Liquen supurante en perros: síntomas y tratamiento

La aparición de liquen exudativo (dermatitis húmeda) en la mascota puede pasar desapercibida durante un tiempo, hasta que la lesión comienza a cubrir grandes áreas. Ocurre con mayor frecuencia en aquellas razas de perros que tienen pelo largo, mientras que las razas de pelo corto lo padecen con menos frecuencia. Los dueños deben conocer los síntomas de esta enfermedad para identificar el problema rápidamente y acudir al veterinario para que prescriba el tratamiento.

A menudo se confunde el liquen exudativo con una patología infecciosa y se intenta aislar a la mascota de los miembros del hogar, pero en realidad esta enfermedad no se transmite al ser humano, ni tampoco a otros perros, por lo que no hay que temer el contacto.

Perros callejeros

Causas

Las causas de la aparición de esta enfermedad suelen ser de origen interno. Pueden provocar este tipo de liquen:

  • reacciones alérgicas a componentes individuales de la comida;
  • trastornos del sistema endocrino;
  • disminución de la inmunidad tras haber padecido patologías agudas;
  • tratamiento incorrecto de las alergias;
  • sobrecarga emocional y estrés;
  • incumplimiento de los principios higiénicos en el cuidado de la mascota.

A veces el liquen exudativo se vuelve crónico con períodos de remisión y exacerbación. Existe una predisposición hereditaria a esta enfermedad, por lo que es necesario averiguar si los padres del cachorro padecieron trastornos similares.

Síntomas y signos

Lo primero que puede notar el dueño del perro son áreas inflamadas en la piel del tamaño de monedas de diez kopeks. Estas lesiones aparecen con mayor frecuencia en el abdomen, la espalda, las mejillas y cerca de las orejas. Pero a veces los síntomas pueden aparecer cerca de la cola, en el cuello y en las patas. Al tacto se sienten hiperémicas, es decir, calientes, y al palparlas el perro muestra signos de inquietud.

Eczema húmedo en perros

A continuación, los síntomas evolucionan de la siguiente manera:

  • En las zonas inflamadas aparecen ampollas con líquido amarillento o rosado. A los pocos días se rompen y el contenido pegajoso sale, ensuciando el pelo.
  • Al cabo de un par de días, las zonas abiertas comienzan a perder pelo parcial o completamente. El resultado es una calva o un pelaje muy fino a través del cual se ve la piel serosa inflamada.
  • En la última etapa se produce moco purulento que se seca con el tiempo. Las escamas y los trozos secos se desprenden en forma de costras, dejando tras de sí una piel fina y brillante de color rojo intenso o con un tono azulado.

A continuación, las zonas húmedas se extienden a nuevas áreas, repitiendo el ciclo de desarrollo.

Desde el inicio de los síntomas de la dermatitis, el perro muestra inquietud: se rasca activamente las zonas con picor con tal intensidad que puede dañarlas y desgarrarlas hasta sangrar. A menudo, la mascota intenta lamer las heridas, dificultando su cicatrización. Debido a esto, a los síntomas primarios se suman con frecuencia signos de infección secundaria de las lesiones cutáneas.

La dermatitis húmeda progresa lentamente. A veces parece que comienza a desaparecer, pero luego se reanuda. Si no se toman medidas para tratarla, la enfermedad se extiende por todo el cuerpo y provoca un estado grave en el animal, que se vuelve raído o casi calvo. La mascota puede mostrarse inquieta, agresiva, deprimida y, en ocasiones, rechazar la comida y el agua.

Perro tumbado en el suelo

Diagnóstico

Es imposible que un no profesional determine que su perro padece dermatitis húmeda y no otra enfermedad cutánea. Incluso para un veterinario dermatólogo profesional no bastará con una simple inspección visual. La caída y el adelgazamiento del pelo, así como la aparición de manchas rojas en la piel, acompañan el curso de muchas patologías.

Para la identificación completa de los síntomas y la prescripción del tratamiento, será necesario un diagnóstico que incluya las siguientes exploraciones:

  • Examen con la luz de la lámpara de Wood a una distancia de 15-20 cm. Según el color que emita la zona afectada, el veterinario puede deducir las causas de la inflamación.
  • Examen microscópico. Ayuda a detectar la presencia de parásitos o microbios en el pelo que puedan ser la causa de la patología.
  • Raspado y análisis bacteriológico. Permite cultivar los microbios que han provocado los síntomas en un medio de cultivo, así como determinar su sensibilidad a diferentes grupos de antibióticos, lo que ayudará a la hora de prescribir el tratamiento.

Una vez descartados otros tipos de dermatosis y confirmado el diagnóstico primario, el veterinario procede a prescribir el tratamiento.

Dermatitis húmeda en la cara del perro

Tratamiento

El tratamiento de la dermatitis húmeda se realiza de forma integral; no solo implica la aplicación de los medicamentos recetados, sino que también requiere seguir ciertas pautas de cuidado del perro.

Hay que prepararse para un tratamiento prolongado: de 3 a 10 semanas de media. Es imposible predecir de antemano con qué rapidez se conseguirá eliminar la tiña. Solo el veterinario determinará cómo reacciona el organismo de la mascota al tratamiento e indicará cuándo se debe suspender el tratamiento.

Los aspectos fundamentales de la terapia son los siguientes:

  • Corrección de la dieta y la alimentación. Se eliminan del menú todos los alimentos grasos, la carne y las patatas. Es posible cambiar a tipos de pienso hipoalergénicos.
  • Para reducir la inflamación se administran por vía oral fármacos como «Mercurius Corrosivus» o «Sulfur-3».
  • Sobre las zonas afectadas se colocan apósitos empapados en pomadas y cremas que reducen el picor y la hiperemia.
  • Para la eliminación suave de las costras durante los procedimientos de higiene, se lava todo el cuerpo con jabón de creolina o de ácido carbólico para animales. Se debe prestar especial atención al tratamiento de las costras secas.
  • Para mejorar el estado inmunológico se recetan complejos vitamínicos y fármacos inmunomoduladores («Inmunofán» o «Gamavit»).

Tratamiento del eczema húmedo

Durante el tratamiento del liquen, puede ser necesario el uso de un bozal o un collar especial para animales que impida lamer los fármacos y dañar las heridas.

Los requisitos de higiene durante el período de tratamiento del liquen supurante son muy estrictos e incluyen las siguientes medidas:

  • realizar una limpieza húmeda en todo el apartamento o casa a diario utilizando productos desinfectantes;
  • reemplazar/lavar a diario la cama o el lugar donde duerme el animal;
  • lavar a diario el comedero y los juguetes del perro con desinfectantes.

El cumplimiento de todos estos requisitos permitirá aliviar el estado del animal en el menor tiempo posible y, una vez finalizado el tratamiento, olvidarse de la desagradable enfermedad. Para prevenir la aparición del liquen supurante en el futuro, será necesario revisar periódicamente al perro en el veterinario e inspeccionar por su cuenta la piel en busca de focos de inflamación.

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