Enfermedad de Addison en perros

El hipoadrenocorticismo (enfermedad de Addison) es una enfermedad endocrina que se desarrolla debido a la deficiencia de hormonas corticoesteroides. La enfermedad de Addison se presenta tanto en humanos como en animales. En perros, los individuos adultos son principalmente los que corren riesgo; en cachorros lactantes menores de 3 meses, esta patología prácticamente no se observa, incluso si la predisposición está determinada genéticamente. La predisposición sexual a la enfermedad se da en las hembras jóvenes.

Causas del desarrollo

En la mayoría de los casos de hipoadrenocorticismo en perros, disminuye la producción tanto de glucocorticoides como de mineralocorticoides, y con menos frecuencia se observa un déficit solo de glucocorticoides. Los glucocorticoides son responsables de los procesos de conversión de nutrientes en energía, mientras que los mineralocorticoides mantienen el equilibrio óptimo de sodio y potasio en la sangre, asegurando así un nivel normal de presión arterial.

Existen varios factores que pueden conducir al desarrollo de la enfermedad de Addison en perros. Entre las causas principales se incluyen los trastornos autoinmunitarios de origen genético, así como las disfunciones de la hipófisis y las glándulas suprarrenales.

En las enfermedades autoinmunitarias, el organismo empieza erróneamente a producir anticuerpos contra sus propios tejidos. En el caso del hipoadrenocorticismo, se produce una destrucción gradual de los tejidos de las glándulas endocrinas responsables de la producción de hormonas adrenocorticotropas.

La disminución de la producción de estas hormonas también puede ser causada por:

  • infecciones de las glándulas suprarrenales,
  • defectos congénitos de la hipófisis,
  • traumatismos cerebrales,
  • presencia de un tumor hipofisario o una neoplasia en la zona renal,
  • uso prolongado de medicamentos hormonales.  

El perro y los medicamentos

Síntomas

Entre los síntomas clínicos que pueden indicar el posible desarrollo de hipoadrenocorticismo en un perro, los veterinarios mencionan:

  • letargo, apatía, pérdida de actividad,
  • debilidad muscular,
  • falta de apetito,
  • palidez de las encías,
  • micción frecuente (polidipsia),
  • sed excesiva (poliuria),
  • disminución del nivel de azúcar en sangre (hipoglucemia),
  • contracciones musculares involuntarias (temblor).

Con el posterior desarrollo de la enfermedad, en el animal se pueden observar:

  • bradicardia (pulso lento),
  • pérdida de peso sin causa aparente,
  • disminución de la temperatura corporal,
  • disnea,
  • sensaciones dolorosas a la palpación del abdomen.

Enfermedad de Addison

Si su perro presenta al menos uno de los síntomas descritos, debe llevarlo inmediatamente al veterinario para que realice las pruebas diagnósticas y prescriba el tratamiento. El pronóstico del hipoadrenocorticismo en perros depende en gran medida del estadio en que se detecte la enfermedad.

Diagnóstico

En la enfermedad de Addison, muchos de sus síntomas no son específicos ni típicos solo de esta enfermedad. Por lo tanto, la inspección visual del animal y el estudio de la anamnesis proporcionada por el dueño a menudo no son suficientes para el diagnóstico. El diagnóstico definitivo se establece en base a las pruebas de laboratorio y de imagen prescritas por el veterinario.

El método principal para diagnosticar el hipoadrenocorticismo es medir los niveles hormonales en la sangre del animal y realizar una prueba de estimulación con hormona adrenocorticotropa. Si el análisis de sangre muestra que la cantidad de cortisol es inferior a lo normal (2 μg/dL) y, 24 horas después de la inyección de corticotropina, el nivel hormonal no aumenta, se considera confirmado el diagnóstico de la enfermedad de Addison.

Para precisar el cuadro clínico, al perro se le pueden prescribir exámenes complementarios:

  • Ecografía por ultrasonido. Mediante la ecografía se pueden determinar el tamaño y la estructura de los riñones y las glándulas suprarrenales, y detectar un tumor o un defecto anatómico congénito de estos órganos.
  • Radiografía de tórax. En la radiografía se muestran los tamaños fisiológicos del corazón y del hígado.
  • Electrocardiograma. El ECG ayuda a concretar las características del ritmo cardíaco.

ECG en perros

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad de Addison en perros es un proceso largo que requiere un gran esfuerzo. El método principal de tratamiento es la terapia de reemplazo, que permite mantener en el organismo del perro el mismo nivel de sustancias biológicamente activas que se alcanza con la producción natural de hormonas por las glándulas endocrinas.

La terapia hormonal implica el uso combinado de glucocorticoides y mineralocorticoides, fármacos que contienen hormonas de la corteza suprarrenal. Pueden administrarse por vía subcutánea, intravenosa o en forma de comprimidos. Entre los glucocorticoides, a los perros se les prescriben hidrocortisona, cortisona, prednisolona, metilprednisolona, dexametasona; entre los mineralocorticoides, fludrocortisona o desoxicortona.

Para activar los procesos catabólicos, se puede prescribir un anabólico de acción prolongada, Retabolil; con el fin de corregir las alteraciones del ritmo cardíaco normalizando el metabolismo del miocardio, se prescribe Riboxina. Para eliminar la hipovitaminosis desarrollada durante la enfermedad de Addison, se receta al animal la administración de vitaminas: retinol, tiamina, riboflavina, ácido nicotínico, tocoferol, ácido ascórbico. Estas vitaminas forman parte de las enzimas que regulan los procesos metabólicos y participan en la defensa inmunitaria. Para restaurar el equilibrio salino alterado por la polidipsia, el veterinario puede recomendar añadir una pequeña cantidad de sal de mesa a la comida del perro con hipoadrenocorticismo.

Si se determina que la enfermedad de Addison fue provocada por una terapia prolongada con glucocorticoides, se le pueden recetar al perro inyecciones de la hormona polipeptídica corticotropina, que actúa como estimulador fisiológico de la función de la corteza suprarrenal.

Inyección al perro

En algunos casos, incluso después de alcanzar la remisión y estabilizar el estado del animal, se prescribe al perro una terapia hormonal sustitutiva con glucocorticoides y/o mineralocorticoides de por vida.

El hipoadrenocorticismo en perros se acompaña de numerosas manifestaciones clínicas; su gravedad y el pronóstico del tratamiento dependen del estadio de la enfermedad. Solo una atención veterinaria oportuna permitirá superar con éxito esta compleja patología y conseguir que la enfermedad endocrina no afecte a la esperanza de vida del animal.

¿Requiere cuidados especiales la mascota enferma?

Ante el desarrollo de una crisis addisoniana, el perro necesita hospitalización urgente y tratamiento en condiciones de internamiento. Los animales con la forma crónica de la enfermedad deben ser controlados regularmente por un veterinario, al menos una vez cada seis meses.

En la medida de lo posible, se debe proteger a la mascota de situaciones estresantes. Si no se pueden evitar (por ejemplo, durante una mudanza, una cirugía u otros eventos importantes), es necesario consultar al veterinario con antelación. El médico puede ajustar temporalmente el esquema de tratamiento y aumentar la dosis de los medicamentos hormonales para mantener un nivel estable de cortisol.

También puede ser necesario ajustar la dieta. Esta cuestión debe resolverse necesariamente junto con el especialista veterinario. Si el perro recibe una alimentación completa y equilibrada, normalmente no es necesario cambiar la dieta. Sin embargo, a las mascotas que no pueden recuperar el peso corporal después de la enfermedad se les puede recomendar un alimento más calórico.

Lea también:



Añadir comentario

Educación de los gatos

Educación de los perros