Pinzamiento de un nervio en perros: síntomas y tratamiento
El sistema nervioso del perro está formado por el cerebro y la médula espinal; esta última se encuentra en el canal vertebral, formado por los arcos de las vértebras. En caso de desplazamiento de los elementos de la columna vertebral o inflamación de los músculos y tendones circundantes, las raíces nerviosas de la médula espinal se comprimen. Cuando se pinza un nervio, el perro siente un dolor intenso, y si no se elimina la compresión, el animal puede desarrollar parálisis, por lo que esta patología se considera peligrosa y requiere tratamiento inmediato.

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Causas del desarrollo
Dependiendo de la parte de la columna donde se haya producido la compresión, se distingue el pinzamiento del nervio cervical (pinzamiento en el cuello), torácico o sacro (ciático). La compresión de la raíz nerviosa suele ser consecuencia de patologías de la columna: hernia discal, espondilosis, osteocondrosis. El pinzamiento del nervio en un perro puede ser provocado por:
- traumatismos que han provocado el desplazamiento de las vértebras;
- cargas excesivas sobre la columna vertebral;
- presencia de un tumor en la zona de la columna;
- alteraciones del metabolismo del calcio;
- enfriamientos frecuentes.
También influyen el factor de la edad y la predisposición genética. En perros viejos, los procesos de recuperación del tejido óseo son más lentos, las vértebras se deforman con más facilidad y pueden desplazarse incluso con una carga pequeña, pinzando el nervio. Las razas de perros propensas a desarrollar esta patología son aquellas con mucho peso y complexión laxa (mastines, dogos de Burdeos, san bernardos), así como perros de patas cortas y cuerpo alargado — teckels, bassets, bulldogs.

Manifestaciones clínicas
Los síntomas del pinzamiento del nervio espinal en un perro se pueden detectar de inmediato: el dolor intenso hace que el animal gimotee lastimeramente, se enrosque, se niegue a salir a pasear y evite movimientos innecesarios. Ante cualquier roce en la zona dolorida de la columna, el perro reacciona agresivamente e incluso puede morder.
Otros posibles cambios en el comportamiento de la mascota incluyen:
- rigidez en los movimientos;
- cojera periódica;
- arrastre de las patas traseras al caminar;
- al intentar acostarse, el perro tarda en encontrar una postura cómoda;
- al levantarse, el animal arquea el lomo;
- el perro duerme inquieto.
El pinzamiento del nervio de la columna puede provocar el desarrollo de parálisis de las extremidades o de toda la parte inferior del cuerpo del perro. Ante este síntoma, es necesaria la hospitalización urgente; en estado avanzado, las parálisis y paresias en perros son muy difíciles de tratar.
Diagnóstico
El diagnóstico preliminar de «pinzamiento nervioso» lo establece el veterinario basándose en los síntomas descritos por el propietario del perro y los detectados en la exploración neurológica del animal. Determinar la zona exacta de la lesión y evaluar su grado no siempre es fácil, ya que el dolor por pinzamiento nervioso tiene un carácter difuso. Para precisar la localización de la zona de compresión y la profundidad de la alteración de la conducción del nervio espinal se utilizan métodos de diagnóstico instrumental. Pueden ser la resonancia magnética o la mielografía (radiografía con inyección de contraste bajo la cubierta de la médula espinal). Estas exploraciones permiten detectar áreas de compresión de la médula espinal o la presencia de deformidad vertebral.

Tratamiento
El curso de terapia para el pinzamiento del nervio vertebral generalmente incluye:
- Analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos para aliviar el dolor y la inflamación: Dexametasona, Carprofeno, Ketonal, Ketoprofeno, Rimadyl, medicamentos homeopáticos Traumatín, Traumeel.
- Sedantes «NoviPet», «Jarabe Baldecchi», «DA-BA RELAX PLUS». Bajo su efecto, el perro pasa más tiempo durmiendo o medio dormido y siente menos dolor.
- Medicamentos para restaurar la conducción nerviosa: Miostigmina, Proserina.
- Condroprotectores, como Artroglicán, Condrocan, Condartrón, Stride.
- Para aumentar la permeabilidad vascular y tisular, al perro se le pueden recetar inyecciones de lidasa, que se administran por vía subcutánea en la zona del nervio afectado.
- Como tratamientos adicionales, se aplica un curso de vitaminoterapia, así como fisioterapia: masajes, calentamiento con lámpara azul, acupuntura o electroacupuntura.
Hasta que el pinzamiento del nervio no se elimine por completo, se debe proporcionar reposo absoluto a la mascota. No se debe pasear durante mucho tiempo, intentar involucrarlo en juegos activos ni obligarlo a subir escaleras empinadas.
El tratamiento quirúrgico del pinzamiento nervioso se realiza si la causa del desarrollo de la patología es una neoplasia localizada en la columna vertebral, una hernia discal o cambios destructivos en las vértebras que no se pueden eliminar con métodos terapéuticos.

Prevención del pinzamiento del nervio
Las principales medidas preventivas para evitar el pinzamiento del nervio vertebral en el perro:
- La actividad física del perro debe ser moderada. Esto se aplica especialmente a las sesiones de entrenamiento a las que asiste su mascota.
- Es necesario vigilar la seguridad del animal; incluso una pequeña lesión sufrida por una caída o un golpe puede provocar posteriormente problemas en la columna vertebral, incluido el pinzamiento de un nervio.
- La alimentación del perro debe estar correctamente organizada; su dieta debe contener cantidades suficientes de proteínas, grasas e hidratos de carbono, así como sustancias que favorezcan el fortalecimiento del tejido óseo y cartilaginoso (vitaminas, macro y micronutrientes).
Si su perro tiene más de 6 años, o pertenece a razas consideradas de riesgo, todas las recomendaciones anteriores deben seguirse estrictamente.
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1 comentario
Lidia
Mi cachorro tiene 9 meses. Diagnóstico: huesos transparentes — esqueleto, osteocondrosis, diagnóstico veterinario. Compramos el cachorro con 1 mes de edad, a la criadora, en los documentos indicaban 3 meses.
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