Eclampsia en la perra después del parto: síntomas y tratamiento

Eclampsia (del griego «relámpago fulminante») es una complicación gravísima del embarazo, un estado comatoso que pone en peligro la vida. Puede manifestarse en las etapas tardías del embarazo, durante el parto o en el periodo posparto, y se da tanto en humanos como en animales. De los animales domésticos, los gatos toleran la eclampsia mejor que los perros.

En veterinaria, la enfermedad recibe el nombre de hipocalcemia posparto, fiebre de la leche o tetania por lactancia. Dado que la eclampsia se desarrolla de forma muy aguda y rápida, el dueño de una perra que espera camada debe conocer sus síntomas y saber aplicar los primeros auxilios.

Perro en la clínica veterinaria

Mecanismo y causas del desarrollo

La etiología de la enfermedad se relaciona con una deficiencia aguda de calcio en la sangre. Al ser uno de los reguladores de los procesos metabólicos en los mamíferos, este macronutriente actúa como antagonista («freno») de los macronutrientes sodio, potasio y fósforo. Por lo tanto, cuando falta calcio, aumenta la cantidad relativa de potasio, que es el responsable de los procesos de contracción de las fibras musculares, lo que provoca la aparición del síndrome convulsivo (tetania). Además, el magnesio, necesario para el sistema nervioso central y periférico, solo puede ser absorbido por el organismo en presencia de calcio.

¡Es útil saberlo! No se ha determinado si esta patología se hereda, pero las estadísticas afirman que si una perra ha sufrido eclampsia una vez, la predisposición persistirá en embarazos posteriores. Estas perras requieren cuidados especiales y supervisión constante durante todo el periodo de lactancia.

Según datos de estudios clínicos, el estado de eclampsia puede desarrollarse cuando el nivel de calcio en sangre de la perra es inferior a 1,7 mmol/l. Esta deficiencia del macronutriente se produce en algunos casos:

  • en perras gestantes poco antes del parto en caso de gestación múltiple;
  • debido a la pérdida de calcio entre 2 y 4 semanas después del parto, cuando los cachorros han crecido y necesitan mucha leche;
  • al final de la lactancia debido a la deficiencia de este macronutriente acumulada gradualmente durante el periodo de lactancia.

Perra con cachorros

También se consideran posibles factores que pueden desencadenar hipocalcemia en la perra:

  • ingesta insuficiente de macronutrientes con la comida debido a una dieta mal organizada;
  • deficiencia de vitamina D en el organismo de la perra, que dificulta la absorción de calcio;
  • enfermedades del hígado o de los conductos biliares, acompañadas de trastornos en la descomposición de las grasas (las células grasas tienen la capacidad de unir algunos macronutrientes, dificultando así su absorción);
  • patologías de la tiroides, cuando el calcio no se absorbe debido a la falta de las hormonas necesarias para ello;
  • particularidades de la raza (las perras de razas miniatura son más propensas a la eclampsia que otras, ya que su organismo no logra compensar las pérdidas de elementos bioactivos durante la gestación y lactancia de los cachorros).

Síntomas

Los síntomas más típicos de la eclampsia posparto en perras incluyen:

  • debilidad general, apatía;
  • ansiedad, comportamiento inquieto;
  • pulso acelerado, respiración pesada y «entrecortada»;
  • temblores, temblor en las extremidades, contracción muscular involuntaria y espasmódica;
  • coordinación alterada, pérdida del equilibrio;
  • fotofobia (el perro intenta constantemente esconderse en un lugar oscuro);
  • Rechazo a la comida;
  • ignorar a los cachorros.

Cachorro

¡Importante! En el desarrollo de la eclampsia, el tiempo cuenta en horas y minutos: si no se presta ayuda en las primeras 24 horas, el riesgo de muerte de la perra es casi del cien por cien. Ante la sospecha de eclampsia, se debe llamar inmediatamente al veterinario a domicilio y, hasta su llegada, administrar los primeros auxilios al animal por su cuenta.

Atención urgente

La situación en la que se detectan signos de fiebre de la leche en una perra se considera crítica, por lo que es necesario saber exactamente qué hacer y actuar con rapidez. La primera medida es proporcionar al animal reposo y calor. Para ello, se debe colocar al animal en un lugar oscuro, cubierto con una manta o cobija, y rodearlo con bolsas de agua caliente o botellas con agua caliente. A continuación, se debe administrar al perro un sedante (valeriana, valocordina, corvalol); la dosis depende del peso del animal y varía de 5 a 20 gotas. El medicamento se diluye en 50 ml de agua y se vierte en la mejilla del perro.

Luego se debe proceder a la tarea principal: aumentar el nivel de calcio en el organismo. Para ello se utiliza una solución de cloruro de calcio o gluconato de calcio. Si no sabe administrar inyecciones, administre el medicamento por vía oral, vertiéndolo con cuidado en la boca. El gluconato de calcio al 10% se debe diluir 1/1 con solución salina fisiológica, y el cloruro de calcio en la misma proporción con leche. La dosis es de 0,5 ml de solución al 10% por cada kg de peso corporal del animal. La inyección de los mismos preparados proporcionará un efecto más rápido. La dosificación para las inyecciones se calcula de la misma manera que para la administración oral.

Inyección al perro

El gluconato de calcio se puede administrar por vía subcutánea (en la cruz), intramuscular (en las patas) o intravenosa. Para la administración intramuscular, se recomienda diluir el medicamento con novocaína o solución salina fisiológica 1/1, dividir la dosis en 4 partes e inyectarlas en cada pata. Por vía intravenosa, el gluconato de calcio al 10% se administra sin diluir.

El cloruro de calcio se administra solo por vía intravenosa. Si en el lugar de la inyección se observa endurecimiento, enrojecimiento de la piel o aumento local de la temperatura, se realiza un bloqueo con novocaína en esa zona o se infiltra con cloruro de sodio al 1%. Esta medida evitará el desarrollo de edema y necrosis tisular.

Tratamiento posterior

Tras la resolución del estado agudo, el tratamiento de la hipocalcemia posparto continúa durante 1 a 3 semanas más. Según el estado del animal, el veterinario puede prescribir a la perra un ciclo de 5 días de inyecciones de gluconato de calcio o un ciclo de 20 días de administración oral de cloruro de calcio (en comprimidos o solución). Si el dueño no puede administrar la inyección y la perra se niega categóricamente a tragar el medicamento, este se administra mediante enema.

El esquema de tratamiento estándar también incluye la administración de sedantes: durante 5 días, 3 veces al día, de 2 a 5 gotas sobre la lengua. Esto es necesario para sacar al sistema nervioso del estado de estrés. Hasta que la perra se haya recuperado completamente de la eclampsia, se recomienda alimentar a los cachorros de forma artificial (parcial o totalmente).

Alimentación artificial de los cachorros

Prevención

Incluso si su perra no pertenece al grupo de riesgo de eclampsia posparto y ya ha parido cachorros sin problemas, para descartar la posibilidad de que se desarrolle esta peligrosa complicación, siga las siguientes pautas:

  • Procure identificar y tratar todas las enfermedades crónicas antes de la monta de la perra, ya que durante el embarazo será más difícil hacerlo. Esto se aplica especialmente a las patologías que afectan a los procesos del metabolismo mineral.
  • Alimente correctamente al animal durante el embarazo y el periodo de lactancia. La dieta de la perra debe contener todos los productos necesarios para su organismo, incluida una cantidad suficiente de macro y microelementos.
  • Quince días antes de la fecha prevista del parto y otros quince días después del parto, retire de la dieta de la perra la carne y el pescado. Durante este periodo, deberá pasarla a una dieta láctea: alimentarla con requesón, leche y productos lácteos fermentados.

Durante el embarazo de la perra, es recomendable controlar el nivel de calcio en su sangre. Esto permitirá detectar una posible disminución y corregirla a tiempo.

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2 comentarios

  • Estimado, mi perra (toy terrier) presenta signos de eclampsia. Dio a luz hace dos semanas. No es posible acudir al veterinario. Siguiendo el consejo del veterinario, se le administró gluconato de calcio, 1,5 ml por vía intramuscular. ¿Son necesarias más inyecciones o medicamentos a corto plazo? ¿Y cómo proseguir el tratamiento a partir de ahora?

    • Buenos días. La eclampsia posparto afecta principalmente a las perras de razas pequeñas. Uno de los factores que predisponen al desarrollo de la eclampsia posparto se considera la camada numerosa. El tratamiento se basa en la administración intravenosa de líquidos y de una solución de gluconato de calcio al 10% (3-10 ml); en caso extremo, por vía subcutánea (pero entonces mezcle la solución de gluconato al 10% con el mismo volumen de cualquier solución fisiológica – 1:1, es decir, 3 ml de gluconato y 3 ml de solución fisiológica, por ejemplo) y administre en varios puntos no más de 5 ml cada vez (!). A los cachorros, suminístreles un sustituto de leche para perras (sepárelos de la madre, ya que extraen calcio de ella a través de la leche, de ahí la eclampsia). Mantenga a los cachorros con este sustituto durante uno o dos días. A la madre le bastará ese tiempo para recuperarse. En la dieta, tanto de la perra como de los cachorros, añada suplementos de calcio. Vigile el ritmo cardíaco, ya que el calcio en grandes cantidades puede provocar bradicardia o arritmia.

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