Al perro le ha aparecido un bulto: qué hacer
Los bultos en el hocico y el cuerpo son un fenómeno común que muchos dueños encuentran al examinar a su perro. Se trata de abultamientos de diferentes diámetros que se desarrollan bajo la piel o sobre su superficie, que pueden estar causados tanto por picaduras inofensivas de insectos como por enfermedades graves, por lo que se debe observar la nueva formación y, si es necesario, consultar con un veterinario para diagnosticar la causa a tiempo y evitar que la situación empeore.

Contenido
Causas de aparición
La palabra «neoplasia» en muchos evoca asociaciones con una enfermedad tan grave como el cáncer. Pero además de las enfermedades oncológicas, existen otros factores que causan la formación de abultamientos en el cuerpo del animal:
- infecciones víricas;
- daños mecánicos en la piel;
- consecuencias de una intervención quirúrgica relacionadas con daños en los vasos sanguíneos;
- cuerpos extraños;
- bacterias que penetran en el organismo.
Dependiendo de las causas de origen, pueden tener diferente densidad y tamaños desde varios milímetros hasta centímetros de diámetro. Pueden no molestar a la mascota, pero al mismo tiempo aumentar bruscamente de tamaño.
En caso de picaduras de insectos, la sintomatología se complementa con irritación y picor de la piel, y en raros casos aparece hinchazón. En perros de pelo largo, los abultamientos solo se pueden detectar mediante palpación, mientras que en los de pelo corto son visibles visualmente.

Para evitar consecuencias graves, se debe examinar minuciosamente cualquier abultamiento en el cuerpo del perro y, al mismo tiempo, tener conocimiento de las particularidades de su anatomía. Los dueños inexpertos pueden confundir con un bulto los pezones, las glándulas salivales del animal, e incluso los músculos marcados de razas de complexión musculosa (rottweilers, bull terriers, bulldogs).
Bultos relacionados con factores externos
Las neoplasias en el cuerpo del perro no solo surgen por la acción de virus y procesos inflamatorios, sino también como resultado de factores externos o situaciones imprevistas, como peleas con otros animales, que provocan daños en la piel y la formación de distintos tipos de abultamientos.
Tras la vacunación
Los veterinarios consideran que la hinchazón después de la vacunación es una reacción normal del organismo del perro a algunos tipos de vacunas. No requiere intervención por parte del dueño siempre que no cause molestias al perro, no aumente de tamaño, no se inflame y normalmente se reabsorba por sí sola en el plazo de un mes.
Causas de la formación de bultos en la cruz bajo la piel después de la vacunación:
- administración rápida de la vacuna, que no logra reabsorberse por sí sola;
- aguja corta en la jeringa, por la cual el fármaco llega a la capa subcutánea adiposa y no puede dispersarse por los tejidos;
- características de la vacuna administrada (estructura, temperatura de almacenamiento, etc.);
- roce de un vaso sanguíneo durante la punción de los tejidos blandos, lo que conduce a la formación de un hematoma;
- punción de una terminación nerviosa, que provoca su inflamación y la formación de una hinchazón;
- reacción alérgica a la vacuna.

Si la hinchazón después de la vacunación comienza a crecer, cambiar de color o molestar a la mascota, se necesita una consulta urgente con un veterinario, ya que como resultado de complicaciones posteriores a las vacunas es posible el desarrollo de procesos inflamatorios purulentos, abscesos y otras reacciones.
Tras la picadura de una garrapata
La induración aparece inmediatamente después de la picadura, no causa dolor a la palpación y es una reacción a la saliva de la garrapata o a partes del parásito que quedaron bajo la piel tras su extracción. No requiere tratamiento, pero desaparece en un período prolongado (hasta seis meses) y puede ir acompañada de cambio de color o pérdida de pelo en el lugar de la picadura. Si además el perro se rasca la herida y causa una infección, es posible el desarrollo de supuración y absceso – una formación de color rosa brillante o rojo que se acompaña de aumento de temperatura, debilidad y dolor.
Las garrapatas son portadoras de piroplasmosis y otras enfermedades mortales, por lo que es recomendable llevar la garrapata extraída a un análisis, así como vigilar el estado de la mascota. Si el animal se vuelve apático, rechaza el agua y la comida, aparece fiebre, diarrea, vómitos u otros síntomas preocupantes, se debe acudir inmediatamente al médico.
Tras la mordedura de otro perro
Bajo la piel, en los lugares de las mordeduras, además de las heridas, pueden formarse induraciones inflamadas y duras – infiltrados, que están relacionados con el traumatismo de los tejidos blandos y la acumulación de sangre y linfa en ellos. Por lo general, desaparecen por sí solos después de un tiempo o gracias al uso de medicamentos que aceleran el drenaje linfático. Si el animal rechaza la comida y tiene fiebre, y la zona inflamada se hincha gradualmente y duele al tacto, este fenómeno se llama absceso – una inflamación purulenta que con el tiempo madurará, se volverá blanda y se romperá. Para acelerar este proceso, se puede acudir a una clínica veterinaria o, si se tiene cierta experiencia, abrir el absceso por uno mismo.

Posibles lugares de aparición
La localización de las neoplasias subcutáneas en perros puede ocurrir en diferentes partes del cuerpo, por lo que su aparición en el lomo o en el costado no indica un tipo específico de bulto o enfermedad. En cada caso, es importante la detección temprana y la consulta con un veterinario, quien podrá determinar las causas del desarrollo del nódulo tras los estudios necesarios.
En el cuello
La naturaleza de las neoplasias en la zona del cuello puede ser muy variada, pero la opción más común son las consecuencias de picaduras de insectos, de las cuales se puede librar y prevenir su reaparición mediante el tratamiento del perro con gotas especiales contra garrapatas y pulgas.
La hinchazón repentina tras una picadura en el cuello supone un peligro, ya que puede obstruir las vías respiratorias.
Pero las formaciones en el cuello también pueden ser síntoma de enfermedades más graves: inflamación de las glándulas salivales o de los ganglios linfáticos (linfadenitis). Estas últimas también pueden ser causa de la aparición de bultos en la axila. Ante su aparición, es necesario evaluar el estado general, comprobar la sensibilidad dolorosa del animal durante la exploración, la movilidad y la velocidad de crecimiento del nódulo y, si es necesario, acudir al veterinario.

En la oreja
Ateroma, histiocitoma, hematoma: estas son las posibles causas de la aparición de neoplasias en la oreja del animal. Los hematomas suelen desaparecer por sí solos, mientras que los histiocitomas requieren intervención quirúrgica, ya que pueden convertirse en un tumor maligno. Tras una picadura, rasguño u otra lesión en la oreja, puede desarrollarse un absceso, que se trata con antibióticos y, a veces, con cirugía.
En la pata
Un bulto en la pata delantera o trasera o en los dedos probablemente se debe a una reacción a un simple golpe o a una astilla. Si se encuentra esta última en la pata del perro, se deben realizar maniobras para extraerla y tratar el lugar de entrada con verde de malaquita o yodo. Si entra suciedad en la herida, puede provocar el desarrollo de una inflamación, para cuyo tratamiento se utilizan diversos tipos de compresas e incluso antibióticos.
En animales mayores, así como en representantes de razas grandes, la causa de los tumores en la pata suele ser la bursitis: inflamación de las articulaciones de la rodilla, el codo y la muñeca. Para reducir la probabilidad de su desarrollo, se debe acondicionar para la mascota un lugar suficientemente blando para descansar y dormir.

Sobre el ojo
Los bultos bajo la piel sobre el ojo y en toda la superficie de la cabeza son uno de los síntomas de la pioderma, una obstrucción o inflamación de las glándulas que ocurre con mayor frecuencia en cachorros menores de 4 meses. Las hinchazones que aparecen con el tiempo se ulceran y supuran. A pesar de que el animal permanece alerta y activo, se requiere atención veterinaria para eliminar los abscesos.
Una posible causa de las hinchazones bajo el ojo es un absceso radicular dental, que afecta con mayor frecuencia a animales mayores o a razas con predisposición genética a problemas dentales (como el Chinese Crested y el Russian Toy Terrier). En este caso, solo es posible eliminar la hinchazón tras tratar o extraer el diente afectado.
Cerca del ano
La aparición de un bulto en la zona del ano, cuyo tacto causa molestias al animal, es un signo evidente de inflamación de las glándulas paraanales. Estas se sitúan junto al ano y secretan un líquido especial que los perros utilizan para marcar el territorio; sin embargo, si este líquido se espesa, se produce una obstrucción de los conductos y se inicia un proceso inflamatorio acompañado de picor, dolor y mal olor. El tratamiento lo prescribe el veterinario y consiste en la limpieza de las glándulas paraanales, la aplicación de pomadas y la reducción del dolor y la inflamación.

Debajo de la cola
La formación bajo la cola del animal puede ser un lipoma, una formación benigna que no causa molestias ni dolor y que casi nunca deriva en cáncer. Si el lipoma no dificulta la sedestación ni el movimiento, no crece rápidamente y no penetra en los tejidos profundos, no es necesario tratarlo; en caso contrario, debe extirparse quirúrgicamente.
En la cola también pueden aparecer papilomas, ateromas y, en las perras, los bultos bajo la cola pueden ser síntoma de leiomioma, sarcoma o fibroma de los órganos genitales (vestíbulo uretral o vagina), cuyo diagnóstico requiere una exploración. Si se diagnostica un tumor maligno, se realiza una intervención quirúrgica bajo anestesia y se administran inyecciones antitumorales. Algunas de estas enfermedades dependen de las hormonas, por lo que requieren la esterilización previa del animal.
En la glándula mamaria
Las neoformaciones en el pecho del animal suelen aparecer por alteraciones hormonales y pueden ser benignas o malignas. Se detectan fácilmente al palpar y pueden ser síntoma de mastopatía o de tumores mamarios.

La mastopatía consiste en formaciones benignas que cursan con dolor específico. Pueden ser blandas o ligeramente elásticas, pero no se consideran cáncer. No obstante, si no se toman medidas, algunos factores pueden provocar complicaciones como el aumento en el número y tamaño de los bultos y su transformación en tumores malignos. Estos factores incluyen:
- pseudogestación recurrente;
- ausencia de montas;
- destete de los cachorros.
El grupo de riesgo incluye perros cuyo celo comienza antes o después de lo normal y con periodicidad irregular, que presentan trastornos metabólicos, así como aquellos que necesitan tratamientos prolongados con hormonas.
Qué hacer
Al detectar un bulto en la piel de su mascota, debe palparlo y examinarlo con atención. Si el perro reacciona con dolor a la palpación, es necesaria una consulta urgente con el veterinario, ya que el bulto puede ser el resultado de una lesión, una picadura de insecto u otro daño grave.
Si tras descubrir el bulto el animal no muestra inquietud, el bulto no cambia de color ni supura, existe la posibilidad de que se reabsorba por sí solo en breve. En ese caso, se recomienda observar al perro durante unos días. Si el tamaño de la zona inflamada no disminuye, es aconsejable pedir cita con el veterinario. También será motivo de consulta el aumento de tamaño y número de bultos, la aparición de pus, el cambio de color o la evidente incomodidad del animal.
Antes de la visita al médico, es preferible no dejar que el perro lama la zona inflamada para evitar la aparición de un granuloma. Para ello, se debe cubrir el bulto con un apósito.

Para determinar la naturaleza del bulto, el veterinario realizará las exploraciones y manipulaciones necesarias, entre las que se incluyen:
- toma de una muestra por impresión (aplicación de un portaobjetos para su análisis si hay úlcera);
- biopsia (extracción de células de los tejidos del bulto mediante una aguja);
- tomografía computarizada;
- radiografía.
La mayoría de los problemas de salud pueden solucionarse si se acude al veterinario a tiempo. Lo principal es detectar el bulto lo antes posible tras su aparición, por lo que debe adquirir el hábito de revisar y palpar por completo a su mascota al menos una vez al día.
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8 comentarios
Victoria
Hace 5 días le pusieron la segunda vacuna a mi cachorro en la cruz, y después de 4 días noté una hinchazón sobre la escápula, que no molesta al cachorro, no duele al presionar. La vacuna fue en la cruz, no sobre la pata. ¿Qué debo hacer? Gracias.
Daria - veterinaria
¡Hola! Las vacunas inactivadas pueden causar hinchazón después de la administración (edema). Esto se debe a que contienen adyuvantes, que son necesarios para que el sistema inmunitario reaccione mejor a la vacuna no viva (es decir, que el sistema inmunitario reaccione precisamente a lo que se ha inyectado). Y el edema puede considerarse normal. Dependiendo de la vacuna, la reabsorción puede no ocurrir en 1 o 2 días. Observe a su mascota, no necesita hacer nada. Si en una semana no disminuye o sigue creciendo, entonces acuda a la consulta para revisarlo. Pero creo que todo irá bien.
María
Hola, ¿hace cuánto tiempo fue la picadura de garrapata? La eliminaron ustedes mismos, la picadura estaba en el cuello. Pasó una semana y ha aparecido un bulto en la frente sin herida, al palparlo enseña los dientes. ¿Se resolverá? ¿Y qué podría ser?
Daria - veterinaria
¡Hola! Es posible que haya extraído la garrapata incorrectamente (la tiró con fuerza, arrancándole la cabeza, que quedó dentro de la piel). A partir de ahí se ha iniciado la inflamación, hinchazón y dolor en la zona del bulto. Como alternativa, puede formarse un absceso (supuración) que luego se abrirá y será necesario tratar al animal como si fuera una herida abierta purulenta (lavar, administrar antibióticos intramusculares, aplicar antiinflamatorios) y aplicar Chemi spray u otros sprays para el tratamiento de heridas abiertas (¡no use verde brillante ni yodo! Estos causarán una quemadura grave en los tejidos del animal).
Tatiana
¡Hola! Desde hace tres días, en la piel de la cabeza y alrededor de los ojos de un perro salchicha aparecen periódicamente raros bultos de diferentes tamaños que desaparecen en un par de horas. ¿Qué podría ser?
Daria - veterinaria
¡Hola! ¿Edad de la mascota? ¿Tratamientos? ¿No se le cae el pelo? ¿No tiene picor? Sinceramente, habría que verlo para saber de qué se trata exactamente. Puede que no sea nada grave, o puede ser que sea una garrapata que «está actuando», o puede que sean otros problemas dermatológicos, una reacción cutánea a algo (comida, contacto con algo).
Olesya
¡Hola! Ayer, después del paseo, a un Toy Terrier (de 3 meses) le aparecieron en la cabeza pequeños bultos. Hoy también le han aparecido en las orejas. Al palparlos, probablemente a ella le resulta incómodo y forcejea. Y ha empezado a sacudir las orejas y la cabeza. ¿Qué podría ser?
Dasha - veterinaria
¿Qué son esos 'bultitos' y dónde tiene el perro las 'orejas'? Entiendo que se refiere a las orejas, pero no está claro qué le ha aparecido al animal. Escriba sin corrector.
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