Inflamación de las glándulas salivales en perros: síntomas y tratamiento

Las glándulas salivales son varios pares de órganos que producen la secreción necesaria para la digestión, que contiene alrededor de un 90% de agua y un conjunto de compuestos orgánicos e inorgánicos. Se distinguen las glándulas sublinguales, submandibulares, parótidas y cigomáticas. La inflamación de las glándulas salivales en los perros puede ser de carácter no infeccioso (la enfermedad se llama sialoadenitis) o estar causada por la acción de bacterias, virus u hongos (esto es parotitis). El tratamiento necesario para esta enfermedad ―medicamentoso o quirúrgico― depende de la causa de la enfermedad.

Inflamación de las glándulas salivales en el perro

Causas del desarrollo

El proceso inflamatorio en las glándulas salivales del perro puede estar causado por:

  • Traumatismos de la glándula;
  • Penetración de microorganismos patógenos en los tejidos de la glándula debido a una disminución de la resistencia (capacidad de defensa) del organismo del perro;
  • Propagación del agente infeccioso desde otros órganos;
  • Cálculos en los conductos salivales, formados debido a una alteración del metabolismo del calcio o del equilibrio hidrosalino en el organismo del perro;
  • Enfermedades odontológicas (estomatitis, gingivitis, absceso de la raíz dental);
  • Presencia de sarro que obstruye el conducto salival;
  • Tumores malignos o benignos de las glándulas salivales;
  • Anomalías anatómicas congénitas o adquiridas del órgano;
  • Enfriamientos frecuentes del animal.

Según los criadores de perros, algunas razas caninas tienen una predisposición genética a desarrollar esta patología. En el grupo de riesgo se encuentran los pastores alemanes, boxers, perros salchicha, caniches y galgos ingleses. En cuanto a los tipos de enfermedad, la sialoadenitis se observa con mayor frecuencia en animales jóvenes, y la parotitis en perros mayores de 6 años.

Inflamación de las glándulas salivales en el perro

Síntomas

Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son bastante características y no son difíciles de detectar. El signo más típico es la salivación abundante; otros síntomas de inflamación de las glándulas salivales en el perro pueden ser:

  • dificultades para ingerir alimentos ― debido al dolor, el animal traga con dificultad.
  • Como consecuencia de la inflamación de los tejidos debajo de la mandíbula o debajo de las orejas, se forma una hinchazón.
  • El síndrome de dolor hace que el perro evite los roces en la cabeza y el cuello.
  • En la parotitis infecciosa, a menudo se observa un aumento local de la temperatura.

¡Atención! Si se forma un absceso en la zona inflamada de la glándula, no siempre se abre por sí solo. El absceso maduro causa un fuerte dolor al perro, no encuentra descanso, deja de comer. De la boca entreabierta sale un olor desagradable y saliva espesa. Si nota estos signos en su mascota, acuda inmediatamente al veterinario: el absceso de la glándula salival puede tener consecuencias muy desagradables.

Diagnóstico

Un veterinario experimentado puede realizar un diagnóstico preliminar tras examinar al perro y palpar las glándulas. Para determinar la causa de la inflamación de la glándula salival, será necesario realizar:

  • análisis de sangre (si hay un proceso inflamatorio en el organismo, el nivel de leucocitos en sangre estará elevado);
  • Biopsia (este estudio es necesario para descartar una causa oncológica de la enfermedad e identificar el tipo de agente patógeno si la patología tiene naturaleza infecciosa);
  • Radiografía o radioscopía del cráneo (esto permite detectar causas de la enfermedad como la presencia de tumores, anomalías anatómicas de la estructura del órgano o conglomerados salinos que obstruyen la luz de los conductos de la glándula).

Examinan la boca del perro

Tratamiento

El veterinario elige el método de tratamiento de la inflamación de la glándula salival en el perro según la causa del desarrollo de la patología, y puede ser tanto conservador como quirúrgico.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento conservador se utiliza generalmente en la forma infecciosa de la enfermedad: la parotiditis. Al perro se le recetan medicamentos antibacterianos, cuya duración del tratamiento es de aproximadamente dos semanas. Antes de comenzar a tomar antibióticos, se realiza una prueba de sensibilidad del patógeno al medicamento.

El tratamiento sintomático incluye el uso de analgésicos (Analgin, Baralgin, Revalgin, Spazgan). Para aliviar la inflamación y el dolor, también se pueden recetar al animal antiinflamatorios no esteroideos (Ibuprofeno, Dexametasona, Carprofeno, Prednisolona). Cuando se forma un absceso en la glándula, se utilizan preparados tópicos con efecto analgésico y antiinflamatorio (linimento de Vishnevski, pomada de Ictiol).

Con el fin de aumentar la inmunidad, al perro se le recetan inmunomoduladores (Anflurón, Roncoleuquina, Gamavitforte) y vitaminas.

Tratamiento quirúrgico

Las indicaciones para la cirugía de la glándula salival son:

  • herida penetrante,
  • anomalía anatómica del órgano,
  • neoplasia o cálculo que estrecha u obstruye los conductos de la glándula.

Las cirugías se realizan bajo anestesia general; en el período postoperatorio, al perro se le suele recetar un ciclo de antibioticoterapia.

Veterinarios en la clínica

Recomendaciones para el cuidado del perro

Durante el tratamiento de la inflamación de la glándula salival en casa, la mascota debe recibir calor y reposo absoluto. El veterinario puede recomendar aplicar compresas calientes de alcohol al perro y calentar periódicamente la zona inflamada con una lámpara azul (reflector de Minin). Para que al perro le resulte más fácil tragar, la comida debe estar ligeramente tibia y semilíquida.

Prevención

Se puede reducir el riesgo de desarrollar un proceso inflamatorio en las glándulas salivales del perro siguiendo una serie de recomendaciones sencillas:

  • tratar de prevenir lesiones en la cabeza del animal;
  • no permitir la hipotermia frecuente;
  • oportunamente eliminar el sarro dental del perro y tratar las enfermedades dentales.

La medida estándar de prevención de cualquier enfermedad es la visita regular a la clínica veterinaria para realizar exámenes preventivos.

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