Falso embarazo en gatas: signos y tratamiento

En las gatas, al igual que en muchos mamíferos, puede ocurrir un embarazo imaginario, es decir, falso. Sus causas están estrechamente relacionadas con el estado psíquico y fisiológico. Para comprender que no es real, ayuda analizar la situación y algunos signos. El dueño de la gata debe conocerlos para iniciar el tratamiento a tiempo y evitar consecuencias indeseables para la salud de la mascota.

¿Qué es la seudogestación en un animal?

Se denomina embarazo falso, imaginario o seudogestación al estado del animal en el que no se ha producido la fecundación, pero están presentes los signos y síntomas característicos de un embarazo normal.

Al igual que en el caso de la espera de crías, la hembra comienza a producir hormonas sexuales, a veces aparece leche y cambia su comportamiento. La duración de este estado depende de la especie animal y de las características individuales. En las gatas, por ejemplo, es un período de unas tres semanas (rara vez más), en la perra dura 60-70 días, en la coneja hasta 18 días.

Síntomas del falso embarazo en gatas

¡Tenga en cuenta! En los felinos, la seudogestación es menos frecuente que en los perros, pero es posible y requiere la intervención del dueño, ya que va acompañada de ciertos cambios en el organismo.

Si antes no se realizaba ningún tratamiento, ahora para eliminar la influencia negativa sobre los procesos fisiológicos se recomienda administrar al animal medicamentos sedantes y hormonales.

Sobre las causas de su aparición en gatas

El estado similar al embarazo puede desarrollarse en hembras no esterilizadas de cualquier raza, pero algunas tienen predisposición. Según datos estadísticos, los orientales, cornish rex y sphynx lo padecen con más frecuencia (aproximadamente el 15%) y esta característica es hereditaria. En este caso, no se utiliza a dicho ejemplar para obtener descendencia de raza pura completa.

Entre las principales causas que contribuyen al desarrollo de la seudogestación se encuentran los trastornos fisiológicos y psíquicos.

Fisiológicas

Generalmente, la aparición de esta situación se debe a un apareamiento fallido («no funcionó», el gato es estéril, está enfermo), es decir, que durante el apareamiento no se produjo la fecundación. Sin embargo, hubo liberación de prolactina y estrógeno (hormonas sexuales), se formó el cuerpo lúteo, y el organismo de la gata se preparó para la gestación. Por eso aparecen los síntomas clásicos del embarazo, que desaparecerán tras la reabsorción del cuerpo lúteo. No hay celo durante este periodo.

No es necesariamente cierto que un apareamiento fallido provoque un embarazo psicológico. Depende de las características individuales de la hembra.

Causas del embarazo psicológico en gatas

Otros factores:

  1. Alteración del sistema hormonal. Se observa en edad adulta, en enfermedades endocrinas como diabetes mellitus, obesidad, enfermedades de la tiroides.
  2. Patologías congénitas de los órganos reproductores. Incluyen diversos procesos inflamatorios del útero y ovarios, ovario poliquístico, mioma, endometritis, etc.
  3. Predisposición genética. Al diagnosticarse, se realiza la esterilización en etapas tempranas.
  4. Enfermedades crónicas.
  5. El celo finaliza, pero no hay ovulación.

¡Nota! En casos raros, el embarazo psicológico puede manifestarse entre 3-4 días después de la esterilización (ovariohisterectomía). Se resolverá por sí solo en 10-14 días.

Psicológicas

Entender que la causa está relacionada con el estado psicológico de la gata es más difícil, ya que no siempre es posible identificar un factor concreto.

Causas psicológicas del embarazo psicológico en gatas

Factores principales:

  1. estrés provocado por un cambio de lugar de residencia, una larga separación del querido dueño, una intervención quirúrgica, la visita a la clínica veterinaria, etc.;
  2. una gata embarazada vive cerca – observarla contribuye a la aparición de síntomas similares.

Para identificar la causa psicológica, es necesario, tras descartar cualquier enfermedad, analizar el comportamiento «antes» y «después» de algún evento.

Cómo saber si el embarazo es falso

En el embarazo psicológico felino, al igual que en el real, se observan cambios de comportamiento y aparecen varios síntomas fisiológicos característicos de una gestación.

Signos:

  • agresividad, nerviosismo, excitabilidad;
  • letargo, apatía, somnolencia;
  • cambio brusco e injustificado de humor;
  • falta de deseo de contacto con los humanos o, por el contrario, mayor necesidad de interacción;
  • búsqueda y preparación de un rincón apartado;
  • transporte en la boca de objetos que simulan gatitos (calcetines, juguetes pequeños) y su lamido;
  • secreciones vaginales mucosas;
  • hinchazón de los pezones, secreción de los mismos;
  • cambios en el comportamiento alimentario (el apetito primero aumenta, luego disminuye o desaparece);
  • Sed;
  • trastornos alimentarios (diarrea, náuseas, vómitos);
  • fiebre leve;
  • aumento de peso corporal.

El grado de manifestación de estos signos es variable y depende de muchos factores. Por ejemplo, del tipo de sistema nervioso, del estado general de salud, del nivel hormonal, del funcionamiento de la tiroides.

Diagnóstico y tratamiento

Si surgen sospechas de un embarazo psicológico, para confirmar o refutar esta suposición, es necesario consultar a un veterinario. Especialmente en el caso de que no haya habido apareamiento.

No siempre es posible dar un diagnóstico después de un examen visual, por lo que para precisar el diagnóstico se realiza a la gata una ecografía abdominal y se le extrae sangre para análisis. Con los resultados de las pruebas se puede concluir si hay embarazo o no. A veces pueden ser necesarios estudios adicionales como un frotis vaginal o un análisis de sangre hormonal.

Diagnóstico y tratamiento del embarazo psicológico en las gatas

Tras confirmar el diagnóstico de embarazo psicológico, se prescribe tratamiento. En unos casos es terapia farmacológica, en otros, ayuda psicológica por parte del dueño. La decisión depende de la gravedad del estado y del grado de implicación emocional de la gata en el proceso.

Se recetan medicamentos (hormonales, tranquilizantes, complejos vitamínicos) cuando la sintomatología es muy acusada. En caso de lactancia excesiva o mastitis, se trata con antibióticos y se administran fármacos para detener la lactancia.

Se puede eliminar la lactancia reduciendo el contenido calórico del alimento, aplicando compresas frías según lo recomendado por el veterinario. Si la comida se prepara en casa, se eliminan los lácteos de la dieta, se reduce la cantidad de proteínas y se aumenta la de carbohidratos.

Cómo puede ayudar el dueño:

  • retirar de la vista los objetos de cuidado, desmontar el «nido familiar»;
  • prestar más atención, tranquilizarla;
  • mantener a la gata embarazada y a los gatitos recién nacidos en otra habitación;
  • utilizar un cono protector para evitar que pueda lamerse las glándulas mamarias, estimulando así la lactancia.

Para evitar la aparición de un pseudoembarazo en la gata ayudan unas sencillas medidas preventivas: un enfoque responsable de las condiciones de mantenimiento, la alimentación (no sobrealimentar, controlar la dieta), tratar de no crear situaciones de estrés y evitar contactos sexuales accidentales. Las consecuencias de este estado son especialmente peligrosas para aquellas que ya lo han sufrido anteriormente.

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