Campilobacteriosis en gatos: síntomas y tratamiento

La campilobacteriosis está causada por bacterias intestinales, se desarrolla en gatos y se acompaña de síntomas característicos. En ausencia de tratamiento, en un animal con inmunidad débil pueden desarrollarse complicaciones graves. Por lo tanto, ante los primeros signos de la enfermedad, es necesario visitar urgentemente al veterinario y seguir todas las recomendaciones. Si la patología no se trata, el dueño y los miembros de su familia pueden contagiarse.

Causas de la campilobacteriosis

La enfermedad está causada por una infección bacteriana. El responsable es la bacteria Campylobacter, peligrosa para humanos y animales. Las mascotas se infectan a través de la comida: las campilobacterias se transmiten por el agua potable, la carne cruda y los productos lácteos. También el microorganismo puede entrar en el tracto gastrointestinal por vía fecal-oral a través del agua. La enfermedad infecciosa es difícil de soportar para gatitos menores de 6 años, gatos de edad avanzada con inmunidad reducida, mascotas que han sido sometidas a cirugía y que se encuentran en fase de recuperación tras una enfermedad.

Existen riesgos de contagio para niños pequeños que han probado la comida para gatos. Por lo tanto, después de alimentar al gato, es recomendable retirar el cuenco y colocar el agua de modo que el niño no pueda alcanzarlo.

Gato

Síntomas de la campilobacteriosis

La enfermedad se acompaña de una serie de signos específicos que ayudarán a detectar la infección en su fase inicial. Los síntomas en gatitos y mascotas debilitadas aparecen unos días después del contagio. El animal:

  • pierde el apetito;
  • tiene arcadas;
  • sufre diarrea y flatulencia excesiva;
  • se niega a beber;
  • tiene fiebre.

Poco a poco, la mascota se debilita, se esconde en lugares apartados. A medida que avanza la patología intestinal, aparecen dolores en la zona gastrointestinal, en las heces se aprecian claramente moco y rastros de sangre. En los gatitos, la enfermedad es especialmente grave, con diarrea acuosa abundante y alto riesgo de desenlace fatal en ausencia de atención veterinaria.

La patología puede desarrollarse gradualmente, con aparición de signos y su desaparición repentina. La periodicidad del cuadro clínico es de 2 semanas a 1 mes. Los períodos de calma duran desde un par de días hasta varias semanas.

A veces, en gatos con un buen sistema inmunitario, la infección transcurre sin síntomas evidentes o con un leve trastorno digestivo caracterizado por diarrea breve. En ese caso, el animal se recupera por sí solo. Si aparecen signos, es necesario llevar a la mascota a una clínica veterinaria para su evaluación y elaboración de un plan de tratamiento.

Diagnóstico de la enfermedad

El veterinario prescribirá pruebas para detectar la presencia de Campylobacter en el organismo. Por lo general, se solicita un análisis de heces. La muestra se lleva a la clínica en un recipiente de plástico. Para el estudio basta con una pequeña cantidad de heces, del tamaño de una nuez. Es mejor tomar una muestra en la que se aprecien claramente coágulos de sangre o moco.

Gato junto al veterinario

Dado que desde la defecación del gato hasta el envío de la muestra para el cultivo bacteriano pueden transcurrir varias horas, es mejor colocar el recipiente con las heces en el refrigerador a una temperatura de +2-8 ºC. El análisis del material puede tardar de 3 a 7 días. Por lo tanto, para determinar la causa exacta, el veterinario prescribe al animal una terapia que reduce los síntomas generales.

Al mismo tiempo, se realizan análisis clínicos de sangre. Los síntomas de la enfermedad se asemejan a la gastroenteritis, así como a la forma aguda de disentería y a la helmintiasis. Para establecer el diagnóstico, el veterinario puede recomendar pruebas adicionales, por ejemplo, una ecografía abdominal.

Tratamiento farmacológico de la campilobacteriosis

En casos de patología complicada y estado grave del paciente, la terapia se realiza en el hospital de la clínica veterinaria. Se administran al animal por vía intravenosa soluciones medicamentosas y nutritivas que ayudan a mantener su estado y a evitar la deshidratación.

En el hogar, a los felinos se les recetan antibióticos especialmente diseñados para animales, como la tilosina. Es posible utilizar fármacos producidos para humanos: doxiciclina, eritromicina. No se deben usar antibióticos por cuenta propia. El plan de tratamiento se elabora de forma personalizada, teniendo en cuenta las enfermedades concomitantes y el peso del gato.

Cuidados del animal enfermo

En el tratamiento en casa, es necesario proporcionar un ambiente tranquilo: el animal debe sentirse cómodo. Es necesario:

  • respetar los horarios de medicación y alimentación;
  • garantizar un fácil acceso al agua y al alimento;
  • controlar la alimentación, siguiendo las recomendaciones del veterinario.

Pastillas junto al gatito

Periódicamente, se debe visitar al veterinario para controlar el estado del gato y ajustar el plan de tratamiento. En casa, se mantiene a la mascota aislada de otros animales y personas para evitar el contagio.

La falta de tratamiento o su baja eficacia conduce a consecuencias peligrosas para la salud del gato, que se desarrollan debido a una inmunidad reducida. Son probables la pérdida de peso, cambios en el comportamiento habitual, agotamiento, apatía. Es posible la septicemia: ausencia de microorganismos beneficiosos en la sangre. Si el tratamiento se inicia a tiempo, el estado de la mascota se estabiliza rápidamente y el pronóstico es favorable.

Prevención de la campilobacteriosis

Dado que la transmisión de la infección ocurre con mayor frecuencia a través del alimento, es necesario tomar medidas que garanticen su seguridad y cumplir con las normas de sanidad:

  1. La carne, los despojos o las aves deben hervirse o estofarse durante un tiempo prolongado. Las bacterias mueren con un tratamiento térmico adecuado.
  2. Los microorganismos Campylobacter toleran bien las temperaturas bajas, por lo que no se recomienda utilizar carne cruda en la alimentación, incluso después de una congelación prolongada.
  3. Es mejor cambiar el agua a diario y lavar el cuenco después de cada comida.
  4. Periódicamente, tratar el suelo de las habitaciones con desinfectantes.
  5. Lavar la bandeja con más frecuencia y cambiar el relleno.
  6. No descuide las revisiones veterinarias de su animal; llévelo a la consulta al menos una vez cada seis meses, y no solo cuando aparezcan síntomas de enfermedad.

Dado que una persona puede infectarse fácilmente con campilobacteriosis, se deben usar guantes de goma al lavar los cuencos de comida y agua, así como al cambiar el relleno de la bandeja. Es recomendable lavarse las manos con jabón con más frecuencia si se ha diagnosticado o se sospecha una patología en el gato.

El gato está tumbadoLa campilobacteriosis es una infección intestinal cuya sintomatología depende de la defensa inmunitaria del animal. Con un sistema inmunitario debilitado, la enfermedad es más grave. Para prevenir complicaciones, se debe acudir al veterinario ante los primeros signos de patología.

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