Liquen rosado en perros: causas y tratamiento

El liquen rosado es una enfermedad bastante común en las mascotas. Muchos consideran este tipo de liquen inofensivo, pero a veces puede causar una fuerte molestia y, en algunos casos, provocar complicaciones graves, por lo que ignorar esta enfermedad es extremadamente peligroso.

Liquen rosado en perros

Información general

Actualmente no hay una opinión unánime entre los veterinarios, pero la mayoría se inclina a pensar que el liquen rosado es una patología de naturaleza infeccioso-alérgica. Se provoca presumiblemente por el virus del herpes. Es muy difícil de tratar y peligroso por las constantes recaídas. Todos los esfuerzos del dueño deben estar dirigidos a garantizar una remisión prolongada.

Las hembras son más propensas a padecer esta enfermedad: esto se debe a los momentos de mayor carga sobre el sistema inmunitario durante el embarazo y la lactancia de los cachorros. También están en riesgo los animales de hasta un año y mayores de 10 años. Existe la opinión de que el liquen rosado se transmite por herencia debido al sistema inmunitario heredado.

La cuestión de si esta patología puede transmitirse a los humanos genera especial preocupación. Los especialistas afirman que las personas con un sistema inmunitario fuerte no pueden contraer el liquen rosado, pero en caso de alteraciones de las defensas del organismo, es mejor evitar el contacto con un animal infectado.

Factores desencadenantes y causas

El agente patógeno está presente en el organismo del perro en estado suprimido, y cuando el sistema inmunitario se debilita, puede comenzar la activación de la infección.

Se consideran como principales factores desencadenantes los siguientes:

  • enfermedades graves previas;
  • consecuencias de intervenciones quirúrgicas y anestesia;
  • trastornos digestivos (diarrea o vómitos prolongados);
  • periodo post-vacunación;
  • patologías de las vías respiratorias superiores;
  • avitaminosis o alimentación desequilibrada;
  • uso de productos cosméticos e higiénicos que provocan alergia o sequedad de la piel en el perro, etc.

Síntomas

Los síntomas varían según la etapa de la enfermedad. En los primeros días se pueden observar manchas rosadas en la piel de la mascota, que no superan los 2 cm de diámetro. Este síntoma es más fácil de notar en razas de pelo corto.

Para diferenciar el liquen rosado de otros tipos de liquen, hay que prestar atención a la estructura y el color de las manchas: en esta forma de la enfermedad, están arrugadas en la parte central. Además, se aprecia un tono amarillento. A veces se pueden observar pequeñas escamas desprendidas.

Liquen rosado en perros

Tales manchas no aumentan de tamaño durante un tiempo; la mayoría tienen solo unos pocos milímetros de diámetro; solo en algunos casos alcanzan hasta 2 cm. A veces se asemejan en aspecto a una erupción alérgica. En esta etapa, el perro presenta picor causado por la sequedad de la piel.

Transcurridos 5-7 días, los primeros focos comienzan a descomponerse, dejando manchas amarillas con una superficie muy descamada. Las zonas más afectadas suelen ser las siguientes:

  • hocico;
  • ingle;
  • abdomen.

Aquí la piel de los perros suele ser más delicada y vulnerable.

La siguiente etapa es la complicación del curso por dermatomicosis asociadas. Se produce si esporas de hongos caen en las zonas afectadas, penetrando fácilmente a través de la piel afectada por la patología. La superficie se cubre con una capa blanca, los focos de inflamación se agrandan, y puede rezumar líquido seroso. Esta etapa requiere tratamiento urgente bajo control veterinario, ya que puede provocar sepsis.

Perro triste

Los signos de un curso complicado son:

  • intoxicación;
  • malestar evidente;
  • fatiga rápida del animal;
  • fiebre periódica;
  • aumento del picor;
  • inflamación y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos regionales.

Cualquier estrés con el liquen rosado empeora bruscamente el estado del perro; sus signos son el ritmo cardíaco acelerado y la elevación de la presión arterial. Si no se produce un curso complicado, aproximadamente 20 días después del inicio de la enfermedad, los síntomas comienzan a remitir.

Tratamiento

Para aliviar el estado del perro, se debe iniciar el tratamiento desde los primeros días. Existen métodos que se pueden aplicar en casa de forma autónoma, y otros que se recomiendan tras consultar con un veterinario.

El veterinario examina a un labrador

Métodos terapéuticos

En primer lugar, los veterinarios recomiendan centrarse en reducir el picor de la piel, ya que rascarse ayuda a la propagación de las lesiones por el cuerpo y, además, puede provocar la incorporación de flora fúngica en los focos afectados. Para ello se recetan antihistamínicos.

Con frecuencia, el tratamiento veterinario implica el uso de aceite de hueso de albaricoque, decocciones de regaliz o espino cerval. Todos estos productos deben aplicarse sobre la piel del perro enfermo en las zonas de los focos de liquen rosado. Es importante prevenir el desarrollo de estafilococos, estreptococos y otros microbios que son muy difíciles de tratar.

Si no se pudo prevenir la infección fúngica, se recetan antibióticos para suprimir la microflora patógena. Para reducir la descamación y la sequedad de la piel, se prescriben aplicaciones de pomada de zinc. El proceso inflamatorio se controla con corticoides antiinflamatorios.

A veces se recomienda ácido salicílico en solución, cuya concentración elige el veterinario en función del estado de la piel. El ácido salicílico no solo tiene un efecto antibacteriano, sino que también acelera los procesos de cicatrización.

Si la zona afectada es extensa, pueden prescribir radiación ultravioleta. Se realiza únicamente con equipos especiales que permiten dosificar y dirigir con precisión los rayos ultravioleta.

Tratamiento de la pitiriasis rosada con rayos ultravioleta

Métodos caseros

El tratamiento con métodos caseros puede dar buenos resultados y llevar a la desaparición de los síntomas. Uno de los remedios probados es el aceite de espino amarillo. Con un hisopo de algodón empapado en este producto, se deben humedecer las lesiones tres veces al día. No hay que preocuparse de que el perro lama el aceite, ya que es completamente inofensivo para las mascotas.

Otro método se basa en lavar las lesiones con vinagre de manzana 7 veces al día. Está terminantemente prohibido usar vinagre de mesa común para este fin, ya que su concentración es mayor que la del vinagre de manzana, lo que puede provocar quemaduras en la piel del perro.

No es menos eficaz la tintura de celidonia, que se prepara fácilmente en casa. Se coloca celidonia triturada en un frasco de vidrio oscuro y se cubre con vodka. Después de 21 días, la tintura está lista. Se debe administrar al perro por vía oral, preferiblemente después del desayuno, 10 gotas cada vez. Si no se consigue que el perro trague la tintura, se pueden lavar las manchas con un hisopo de algodón humedecido.

Remedios para el tratamiento de la pitiriasis rosada en casa

Recomendaciones durante el tratamiento

Existen una serie de recomendaciones cuyo cumplimiento permite que el proceso de recuperación sea rápido y alivia la vida del perro en esta etapa.

Las reglas principales son las siguientes:

  • lavar al perro periódicamente con champús que tengan efecto antibacteriano y cicatrizante;
  • eliminar de la dieta cualquier producto que contenga aromatizantes, conservantes y otros aditivos alergénicos;
  • no se deben realizar procedimientos de higiene con más frecuencia de lo habitual;
  • es preferible aplazar los paseos durante el tiempo soleado hasta la recuperación;
  • se pueden usar cremas emolientes que apruebe el veterinario;
  • la habitación donde se aloja el perro durante el tratamiento de la pitiriasis rosada debe ventilarse periódicamente y mantener una temperatura confortable.

Todas estas recomendaciones ayudarán a acortar la terapia y reducirán las molestias para la mascota.

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