A un perro se le doblan y se le separan las patas traseras
El fenómeno de que las patas del perro se doblen y se separen no es tan raro. La sintomatología que acompaña a esta patología puede ser muy variada. Lo primero que salta a la vista es el comportamiento anormal del animal.
Contenido
Sintomatología
- El perro presenta una marcha tambaleante y se altera la coordinación de movimientos.
- El perro empieza a encorvarse, pasa mucho tiempo en una misma posición y trata de trasladar la carga a las patas delanteras. Esto se nota especialmente cuando se dispone a saltar al sofá o a superar algún obstáculo durante el paseo.
- Se observa temblor en las extremidades, dificultad para respirar (disnea) e incapacidad para inclinarse completamente hacia el cuenco de comida.
- Aparecen dificultades al orinar y defecar.
En casos graves, es posible el desarrollo repentino de parálisis y, en consecuencia, la inmovilidad total de la parte posterior del cuerpo. Dado que no existe una explicación universal para la neuralgia pronunciada, solo un médico especializado puede realizar todos los diagnósticos.

Discopatía, hernia de disco
Es característico de perros de razas pequeñas que tienen predisposición genética a la inestabilidad de los discos intervertebrales. Por lo general, se trata de carlinos, pekineses, bulldogs franceses y caniches. El desplazamiento de los discos provoca la compresión de la médula espinal, lo que en el peor de los casos puede conducir no solo a la inmovilidad total de las extremidades, sino también a la muerte.
Debido a que el perro comienza a experimentar un dolor agudo, trata de limitar al máximo su movimiento. A menudo se queda inmóvil en una postura determinada, encorvando la columna y encogiendo el cuello, tiembla y finalmente se cae al suelo. Si las sensaciones de dolor no son muy críticas, los signos externos pueden ser menos evidentes. La mascota arrastrará las patas traseras, evitará saltos y movimientos bruscos, y se inclinará con dificultad.
Lesiones
A esta categoría pertenecen todas las lesiones y daños sufridos por el animal de forma accidental o intencionada. Por ejemplo, el perro puede resultar herido en una pelea, ser atropellado por un coche, resbalar sobre el hielo, caer en un hoyo o golpearse fuertemente contra alguna superficie dura. Si como resultado de la lesión se daña la columna vertebral, la probabilidad de que el perro tenga problemas de coordinación es muy alta.
En el lugar del hematoma o la herida aparece una hinchazón que provoca la compresión de la médula espinal y los nervios adyacentes. La circulación sanguínea en la zona dañada se altera y, por tanto, las células nerviosas no reciben una nutrición adecuada y mueren. La «transmisión» de los impulsos nerviosos al sistema periférico se dificulta y se pierde la sensibilidad de los tejidos. La presencia de una lesión grave puede acarrear consecuencias irreversibles: la rotura de la médula espinal.

Los perros de «formato alargado» —como los teckels o los basset hound— son los más vulnerables a las lesiones vertebrales. Les basta con dar un mal paso o girarse bruscamente para que las patas delanteras y traseras se separen en direcciones opuestas. A pesar de la elasticidad de los ligamentos intervertebrales, que alinean la columna y la fijan en la posición adecuada, la médula espinal puede dañarse en cuestión de instantes.
Enfermedades de las articulaciones de la cadera
En el grupo de riesgo suelen encontrarse perros de razas grandes: dóberman, rottweiler, dogos, san bernardos, etc. No es raro que este diagnóstico se dé en pastores alemanes de entre 6 y 12 meses. Los problemas de cadera pueden ser intermitentes, remitiendo y agravándose por diversas causas, como la falta o el exceso de ejercicio físico.
El perro puede cojear de las patas después de despertarse o de un paseo activo. No es obligatorio que la enfermedad afecte a ambas extremidades a la vez. Es muy probable que el perro arrastre solo una pata. Las posibles causas de la displasia son:
- Predisposición genética;
- Alimentación inadecuada;
- Obesidad;
- Condiciones de mantenimiento incorrectas.
Importante: aunque la displasia se considera una enfermedad incurable, la medicina moderna puede proporcionar a los animales unas condiciones de vida bastante confortables.

Miositis
En términos sencillos, se trata de una inflamación muscular. Por lo general, esta afección aparece tras un entrenamiento inusual para el perro, con una carga excesiva, o tras permanecer mucho tiempo en una corriente de aire. Con la miositis, el animal puede apoyar las patas con dificultad, como si se esforzara, o, si la inflamación es demasiado extensa, doblar involuntariamente las extremidades y caer al suelo. Los síntomas suelen desaparecer por sí solos al cabo de unos días, y los masajes y frotamientos de los músculos de la columna y la parte trasera del cuerpo ayudan a mejorar el bienestar.
Lesiones del sistema nervioso central (SNC)
Estos problemas los sufren con mayor frecuencia los perros de edad avanzada debido a la degeneración vascular y a trastornos del sistema nervioso central. Es prácticamente imposible curar enfermedades de este tipo, pero con una medicación adecuada cabe esperar una mejora del bienestar y una prolongación de la vida de la mascota.
Ictus
Los ictus en perros son bastante raros. En la práctica veterinaria es más frecuente el llamado síndrome vestibular. En ambos casos, el animal presenta una sintomatología característica:
- El perro se muestra inquieto, da vueltas en el mismo sitio y tiembla.
- Rechaza la comida.
- Comienza a respirar con dificultad y a poner los ojos en blanco.
- Cae sobre las patas, se da la vuelta sobre el lomo o sobre el costado.
La dificultad del tratamiento radica en que los signos clínicos del síndrome vestibular pueden aparecer y desaparecer sin previo aviso ni explicación alguna.

Osteocondrosis de la columna vertebral
Se produce como consecuencia de cambios degenerativos en los discos intervertebrales. El riesgo de desarrollar osteocondrosis aumenta con la edad del perro. Junto con la patología de la columna vertebral, pueden observarse alteraciones en el funcionamiento del aparato ligamentoso. Todo ello en conjunto provoca una limitación de la movilidad de las extremidades del animal. No es raro que la enfermedad progrese a raíz de traumatismos en la columna vertebral. Debido al deterioro de la microcirculación sanguínea, los discos no reciben la nutrición necesaria y comienzan a degenerar.
Espondilosis
La peligrosidad de la enfermedad reside en que progresa muy lentamente y no se diagnostica en las fases iniciales. Se produce un gradual «envejecimiento» de zonas locales de la columna vertebral mediante la formación de crecimientos especiales en los discos intervertebrales, los llamados osteofitos. La espondilosis es más característica de los animales mayores, aunque debido a una alimentación inadecuada y a las condiciones de vida, los perros jóvenes también pueden estar en riesgo.
Importante: los perros también pueden caerse sobre las patas por agotamiento. Esto afecta más a los animales callejeros que a los domésticos.

Tratamiento
Ninguna de las enfermedades mencionadas se trata en casa, sino que requiere un diagnóstico cuidadoso y terapia en un entorno hospitalario. Desafortunadamente, los signos clínicos primarios de la patología a menudo pasan desapercibidos para los propietarios del animal, o no les dan la importancia necesaria.
El perro llega a manos de los veterinarios cuando sus extremidades están claramente inmovilizadas, o hay un fuerte síndrome de dolor. No obstante, existe la posibilidad de aliviar el dolor y restaurar parcial o totalmente las funciones motoras.
Para establecer el diagnóstico se realiza una exploración visual del animal para comprobar la sensibilidad, así como radiografías y resonancia magnética. Además, pueden tomarse análisis de sangre, orina, punciones, etc. La terapia puede incluir la administración de antiinflamatorios, analgésicos, condroprotectores y otros medicamentos según el criterio del veterinario.
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5 comentarios
Natalia
¡Hola! Esta mañana he notado que el perro se encorva y que las patas traseras le funcionan mal… El perro es un mestizo de tamaño mediano (como un husky de tamaño).
Daria - veterinaria
¡Hola! Hay que determinar si se trata de una patología en las propias extremidades (quizás un esguince de ligamentos, dolor muscular, etc.), en la columna vertebral o si es dolor de órganos internos (por ejemplo, en el intestino o el estómago), por lo que el animal se ve obligado a adoptar una postura antinatural. Posiblemente, si usted alguna vez ha tenido un fuerte dolor de estómago, recordará que uno se encorva involuntariamente y no puede caminar muy rápido debido al intenso dolor. Pues lo mismo ocurre con el animal, hay que averiguarlo. ¿No ha habido traumatismos, caídas o algo más?
Mila
A los 2,5 meses, la perra quedó completamente paralizada. Dijeron que no tenía esperanza. Durante 7 meses la traté yo misma. Al principio, solo se levantaba y se sentaba, y así estuvo varios meses. Poco a poco empezó a caminar: primero un metro, luego un poco más. Al año y 2 meses ya subía lentamente las escaleras. Pero tenía la espalda muy encorvada y las patas traseras en forma de X. Ahora salta cada día más y más, pero me preocupan las patas traseras en X. No tiene displasia. ¿Cómo corregir las patas traseras?
Daria - veterinaria
¡Hola! Estas patas son una patología congénita (ya que inicialmente hubo problemas para caminar) o debilidad del tono muscular. Quizás sea más fácil para el perro caminar así, con menos carga sobre los músculos. Hay que observar si hay hipertonía muscular en las extremidades, cómo apoya las almohadillas de las patas. El perro ha estado tanto tiempo con problemas, y no se debe esperar milagros de que se recupere completamente sin secuelas. Como opción, equilibrar la dieta en calcio y fósforo, añadir masajes, en la época cálida — natación. No cargar demasiado al animal (cuide las articulaciones y la columna vertebral).
Anónimo
¿Con qué lo trataron? A mi perro macho le empezaron a fallar las patas traseras y a separarse hacia los lados.
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