, lo que puede provocar sordera, meningitis e incluso la muerte en el perro.

Otodectosis en perros

Notoedrosis

El ácaro que causa la sarna se instala en las capas profundas de la epidermis del perro. Es capaz de desplazarse con facilidad, por lo que afecta rápidamente a otros animales, especialmente a los jóvenes. Los siguientes síntomas indican infección por notoedrosis:

  • picor e irritación incesantes;
  • pequeñas vesículas y nódulos en el hocico, orejas, lomo y abdomen;
  • «pliegues» en las zonas cutáneas afectadas;
  • pérdida de pelo.

Notoedrosis en perros

Peligros de la enfermedad

Los ácaros de la sarna son parásitos agresivos de los que es imposible deshacerse sin intervención farmacológica. La permanencia prolongada en el organismo causa mayores daños. Entre las consecuencias negativas se incluyen:

  • Intoxicación general. Al aumentar el número de ácaros, aumenta el volumen de sus desechos metabólicos, que pasan a la sangre y provocan reacciones tóxicas.
  • Crecimiento de la microflora patógena. Las zonas inflamadas afectadas se cubren con costras con el tiempo, bajo las cuales se desarrollan activamente microorganismos putrefactos.
  • Enfermedades infecciosas. El intenso picor provoca rascado profundo de las zonas inflamadas, y la alteración de la integridad de la piel crea un ambiente favorable para el desarrollo de infecciones.
  • Debilitamiento del sistema inmunitario. Debido al picor constante, el animal se vuelve inquieto, pierde el apetito y el buen humor. Como resultado, se produce un agotamiento del organismo, lo que conduce a un debilitamiento del sistema inmunitario.

Diagnóstico de la enfermedad

Aunque en Internet se pueden ver numerosas fotos de la sarna en perros, para realizar un diagnóstico preciso se debe examinar a la mascota por un veterinario. Pero previamente, el dueño debe prestar atención a:

  • el comportamiento de la mascota, la frecuencia y la zona de los rascados;
  • el estado de la piel y la presencia de reacciones inflamatorias en la misma;
  • el aspecto y el grado de pérdida de pelo.

Sarna en perros

Debido al tamaño microscópico del ácaro, no merece la pena intentar verlo en el cuerpo. Una de las opciones posibles es palpar la piel con las yemas de los dedos para detectar pequeñas protuberancias. En las clínicas veterinarias se utiliza una lámpara de luz ultravioleta, con cuya luz se pueden ver bien los rastros de actividad de los parásitos. Pero el método principal de diagnóstico es el raspado de la zona afectada, que se coloca en una solución de glicerina y se examina al microscopio.

¡Importante! Los raspados pueden dar resultados falsos positivos si la muestra se toma demasiado cerca de la superficie de la epidermis o de una zona de la que el ácaro ya se ha desplazado. Para un diagnóstico correcto, es importante tomar varios raspados de diferentes zonas de la piel.

Tratamiento de la sarna

El tratamiento de la sarna se realiza en casa con el aislamiento obligatorio del perro de otros animales y personas. Pero previamente es importante acudir a un especialista para determinar con precisión el agente causante de la enfermedad y obtener las prescripciones necesarias. Independientemente del tipo de sarna en el perro, el tratamiento se selecciona en dos direcciones:

  • eliminación de los parásitos del animal;
  • eliminación de los síntomas asociados.

Para estos fines se utilizan medios de aplicación externa e interna. El esquema terapéutico se determina teniendo en cuenta el tipo de agente causante, el grado de afectación del organismo y el estado general del perro.

Sarna en el perro

¡Nota! Para tratar al perro, se deben usar guantes desechables y, después de finalizar los procedimientos, lavarse las manos con jabón.

Entonces, ¿cómo tratar la sarna en perros y qué hay que hacer en primer lugar?

  1. Eliminar el pelo de las zonas afectadas del cuerpo.
  2. Baño con champú antiseborreico. A los cachorros se les pueden tratar solo las zonas afectadas, a los adultos se les baña por completo.
  3. El uso de medicamentos antiparasitarios y fármacos (para inyecciones y aplicación externa) es la principal línea de tratamiento. Se prescriben ungüentos y preparados a base de selamectina, ivermectina, imidacloprid y moxidectina (Stronghold, Milbemax, Advocate, Ivomec, Ivermectina). Los aerosoles en spray serán cómodos de usar: Tsidem, Demizón, Tsiodrin, Akrodeks. Al aplicar preparados acaricidas externos, hay que asegurarse de que el perro no los lama. Se puede utilizar un collar isabelino o un bozal. Si hay otros perros o gatos en casa, se realiza un tratamiento preventivo con los mismos medios externos utilizados para la mascota infectada.
  4. Tratamiento con soluciones oleosas (cuando se forman muchas costras). Se utiliza azufre coloidal al 4% o TAP al 1% (activador tisular del plasminógeno), que se mezclan con vaselina o aceite de girasol y se calientan a 30-35°C antes de su uso.
  5. Eliminación de las costras. Se pueden ablandar con agua jabonosa tibia o con una solución de sosa cáustica al 0,2%.
  6. Tratamiento de los objetos de uso cotidiano (mediante ebullición o con clorofos) y de la vivienda en general (con vapor o con insecticidas).

Tratamiento de la sarna en perros

¡Atención! La ivermectina está terminantemente contraindicada en collies, terriers, shelties y bobtails, ya que provoca en ellos un aumento de la presión intracraneal y el desarrollo de un efecto neurotóxico, lo que puede ser mortal.

Como medios auxiliares, las combinaciones más eficaces son las de alquitrán con vaselina (1 a 9) y creolina con jabón verde y alcohol (1/1/10).

Además, es posible el uso de glucocorticoides (Dexametasona, Clobetasol) en caso de picor intenso, preparados con azufre para restaurar el pelaje (Decta, Demos), calmantes y antibióticos.

La duración del tratamiento la determina el veterinario y, en casos avanzados, puede durar hasta 8 semanas. Uno de los errores en el tratamiento de la sarna es el exceso de productos antiparasitarios. Si el perro continúa rascándose al finalizar el curso estándar (normalmente 4 semanas), no se debe repetir la terapia. La persistencia del picor durante 1 semana se considera una respuesta normal del organismo a los ácaros muertos. El uso de nuevos medicamentos puede provocar un aumento del picor y el desarrollo de dermatitis alérgica.

Lea también:



Añadir comentario

Educación de los gatos

Educación de los perros