Por qué un gato sacude la cabeza y las orejas
Continuando con el análisis de lo que puede indicar el comportamiento de su mascota, examinemos por qué el gato sacude constantemente la cabeza y las orejas, y además se rasca el pabellón auricular o la zona circundante hasta causarse heridas.
Contenido
Enfermedades del oído en gatos
Si el gato sacude las orejas con frecuencia, ello indica una notable molestia en esa zona. Las enfermedades del oído en gatos son consideradas uno de los problemas más comunes en la práctica veterinaria. La inflamación, el picor, el dolor y otras sensaciones desagradables en el área del oído pueden presentarse tanto en un gatito pequeño como en un animal adulto, independientemente del sexo y la edad.

Síntomas generales
En un gato sano, las orejas están prácticamente limpias, con una pequeña cantidad de secreción de color amarillo claro y sin olor específico.
Los siguientes síntomas indican que la mascota tiene un problema en el oído:
- el gato sacude la cabeza, a veces inclinando hacia abajo la oreja afectada;
- si se le acaricia o rasca la zona del oído inflamado, presiona fuertemente el pabellón contra la mano;
- el gato se rasca la oreja con frecuencia e intensidad, lesionando la piel y dejando arañazos;
- pueden observarse secreciones del conducto auditivo (variables en intensidad y consistencia según el tipo de problema);
- la inflamación suele ir acompañada de la aparición de un olor específico del oído;
- al intentar limpiar el conducto auditivo, el gato puede resistirse por sentir dolor;
- la mascota se lame con frecuencia y realiza movimientos de deglución (no después de comer o beber); esto se debe a las sensaciones desagradables que surgen no solo en el oído, sino también en la zona de la garganta cuando la inflamación es profunda (los órganos están conectados entre sí);
- una inflamación severa puede provocar fiebre y un estado general de decaimiento en el animal.
Al observar estos síntomas, usted puede comprender con alta probabilidad por qué el gato sacude la cabeza y las orejas, pero para saber exactamente qué ha causado la inflamación, la molestia o el dolor en el área del oído, es necesario un diagnóstico en una clínica veterinaria.
Causas de la inflamación
El proceso inflamatorio en sí es causado por virus, bacterias u hongos, pero las causas de predisposición a las enfermedades del oído pueden deberse a:
- anomalías congénitas en la estructura del conducto auditivo y del oído interno;
- producción excesiva de cerumen, que puede ser un problema congénito o aparecer en el contexto de una enfermedad;
- traumatismos (como resultado de acciones descuidadas del dueño al intentar limpiar los oídos o a consecuencia de una pelea);
- productos de cuidado inadecuados;
- condiciones de mantenimiento (el agua entra en los oídos al bañarlo, el gato se enfría con frecuencia, no se presta atención a las orejas de la mascota o se limpian incorrectamente);
- neoplasias benignas o malignas que pueden aparecer, incluso en los conductos auditivos.
Tipos y características de las enfermedades del oído
Al analizar por qué un gato sacude la cabeza, puede comprender que las causas del malestar del animal radican en una lesión del pabellón auricular (parte externa de la oreja), del conducto auditivo o del oído interno.
Enfermedades del pabellón auricular
Si observa que al gato le pica precisamente la parte externa de la oreja, se pueden sospechar los siguientes problemas:
- traumatismos (si el gatito juega bruscamente con sus compañeros, puede dañarse el pabellón auricular con las uñas; el arañazo se inflama, causando molestias);
- picaduras de insectos (especialmente peligrosas son las de garrapatas y pulgas, aunque las picaduras de abejas, tábanos o mosquitos también pueden causar molestias);
- infección fúngica (la afectación del oído por hongos puede indicarse por la presencia de una capa grisácea en la piel, descamación abundante, caída del pelo o formación de zonas calvas);
- reacción alérgica, que generalmente se manifiesta como un sarpullido fino que provoca un picor intenso en el animal, pudiendo afectar no solo a la piel externa.

Es más fácil tratar cualquier inflamación en la zona del pabellón auricular que las enfermedades del conducto auditivo o del oído medio. Lo principal es entender cuál ha sido la causa y seleccionar el tratamiento adecuado.
Otitis externa
El proceso inflamatorio en la zona del conducto auditivo se denomina otitis externa.
La enfermedad comienza con:
- sensación de picor o ardor en el oído,
- aumento de la cantidad de cerumen segregado (la masa puede adquirir un tono naranja intenso, contener restos de sangre o pus)
- hinchazón, que es difícil de ver externamente;
- aparición de un olor dulzón característico que se puede percibir al acercarse al oído del gato.
Si la otitis externa no se trata, la inflamación aumentará, como resultado, la hinchazón del tejido puede obstruir el conducto auditivo y el picor se convertirá en un dolor bastante intenso. También pueden inflamarse los ganglios linfáticos cercanos.

En la etapa inicial, el animal sacudirá constantemente la cabeza y se apretará contra la mano cuando el dueño intente rascarle la oreja, pero en caso de otitis avanzada, cualquier roce en la oreja o en la zona debajo del pabellón auricular provocará un dolor agudo, por lo que el gato se encogerá ante cualquier intento de presionar la oreja o limpiar el conducto auditivo.
Si el dueño no detecta el problema a tiempo y no averigua por qué el gato sacude la cabeza, la otitis externa puede complicarse y habrá que tratar la inflamación del oído medio o una otitis purulenta.
El diagnóstico de la otitis lo realiza el veterinario basándose en la observación y el análisis de laboratorio del contenido secretado. Es importante identificar correctamente el agente causante para seleccionar la terapia adecuada.
- En la etapa inicial puede ayudar un tratamiento tópico (gotas óticas con efecto antibacteriano, antiinflamatorio y analgésico).
- En etapas más avanzadas de la enfermedad está indicada una terapia integral con antibióticos sistémicos.
Otodectosis (ácaro del oído)
El ácaro del oído también puede provocar un proceso inflamatorio en el conducto auditivo.
De una infección bacteriana, la otodectosis se puede distinguir principalmente por el color del contenido secretado. En los oídos afectados por el ácaro se pueden ver secreciones marrones parecidas a posos de café.

Por lo demás, la sintomatología es muy similar, ya que los tejidos dañados por el ácaro también son rápidamente afectados por la flora bacteriana, lo que conlleva las mismas complicaciones que en la otitis externa.
Inflamación del oído medio
La otitis interna ocurre cuando el proceso inflamatorio afecta al tímpano y a las zonas más profundas.

Además del dolor agudo en la inflamación interna del oído, el gato puede perder la coordinación al sacudir la cabeza. Esto indica la implicación de los receptores del analizador vestibular, que se encuentran en la zona del oído medio.
Si no se trata la enfermedad, puede producirse supuración y destrucción del tímpano. Este proceso es irreversible, e incluso después del tratamiento, el gato puede no oír por el oído afectado. Sin el uso de antibióticos sistémicos, el pronóstico es desfavorable, ya que el proceso inflamatorio se extiende al tejido cerebral y provoca la muerte.
Cuándo es admisible el tratamiento por cuenta propia
Los veterinarios recomiendan abstenerse del tratamiento casero hasta obtener un diagnóstico preciso. Si se evalúa incorrectamente la causa del malestar, el dueño corre el riesgo de tratar una enfermedad completamente diferente, lo que a menudo conduce al empeoramiento del estado de la mascota y al desarrollo de complicaciones.
En casa solo se permiten medidas básicas: tratar al animal contra las pulgas, eliminar con cuidado la suciedad, el agua o un objeto extraño superficial. También es posible aliviar una reacción alérgica con antihistamínicos, pero antes de usarlos es recomendable consultar a un veterinario. El especialista indicará la dosis segura y los pasos a seguir.
Para combatir los parásitos se pueden usar gotas, comprimidos o sprays antipulgas, complementando el tratamiento con un baño con champú especial. Se recomienda desechar los objetos personales del animal infestado.
Es importante recordar que se debe realizar el tratamiento antiparasitario a todas las mascotas que hayan estado en contacto con el animal enfermo.
Los tapones de cerumen pueden ablandarse con solución salina o lociones óticas especiales. Por lo general, se instilan unas gotas en cada oído tres veces al día durante una semana. Si no se observa mejoría, se debe acudir inmediatamente al veterinario.
La extracción de un objeto extraño solo es permisible si se encuentra cerca de la entrada del conducto auditivo. Si está incrustado en profundidad, existe un alto riesgo de dañar el tímpano. Por la misma razón, no se recomienda limpiar los oídos con hisopos de algodón. Para eliminar la humedad y la suciedad superficial, es mejor usar un disco de algodón enrollado cuidadosamente en forma de tubo.
Prevención
La mejor prevención de las enfermedades óticas es:
- regular limpieza de los oídos;
- uso de lociones antiinflamatorias;
- tratamiento programado contra parásitos;
- realización de revisiones médicas regulares;
- actitud atenta hacia la mascota y análisis de los más mínimos cambios en su comportamiento;
- acudir al veterinario ante la aparición de los primeros síntomas de malestar en el animal, descritos anteriormente;
¡Importante! Si ya han aparecido síntomas de inflamación, no se debe automedicar, ya que las consecuencias de un tratamiento incorrecto y el tiempo perdido pueden ser nefastas.
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