Glándulas paraanales en gatos

Las glándulas paraanales en los gatos son órganos del sistema excretor, mediante los cuales el animal puede dejar su olor específico para marcar el territorio y atraer a individuos del sexo opuesto. La inflamación de las glándulas paraanales en gatos es un problema bastante frecuente. Causa al animal un malestar considerable y sensaciones dolorosas. Es importante que el dueño sospeche a tiempo el desarrollo de la dolencia y tome las medidas adecuadas; de lo contrario, la enfermedad puede progresar rápidamente y provocar complicaciones graves.

Gato abisinio

Funcionamiento de las glándulas paraanales

Las glándulas paraanales están situadas en la zona del ano del animal, de ahí su nombre. A través de ellas se produce la secreción de un líquido específico: el secreto. Tiene una consistencia espesa con un olor fétido y acre, desagradable para el olfato humano y perceptible a gran distancia para otros animales.

El gato utiliza su secreción para marcar su territorio o durante el «período de apareamiento» para atraer a una pareja. También puede secretarse durante un conflicto entre animales.

Normalmente, los sacos anales se vacían durante la defecación o durante las rutinas de higiene que el gato realiza por sí mismo (es decir, al lamerse). Si se altera alguno de estos procesos naturales, las glándulas paraanales de los gatos pueden obstruirse, lo que provoca inflamación.

Causas del trastorno

La obstrucción de las glándulas paraanales en los gatos se desarrolla con mayor frecuencia en machos jóvenes domésticos que llevan una vida sedentaria. Los representantes de razas de pelo largo son más propensos a desarrollar esta patología. Las causas de la enfermedad pueden ser los siguientes factores:

  • alimentación inadecuada, que provoca alteraciones en el funcionamiento intestinal y causa estreñimiento o diarrea;
  • abundancia de cartílagos y huesos en la dieta del animal (de pollo, pescado, etc.), lo que también puede alterar la defecación;
  • trastorno metabólico que ha provocado obesidad;
  • lesión de la integridad de los tejidos del ano como consecuencia de un traumatismo y posterior tratamiento incorrecto de la herida;
  • parásitos intestinales;
  • embarazo.

Cuando se altera el drenaje del secreto en los sacos anales, se produce una acumulación excesiva de líquido. Como resultado, aumentan de tamaño y comienzan a causar al gato una gran incomodidad.

La gata maúlla

Síntomas de la inflamación

Para proporcionar una ayuda oportuna a la mascota, es necesario prestar atención a los primeros síntomas de la patología. El gato cambia su comportamiento, se vuelve inquieto, pierde el apetito, comienza a arrastrarse por el suelo, emite un olor desagradable que no desaparece tras el baño. Esto puede indicar el desarrollo de una inflamación de los sacos anales.

Para asegurarse de la exactitud del diagnóstico, se puede consultar a un especialista o realizar un examen preliminar del animal por su cuenta. Para ello, se debe inspeccionar la zona del ano de la mascota. Los sacos anales presentarán un aspecto inflamado. Al presionarlos con cuidado y sin fuerza, se liberará un líquido de color lechoso o amarillo claro con olor desagradable. Cuanto más avanzada esté la enfermedad, más espesas y oscuras se volverán las secreciones de las glándulas paraanales del gato.

Glándulas paraanales en el gato

Sin tratamiento, la enfermedad progresará, causando cada vez más molestias al animal. Los sacos anales muy aumentados de tamaño dificultan los movimientos de la mascota y provocan dolor durante la defecación.

Complicaciones de la inflamación

Si no se toman medidas, en la zona afectada comienzan a acumularse bacterias patógenas que se multiplican activamente. Como resultado, se produce una rotura de las paredes de la glándula paraanal y se desarrolla un absceso en el gato. Esta es una situación muy grave que empeora significativamente el estado de la mascota.

El absceso de las glándulas paraanales en los gatos provoca un aumento de la temperatura, el animal rechaza la comida y el agua, se vuelve letárgico. El absceso es una condición peligrosa que complica el tratamiento y puede requerir intervención quirúrgica. La inflamación avanzada adquiere posteriormente un curso crónico y ya no se puede curar por completo.

¡Importante! Las bacterias patógenas pueden penetrar desde la herida purulenta hasta la sangre, causando una infección de todo el organismo, lo que conduce a un desenlace fatal.

Tratamiento

Es mejor confiar el tratamiento de la inflamación de las glándulas paraanales en los gatos a un veterinario. El especialista realizará un examen del animal, determinará el grado de daño tisular y prescribirá el tratamiento correspondiente. Además, el médico dará recomendaciones sobre cómo cuidar al animal en casa. Con el tratamiento casero se pueden pasar por alto puntos importantes y agravar el proceso inflamatorio.

La base del tratamiento consiste en la limpieza mecánica de las glándulas paraanales. En los gatos, se exprime manualmente el líquido patológico de la zona inflamada cerca del ano. Una vez que el líquido ha salido por completo, se trata el área con una solución antiséptica (por ejemplo, clorhexidina) y se aplica un ungüento antimicrobiano. Para aliviar el dolor, se pueden usar inyecciones de novocaína.

https://www.youtube.com/watch?v=7MkxweNkg5g

El número de procedimientos dependerá del caso concreto: a veces una limpieza será suficiente, en otras circunstancias puede ser necesario realizar varios procedimientos al día. Se debe observar el estado del animal y actuar según la situación.

En caso de un curso complicado de la enfermedad, es necesaria una limpieza profunda de las glándulas paraanales. Para ello, se requerirá la penetración en el orificio anal. En caso de desarrollo de un absceso, será necesario abrirlo y lavar la herida mediante la introducición de una solución antiséptica. Adicionalmente, se pueden recetar antibióticos (por vía subcutánea o intramuscular). Se recomienda realizar estos procedimientos solo con la ayuda de un especialista, ya que existe la posibilidad de dañar los tejidos del ano.

Limpieza en casa

Si los dueños de la mascota no tienen la posibilidad de visitar la clínica veterinaria todos los días, la limpieza de las glándulas paraanales en los gatos se puede realizar en casa.

El procedimiento debe realizarse en el baño o en una habitación que sea fácil de limpiar. Es necesario cambiarse a ropa que no importe tirar o ponerse un delantal protector. Esto se debe a que la secreción patológica tiene un olor extremadamente desagradable (mucho más fuerte que las secreciones normales) y durante la limpieza se rocía en todas direcciones, por lo que es difícil de eliminar.

Es mejor realizar la manipulación entre dos personas para poder sujetar firmemente a la mascota. El procedimiento se realiza con guantes de látex limpios. Se debe presionar con el dedo índice y el pulgar el área alrededor del ano y exprimir la secreción acumulada.

Después de la limpieza, se inserta un supositorio antimicrobial en el ano o se aplica una pomada. Para evitrar que el animal lame el medicamento, se puede usar un cono o aplicar un vendaje sobre la herida.

Inflamación de las glándulas paraanales en el gato

Prevención

Las acciones para prevenir esta situación son bastante sencillas:

  1. Es necesario revisar visualmente el estado de las glándulas regularmente por sí mismo o durante las revisiones periódicas con el veterinario.
  2. Vigilar la alimentación del animal y sus deposiciones (evitar el estreñimiento y la sobrealimentación).
  3. Jugar con la mascota a juegos activos para aumentar su movilidad.

En el curso crónico de la patología, el médico puede recomendarla extirpación de las glándulas paraanales. Esto no afectará significativamente el estado de salud del animal, ya que no tienen funciones vitales.

Lea también:



Añadir comentario

Educación de los gatos

Educación de los perros